Hoy Germán cumple 61 años
“Unos meses antes de su viaje, y afectado por una cruel enfermedad, no dejaba de exponer ejemplares gestos de coraje y coherencia militante”. Por Daniel Parcero
Seguramente,
de haber estado presente en el reciente encuentro nacional de juventud de
ATE llevado a cabo en Mercedes, hubiera repetido aquél mensaje aleccionador: "A
mí no me va a matar el cáncer. Me mataría, eso sí, la tristeza, si no logramos
dar forma organizativa y presencia a este maravilloso fervor militante".
No
permitir que Germán se nos muera de tristeza, debe ser el imperativo categórico
en este presente adverso. Y su ejemplo, la herramienta indispensable que nos
ayude a modificarlo
Parece
inverosímil recordar sus palabras de hace 25 años, siendo diputado nacional,
cuando gran parte de la dirigencia sindical y política del
justicialismo alineada al liberalismo menemista se sube a la ola
privatizadora, la entrega y el desmantelamiento del Estado, profundizando la
desocupación y el endeudamiento, y acompaña los indultos a los militares
genocidas y las relaciones carnales con el patrón del Norte: "Sostuvimos
antes la necesidad del pacto social”, nos decía. “Pero ahora, ¿con quién? ¿Con
Pérez Companc? ¿Con Macri, acaso?". La respuesta inmediata fue
entregarse por completo a la tarea por la construcción de nuevas
formas de organización desde lo político y lo sindical.
Sabía
Germán, como José Hernandez, “que el tiempo es sólo tardanza de lo que
está por venir”. Asimilar el temple del junco en su corta y sacrificada
vida, le había dado sus frutos, y no existía motivo alguno para desandar el
camino.
Se
trataba de aferrarse a las convicciones y en ellas a los compañeros, porque
como Fierro (Martín), también entendía que “el fuego pa’ calentar, debe
ir siempre por abajo”. Se apartó del bloque oficialista, y da vida
al grupo disidente "de los ocho", a la par que renuncia a los cargos
partidarios y al alvearizado Partido Justicialista. “Si el peronismo se ha
convertido esto, no puedo seguir siendo parte de ello”, sentenció.
En lo sindical, frente al aburguesamiento y burocratización en que se debatía
la dirigencia de la CGT, pone todos sus esfuerzos en la creación de
la CTA (Congreso de los Trabajadores Argentinos), con la misma firmeza militante de
sus 15 años, y que le permite contrarrestar el dolor de una enfermedad que
avanza.
Sueños
y acciones puestas en un proyecto colectivo desde la ética revolucionaria de un
luchador: “Vivir como se piensa y actuar como se habla”, no
sólo era una frase con la que acostumbraba a pregonar, sino que había sido una
semilla fecunda en su caminada por la vida desde su militancia juvenil
en la agrupación peronista Amado Olmos, y su ingreso a los 20 años los
Talleres de Minería del Estado, donde su inmensa solidaridad de clase y
rebeldía ante la injusticia, lo llevan a ser delegado, y confrontar con la
conducción nacional capituladora y colaboracionista instalada en su
organización sindical.
Apenas
dos años más tarde con su compañero de trabajo Victor De Gennaro, el entonces
delegado general de la junta interna de SADOS Luís Vila, y el
combativo dirigente rosarino Héctor Quagliaro, delinearán los pasos que dará
origen a la Agrupación ANUSATE, y desde allí da pelea a la burocracia gremial
de Asociación de Trabajadores del Estado, expresada en Juan Horvath, poniendo a
la ATE al servicio de los trabajadores en 1984. Emblemática y ejemplar elección
con el advenimiento de la democracia que lo llevará a la conducción de la
seccional Buenos Aires.
Volviendo
a aquel reciente encuentro de jóvenes delegados de la ATE en Mercedes, se me
ocurre desde éstas líneas, trasmitirle a Germán que el mejor regalo
en éste cumpleaños, es poder asegurarle que desde esta organización,
no te dejaremos morir de tristeza, que vamos a seguir saludándote en cada
cumpleaños, que nos vas a seguir acompañando en cada lugar de trabajo y en
calle codo a codo, donde la única pelea que se pierde es aquella que se
abandona.
Nos
vemos el 24: Claro, en la calle. Junto a vos defendiendo nuestra dignidad de
clase. Abrazo militante