Llega a juicio oral la causa del Secretario Gremial Nacional de ATE, Alejandro Garzón
El acto más paradigmático de criminalización de protesta en Santa Cruz, tiene su epílogo después de 10 años de ocurrido los hechos que fueron fundacionales en la existencia de ATE como sindicato consolidado en la provincia.
Puntualmente,
luego de una década, la justicia reflota la causa instruida a nuestro
Secretario Gremial Nacional, Alejandro Garzón, quien en aquellos años,
encabezaba la lucha en zona norte, donde se gestaba una de las mayores
asimetrías entre los trabajadores del Estado, que obligaba a nuestro entonces
Secretario General a tomar decisiones fuertes y sostenerlas.
A raíz de
estos acontecimientos y las consecuencias que se derivaron de ellos, el 29 de
junio de 2015, dará comienzo en Caleta Olivia el juicio Oral y Público a la
compañera Pilar Peralta, Juan Pedro Paillaguala, Belisario Seguel y Alejandro
Garzón, Secretario Gremial Nacional de ATE, quienes serán juzgados ante un
tribunal por denuncias infundadas que hace más de 10 años radicó el actual
Intendente de Pico Truncado, Osvaldo Maimo.
Es
importante recordar y hacer memoria sobre lo ocurrido entonces, para entender
cómo actúa el poder sobre los trabajadores, pero, básicamente, cómo la justicia
de la provincia comenzó a ocuparse de criminalizar las protestas de los
sindicatos, con el fin primordial de amedrentar a la dirigencia y hacerlos
desistir de los reclamos. Sin embargo, en aquella oportunidad, ATE sostenía un
conflicto de 44 días en Pico Truncado, con cortes de rutas y paro en la
municipalidad que conducía y aún hoy sigue en manos de Osvaldo Maimo, en
reclamo por reconocimiento de ATE, aumento salarial, equiparación de las
asignaciones, Convenio Colectivo de Trabajo, pase a planta permanente, etc.
Cuando,
finalmente, nuestro sindicato logró mantener una extensa reunión con el
Intendente, pudo firmar un Acta Acuerdo donde se pactó una serie de
condiciones, que luego fueron traicionadas por el propio Ejecutivo y no solo
eso, sino que Maimo procedió a denunciar ante la justicia que dicho documento
fue conseguido bajo presión, amenaza y de forma “compulsiva”, generándose una
causa penal, donde los detenidos fueron imputados de sedición, coacción,
privación ilegítima de la libertad y daños.
Aquella
acción discriminatoria e intimidante de la justicia de Santa Cruz, con evidente
sentido silenciador de la actividad sindical, que tenía como objeto marcar un
antecedente a partir del cual ningún otro gremio se viera tentado a producir un
reclamo similar, terminó con muchos días de detención de los compañeros,
incluyendo Alejandro Garzón, pero sin que pudieran evitar las repercusiones
fuera del ámbito provincial, precisamente, porque la acción desmedida de los
jueces, a favor del poder político, marcaba un hito en Santa Cruz y ponía bajo
la lupa a la propia justicia como herramienta de la acción represora del poder,
toda vez que cercenaba el derecho a la protesta pública, por razones
absolutamente válidas, como es el reclamo salarial de los trabajadores del
sector municipal.
A raíz de
aquellas detenciones, ATE lanzó un paro nacional y el mismo fue acompañado con
movilizaciones en distintos puntos de la provincia y del país. En la ciudad de
Pico Truncado hubo una marcha con antorchas, en tanto que en Río Turbio los mineros
cortaron la ruta de acceso a Chile. También se hicieron manifestaciones en San
Juan, Jujuy, Mendoza, Corrientes, Entre Ríos, Tierra del Fuego, Salta, Chubut,
Neuquén y La Pampa. En la Capital Federal hubo una importante concentración
frente a la Casa de Santa Cruz.
Posteriormente
y pese al sacrificio de los compañeros que en aquel momento debían dar la lucha
en soledad, con todo el aparato del gobierno en su contra, el Acta Acuerdo fue
declarada nula por la propia justicia y a partir de allí comenzaron a
efectivizarse las detenciones y las persecuciones de quienes estuvieron en la
lucha por la reivindicación salarial y consecuentemente una respuesta acorde
desde nuestra organización a nivel nacional, fue determinante para que todos
ellos, incluyendo el compañero Alejandro Garzón, quedaran libres por la presión
que ejerció la solidaridad del pueblo trabajador; de hecho, el abogado de ATE,
en su momento, fue contundente al manifestar que "creo que más allá del proceso, las marchas sociales fueron fundamentales
para la liberación de todos ellos".