ATE repudió a las políticas de vaciamiento y de pérdida de soberanía
En el marco del Paro que llevó a cabo la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte, ATE reclamó la defensa de la Marina Mercante nacional, los puestos de trabajo y el derecho a huelga.
Este martes ante la visita del Director de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, Iñaki Arreseygor, la Seccional Rosario volvió a protestar en la Bolsa de Comercio de la ciudad contra la firma del Decreto 342/2025 que restringe el derecho a huelga y desregula la Marina Mercante, afectando seriamente el empleo, la capacidad de supervisión de los buques extranjeros que circulan por ríos y mares nacionales y la promoción de la industria naval.
“Estamos pariendo el paro regional que necesitamos para seguir enfrentando a los Gobiernos de Milei, de Pullaro y de Javkin. Porque van a venir por todos nuestros derechos”, declaró Lorena Almirón, Secretaria General de la Seccional Rosario.
El Sindicato repudió el aval que dió el actual Director de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación al Decreto que establece, de forma totalmente inconstitucional en contenido y forma, la limitación del derecho a huelga y la desregulación de la Marina Mercante. De esa forma, en el marco del paro que realizó la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), ATE reclamó, por un lado la defensa de la Marina Mercante del país y su rol para preservar la soberanía nacional y, por el otro, el derecho a huelga de las y los trabajadores.
La intención del Gobierno nacional con este proceso de pauperización y vaciamiento de éste y todos los organismos del Estado es quitarles su rol de contralor y dejarlos librados a las reglas que impongan el mercado y los grandes grupos económicos, sin contemplar los riesgos que implica las modificaciones que establece el decreto mencionado.
ATE viene luchando codo a codo en las calles rosarinas en unidad con otras organizaciones políticas y sociales, en esta oportunidad, para expresar el repudio a las políticas de vaciamiento y cesión de soberanía, que ponen en riesgo no sólo los puestos de trabajo, sino a la población en su conjunto.


