El Consejo Directivo Nacional lamenta el fallecimiento de Rogelio Guanuco, pionero de ATE en Río Turbio
En el año 2018 el Consejo Directivo Nacional, a través de la colección ‘Historias Recuperadas’ publica un libro con la trayectoria de Rogelio Guanuco y Luis Vidal Osorio, pioneros de ATE Río Turbio en los socavones de Perón.
El Consejo Directivo Nacional de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) lamenta con profundo el fallecimiento del ex dirigente Rogelio Guanuco, quien fuera uno de los pioneros de la organización sindical en el Yacimiento Carbonífero de Río Turbio (YCRT).
Nacido en la Puna Diaguita, región de los Valles Calchaquíes de Salta, vivió gran parte de su niñez en la capital provincial, lugar donde sus padres se afincaron. Allí transitó sus primeros años de estudio, hasta que su familia decide trasladarse hacia Buenos Aires.
Ya en la Capital Federal desde joven participa de encuentros juveniles en el Partido Laborista y en ese mismo ciclo secundario en el Instituto José Manuel Estada, se incorpora a la Unión de Estudiantes Secundarios.
Una vez derrocado el Gobierno constitucional de Juan Domingo Perón, es detenido en la Comisaria 4º de la Capital, hasta que una vez en libertad regresa a su ciudad natal. Es allí donde toma conocimiento sobre que las “Minas de Perón” en Río Turbio, que a pesar de la contrarrevolución en curso, seguían siendo una fuente de recursos y oportunidad laboral. Por aquel entonces en las minas existían precarias condiciones de trabajo, donde trabajadores chilenos y argentinos vivían sometidos bajo las presiones patronales, y del personal jerárquico.
Con sus propias convicciones de Guanuco se traslada hacia Santa Cruz y se convierte en obrero del socavón. Con el mismo sentimiento de clase que proyectaba al tener que abandonar sus estudios, opta por convertirse en trabajador de la mina, donde con sentido solidario |avanza en la organización colectiva en defensa de los derechos conculcados.
Guanuco será el encargado de organizar sindicalmente a los trabajadores de las minas en la seccional Río Turbio de ATE, despertando la atención de la dirigencia nacional.
Ya de regreso a Buenos Aires, se incorpora al plantel de los trabajadores viales precarizados, a los que organizó como sector, dentro de la misma ATE, llegando luego a ocupar un lugar en el secretariado nacional, una vez conmemorado el 50 aniversario de la organización en 1975. Para entonces ya padecía una severa pérdida visual hasta quedar ciego, consecuencia de la precariedad laboral padecida en su desempeño minero.
Llegado el golpe de Estado de 1976, vuelve toma distancia de la conducción nacional, al advertir la connivencia del titular del Sindicato, Juan Horvath, con la Junta Militar.
A partir de ése entonces, sin dejar de sentirse “indio puro y no fotocopia”, y ya jubilado estatal, se apresta a ser parte de la organización de la Asociación Indigenista de la República Argentina, que llega a presidir.
En el año 2018 el Consejo Directivo Nacional, a través de la colección ‘Historias Recuperadas’ publica un libro con la trayectoria de Rogelio Guanuco y Luis Vidal Osorio, pioneros de ATE Río Turbio en los socavones de Perón.