Municipalidad de Santa Rosa: ATE denuncia violencia institucional, en el Centro Municipal de Cultura
El sindicato se declaró en estado de asamblea y movilización.
La ATE La Pampa emitió un comunicado de prensa denunciando el vaciamiento del sector, violencia laboral y malas condiciones edilicias, que afecta al Centro Municipal de Cultura (CMC), del municipio de la capital provincial, Santa Rosa.
En el documento que hizo público este martes, la ATE pampeana informó que “quienes trabajan en la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Santa Rosa, en tareas específicamente relacionadas con la producción cultural, se declaran en estado de alerta y movilización y asamblea, ante los sucesivos conflictos que se desarrollaron en los últimos meses y la violencia institucional que vienen padeciendo en sus ámbitos laborales”.
ATE subraya que en los seis meses que lleva adelante la gestión de Luciano di Nápoli, “ningún área cuyo trabajo esté vinculado a la cultura pudo desarrollar cabalmente sus funciones, ya sea por falta de materiales, herramientas, difusión, condiciones edilicias, mobiliario básico, ropa y calzado de trabajo. A esto se suma la burocratización permanente del cotidiano laboral, lo cual no solo afecta a quienes trabajan en la dirección, sino también, y fundamentalmente, vulnera el acceso al derecho a la cultura de la comunidad santarroseña”.
El CDP enfatizó que los elencos, coros, proyectos y actividades que se bien desarrollando desde hace años en esta dirección, “se han visto impedidos de empezar en tiempo y forma y desarrollarse como venían haciéndolo, por la desacreditación y el ninguneo del que vienen siendo víctimas”.
Al respecto subraya el documento de desde que Natalia Lara y Walter Llanson asumieron en diciembre se les viene solicitando a quiénes trabajan en el CMC que tengan paciencia. Sin embargo explicó ATE “hasta el momento no tenemos conocimiento de proyecto cultural de la gestión, sólo se ha comunicado un ‘plan de gestión’ que únicamente esboza algunos puntos sobre cómo pretenden sea el funcionamiento de la dirección, carente de fundamentación, encuadre y objetivos; plan que ni siquiera están cumpliendo. Por todo esto, solo podemos interpretar todo lo expuesto como una política de vaciamiento, al no existir al momento un proyecto cultural claro y definido en relación con la ampliación de este derecho”.
Al mismo tiempo denunciaron que la Secretaria de Cultura modificó de manera unilateral el Organigrama y Manual de Funciones, creado por acuerdo paritario en el 2019, que tiene fuerza de ley: “Esto, además de desconocer los procedimientos de la administración pública, contradice lo manifestado por el Intendente, Luciano Di Nápoli, quien afirmó haber reducido la planta de funcionarios, mientras crean nuevas jefaturas y coordinaciones que no existen en los organigramas”, indicó el sindicato, a la vez que agrega que “nos preocupa profundamente no llegar a un acuerdo con la patronal en relación con reconocer la Cultura como un derecho inalienable porque entendemos que su acceso efectivo posibilita y propicia el acceso a otros derechos”.
También expresa ATE se que se está “en un momento triste y catastrófico para el país como el que estamos viviendo, con un gobierno nacional que corporiza la avanzada de la derecha reaccionaria y liberal quien lleva adelante un plan de destrucción y desfinanciamento de todos los programas, institutos y fondos garantes del derecho a la cultura, notamos a esta gestión municipal en la misma línea” y al igual que el macrismo “los y las trabajadoras siguen siendo víctimas de un discurso estigmatizante. “Mientras el municipio santarroseño se proclama como nacional y popular, sostienen que gran parte del presupuesto se va en el pago de sueldos y cargas sociales, poniendo en duda que el pago de los mismos se debe a la contraprestación por la fuerza de trabajo de las personas que se desempeñan laboralmente en la Municipalidad. Esta gestión desconoce que quienes trabajan en el municipio son responsables de hacer accesibles los derechos a la ciudadanía, así como también forman parte de la misma”.
Respecto a la violencia en el ámbito del CMC, ATE señala que “las actitudes y el accionar de los y las funcionarias actuales son persecutorias y tienen como objetivo el amedrentamiento, como por ejemplo el pedido de información de viáticos rendidos con más de dos años de antigüedad, la arbitrariedad en el control de la asistencia de algunxs trabajadadorxs, la solicitud de firmar un acta para recibir un rollo de papel higiénico, la negativa de recibir a este sindicato o responder sus notas”.
En cuanto a las condiciones de Salubridad el CDP afirmó que “las personas que allí trabajan se ven afectadas por la emanación de líquidos y gases cloacales, presencia de roedores y cucarachas, deterioro edilicio, matafuegos vencidos y/o sin carga, botiquín de primeros auxilios con elementos vencidos y escasos”.
Además apunta que “la falta de respuesta por parte de la patronal ante estas situaciones obligó a realizar la denuncia a este sindicato para que se presente el Departamento de CyMAT y se intime a la gestión a implementar un plan de contingencia”.
Para finalizar el sindicato sostiene que “quienes trabajan en el CMC tienen una historia de resistencia y lucha en defensa de los derechos culturales entendidos como parte de los derechos humanos”.
Por esto ratifica que “todo lo que viene sucediendo, no es nada más ni nada menos que una política de vaciamiento. Desde ATE, exigimos, se abran paritarias para poder resolver las problemáticas que se vienen interponiendo al desarrollo de las funciones de los y las trabajadoras”.