13.05.2015

Mujeres trabajadoras en lucha por la igualdad

Inspirado en las reivindicaciones de las 146 trabajadoras de la fábrica Cotton asesinadas en 1908 en Nueva York, el movimiento de mujeres del mundo enarboló durante marzo sus mismas consignas: salario digno y mejores condiciones de trabajo. Incorporó además aquellas demandas que atraviesan la lucha que despliega desde hace años: igualdad de condiciones laborales y salariales, cese de la violencia laboral y familiar, interrupción voluntaria del embarazo, prevención de femicidios y abuso sexual, entre otras tantas. ATE fue, una vez más, protagonista. (NOTA PUBLICADA EN LA EDICIÓN IMPRESA DE ABRIL-MAYO 2015 DE EL TRABAJADOR DEL ESTADO)

Compañeras
de ATE y otras organizaciones que trabajan en la defensa de la soberanía
alimentaria rindieron a principio de marzo homenaje a mujeres luchadoras con la
organización de charlas y acciones directas en Monte Caseros (Corrientes),
Puerto Rico, Iguazú y Bernardo de Irigoyen
(Misiones).

“Allí
se documentaron testimonios de la lucha organizada que llevan a cabo
trabajadoras argentinas, paraguayas, brasileñas y guaraníes en un intento de
descolonización de sus prácticas cotidianas. Las militantes rescataron saberes
ancestrales y analizaron la cultura latinoamericanista, para reencontrarse con
el matriarcado ancestral de los pueblos y la liberación continental”, reseña la
dirigente nacional de ATE Carina Maloberti.

El
9 de marzo, una columna de trabajadoras estatales marchó en Buenos Aires hacia
el Ministerio de Salud de la Nación, donde exigió al unísono que el Estado
impulse un debate alrededor de la legalización del aborto y políticas activas
contra la discriminación y la violencia de género.

En
ese marco, la Secretaria de Organización de ATE, Silvia León, y la titular del
departamento de Género, Marta Galante, destacaron a su vez la necesidad de
implementar jardines maternales y paternales en los sectores de labor y la
extensión de las licencias por maternidad y paternidad.

La
lucha que impulsa ATE y otras organizaciones a favor de la igualdad plena de
las mujeres en la administración del Estado y el sector privado, está amparada
en estadísticas ineludibles.

 

El mercado laboral y la igualdad de
género

En
2014 el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP) actualizó un
informe del año anterior denominado “Aportes para romper el techo de cristal”.
Un término con el que se hace referencia a la existencia de barreras
socioculturales invisibles y exclusivas de las mujeres en tanto no afectan al
varón, y que impiden a ellas ascender en el mercado laboral a pesar de estar
capacitada para hacerlo, o bien que en ese marco sean las que llevan la peor
parte.

Tomando
como datos estadísticos la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC, el IPyPP
señala que “la tasa de empleo es sensiblemente menor en las mujeres respecto de
los varones” en un porcentaje del 34,8% y el 52%, respectivamente, “como
consecuencia principal del mayor sostén familiar en espaldas de la mujer”.



Además,
según el instituto, las mujeres laboralmente precarizadas son más que los
hombres. Mientras la fuerza laboral masculina está afectada por los contratos
basura en un 48,8%, la femenina oscila el 52,4% (3,8 millones de trabajadoras).



La
desigualdad de género atraviesa asimismo el derecho constitucional de a igual
tarea igual salario. “En promedio la diferencia es del 25,4%,  lo que en términos nominales constituye una
diferencia de casi $1200, es decir que mientras los varones ganan en promedio
$4696, las mujeres $3501. La diferencia se mantiene dentro de cada una de las
categorías laborales. Siendo la menor diferencia la que existe entre
asalariados registrados (19,2%) y la mayor entre los no registrados (41%)”,
denuncia el IPyPP, que agrega que la brecha es más grande aún entre varones y
mujeres de igual nivel educativo.




“La
situación descrita se reproduce y refuerza gracias a la falta de
infraestructura de cuidado y la legislación laboral vigente. En relación al
primer punto, existe a nivel nacional un importante déficit del sector público
en guarderías, jardines de infantes y escuelas de doble jornada. Como
consecuencia las posibilidades del cuidado son atravesadas por el poder adquisitivo
de las familias reforzando aún más las diferencias sociales”, sintetiza el
instituto.

“En
relación a la legislación se observa que las leyes laborales reproducen la
división

tradicional
de género en función de la cual se naturalizan las tareas de cuidado como
propias y exclusivas de las mujeres. Tal situación sobrecarga a ellas, al
tiempo que priva a los varones del derecho de cuidar a sus hijos, y a éstos
también de disfrutar del cuidado de sus padres varones”, finaliza el informe.

 

A la luz de la
historia

“Hoy, como ayer, persisten grandes injusticias. Por un lado
las que padecemos como parte del pueblo, tales como el sometimiento a los
intereses del capital extranjero y las burguesías locales; y en lo particular,
la violencia laboral, familiar, el abuso sexual, la discriminación, el
sometimiento, la humillación, la feminización de la pobreza, los bajos
salarios, la imposibilidad de decidir sobre nuestros cuerpos, la falta de
provisión efectiva de anticonceptivos gratuitos para no abortar y del aborto
legal para no morir, la violencia laboral y doméstica, la trata de personas, la
negación de las instituciones en aplicar las conquistas legislativas que con
tanta entrega las mujeres hemos conseguido”, detalla Carina Maloberti.

El progresivo protagonismo de las mujeres en la historia
política, sindical y civil avizora la conquistas de aquellos derechos por los
que hoy pujan. El voto, la ocupación de cargos públicos y la formación
profesional eran a principios de siglo XX sólo banderas de lucha.

Detrás de esta agenda, persiste la lucha.

 

ATE en la vanguardia
por el protagonismo de la mujer

Desde su recuperación en 1984 de manos del colaboracionismo
de la dictadura militar, la conducción de ATE pujó siempre por el protagonismo
de las compañeras en la dirección del gremio.

En tiempos en los que el sindicalismo estaba todavía más
reservado para la actividad masculina, ANUSATE postuló en aquella histórica
elección a la compañera Noelia Guzmán, elegida entonces Secretaria
Administrativa del Consejo Directivo Nacional.

Guzmán desarrolló un gran trabajo en las distintas
responsabilidades que le otorgaron los estatales. Jamás abandonó su compromiso
de lucha y de madre. Una vez jubilada, continuó representando a sus compañeros
en el Centro Nacional de Jubilados y Pensionados de ATE hasta hoy.  

Las mujeres trabajadoras de ATE son sin dudas pilar en la
organización de los trabajadores. Desde el Departamento de Género, además,
activan políticas orientadas hacia su bienestar. 




















NOTICIAS RELACIONADAS

05.05.2026

ATE resolvió un paro de 24 horas en el INTI para el jueves 7 de mayo

“Intentan destruir una de las instituciones públicas más prestigiosas y necesarias para toda la comunidad. Del INTI depende en buena medida el desarrollo y el crecimiento de toda la sociedad. Vamos a un paro y el Gobierno tiene que saber que las medidas se van a incrementar”, señaló Rodolfo Aguiar. La medida de fuerza se realizará en rechazo a la amenaza de despido de 700 trabajadores y de cierre de 1.000 líneas de trabajo.