Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo
Cada 28 de abril se conmemora este Día para promover la prevención en todo el mundo de los riesgos laborales que generan accidentes del trabajo.
Cada 28 de abril desde el 2003, se celebra del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo. Esta fecha sirve de excusa para promover la prevención en todo el mundo de los riesgos laborales que generan accidentes del trabajo, enfermedades profesionales y lesiones. Cada año varían las consignas de la campaña de sensibilización de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), destinada a centrar la atención internacional sobre el tema, con el objetivo de avanzar en la construcción de una cultura preventiva que permita alcanzar el objetivo del trabajo decente vinculado a cuatro ejes fundamentales: creación de empleo, protección social, derechos en el trabajo y diálogo social.
El 28 de abril es también elegido por el movimiento sindical mundial, para llevar adelante su Jornada Internacional de Conmemoración de las y los Trabajadores Fallecidos y Lesionados a causa del trabajo, honrando a quienes han perdido sus vidas a causa del trabajo. En esta fecha se conmemora a las personas trabajadoras muertas a causa del trabajo. Es una fecha para hablar de trabajo, de salud, de seguridad, de derechos, desde muchos espacios y organizaciones.
La Directora de Capacitación del Instituto de Salud y Seguridad de ATE (ISSTATE), Magalí Arocena, aseguró: “Es un día de reflexión sobre cómo trabajamos, sobre las condiciones que nos afectan a diario, sobre responsabilidades y en particular, sobre la construcción colectiva de mejores entornos de trabajo, seguros y saludables. Mirando atrás y haciendo balance, este contexto actual (nacional y global), nos deja con un amargo sabor. Vemos nos solo los objetivos no alcanzados, sino la desesperación que provoca tener que pensar en como resistir a la quita de derechos. Pero acá estamos, este es nuestro camino, y no se abandona por más complejo y hostil que se vuelva”.
“Es necesario continuar y avanzar en el cuidado de nuestra salud como personas trabajadoras. Desempeñarnos en un entorno de trabajo seguro y saludable es un derecho fundamental. En la defensa de nuestros derechos y el alcance de nuestros objetivos, la organización, el trabajo colectivo, la lucha, es el camino”, agregó Arocena.
El ISSTATE es el Instituto de Salud y Seguridad de ATE, es un espacio dedicado a la formación, asesoría, desarrollo de materiales y campañas, relevamiento, en Salud y Seguridad que trabaja para mejorar las condiciones de trabajo, el derecho a trabajar en un entorno seguro y saludable y la plena participación de las y los trabajadores en la defensa de nuestra salud y nuestra vida.
El panorama argentino es preocupante, la clase trabajadora perdiendo o resistiendo para no perder el trabajo y sufriendo al extremo la pérdida de poder adquisitivo y la caída en la pobreza y el Poder Ejecutivo que intenta crear un nuevo proyecto de Ley de Prevención de Riesgos con un perfil alejado de los derechos laborales y de la intervención del Estado para garantizar que las y los trabajadores tengan un trabajo digno.
A esto se suman los discursos oficiales y sus estadísticas sobre siniestralidad laboral, a cargo de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo de la Nación, con mayor nivel de subregistro de accidentes, pero, sobre todo, de las enfermedades profesionales. No es posible hacer prevención sin compromiso real por el cuidado de la vida y la salud, como tampoco es posible hacerlo si no se reconoce la realidad y se obra en consecuencia para modificarla.
Ya en el año 2023 la OIT actualizaba sus cálculos siniestrales mundiales, informando: “Cerca de tres millones de trabajadores mueren cada año debido a accidentes y enfermedades relacionados con el trabajo, un aumento de más del 5 por ciento en comparación con 2015, según nuevas estimaciones de la OIT. La cifra subraya los desafíos persistentes para salvaguardar la salud y la seguridad de los trabajadores en todo el mundo.
La mayoría de estas muertes relacionadas con el trabajo, un total de 2,6 millones de muertes, se deben a enfermedades relacionadas con el trabajo. Los accidentes laborales son responsables de otras 330.000 muertes, según el análisis. Las enfermedades circulatorias, las neoplasias malignas y las enfermedades respiratorias figuran entre las tres primeras causas de muerte relacionada con el trabajo. En conjunto, estas tres categorías representan más de tres cuartas partes de la mortalidad laboral total”.
Estos datos significan que a nivel mundial el 87% de las muertes laborales son causadas por enfermedades relacionadas con el trabajo. En nuestro país es totalmente al revés, reportando estadísticamente que las contingencias atendidas por el Sistema de Riesgos del Trabajo consideradas Enfermedades Profesionales, llegan apenas al 5% del total.
“La preocupación del Ejecutivo y las ART es el nivel de litigiosidad del cual hablan solo para decir que genera «imprevisión de gastos» y «tensiona el Sistema de Riesgos», nada que tenga que ver con lo humano del trabajo, con quienes ponemos el cuerpo cotidianamente, parece conmoverles. Como si la inseguridad ante la pérdida del trabajo y la realidad de la escasa prevención de los riesgos laborales no fueran suficiente conflicto”, cerró la dirigente.
