ATE lucha contra los despidos en el Ministerio de Justicia
Frente a los despidos en el Estado Nacional, que actualmente afecta a 3.000 estatales, el Cuerpo de Delegadas y Delegados de la Secretaría de Justicia difundió un comunicado sobre las cesantías en el organismo que promueve los Derechos Humanos.
Las y los argentinos hemos luchado desde el rechazo de las invasiones inglesas hasta la actualidad por construir una patria libre, justa y soberana. Las fuerzas conservadoras y represivas orquestaron la masacre de nuestros pueblos originarios, nos endeudaron con la banca extranjera durante siglos, entregaron los recursos naturales a las corporaciones internacionales, nos condicionaron con sucesivos golpes de estado y perpetraron un genocidio en la última dictadura militar.
Los movimientos sindicales y políticos se organizaron de diferentes maneras en cada período histórico para luchar por un sistema democrático con una justa distribución de la riqueza que garantizara la vida digna para el pueblo. Hace 41 años que logramos sostener un sistema de elecciones periódico, lo suficientemente fuerte para resolver sus propias crisis dentro de las previsibilidades de la ley.
Sin embargo, la democracia que comenzó en la década del ’80, siempre estuvo jaqueada por el modelo neoliberal instalado por la dictadura, de especulación financiera, endeudamiento y destrucción de la industria nacional, con la consiguiente transferencia de ingresos y empobrecimiento de los argentinos.
La denuncia de represión ilegal y la exigencia de justicia que desembocó en los juicios de lesa humanidad, tanto en el país como en el extranjero, fueron las barreras más fuertes contra la impunidad que intentó instalarse por oleadas con la ley de autoamnistía, las leyes de punto final y obediencia debida y los indultos.
Desde el 25 de mayo del año 2003 los gobiernos peronistas elevaron a política de estado la lucha por la verdad, la memoria y la justicia que sostienen los organismos de derechos humanos los primeros asesinatos, desapariciones y exilios de los años setenta.
Esa política de estado implicó reconocer los sitios de funcionamiento de los centros clandestinos de detención, tortura y exterminio y resignificarlos en espacios de memoria para transmitir es tiempo presente el gran acuerdo social del NUNCA MÁS.
Se recuperó el predio de la Ex ESMA para el funcionamiento de áreas que se especializaron en archivos, propuestas culturales, leyes reparatorias, atención y sostén psicológico especializado para víctimas del terrorismo de estado, el acompañamiento querellante en los juicios de lesa humanidad y el Museo Sitio de Memoria ESMA.
Las y los trabajadores de los diferentes programas son personas con la capacitación enriquecida por haber participado en la génesis de las ideas, en el diseño y ejecución de cada política pública de derechos humanos. El despido de cada uno/a de ellas es una pérdida irrecuperable para la eficiencia y la replicabilidad en la implementación de programas de memoria, verdad y justicia.
Estamos atravesando una nueva etapa conservadora y neoliberal que se puso como objetivo la destrucción de las políticas de estado en materia de derechos humanos y comenzaron por atacar a los trabajadores que son su alma, espíritu y fuerza laboral. El desfinanciamiento y el vaciamiento es una decisión ideológica del gobierno que reivindica el terrorismo de estado y aboga por el negacionismo.
El compromiso es ahora, denunciaremos en cada foro la persecución y el desmantelamiento y lucharemos codo a codo para sostener las políticas de memoria, verdad y justicia que son patrimonio de toda la sociedad.
Reincorporación ya!
Basta de despidos!