Atucha: Despidieron a 600 obreros y podrían a echar a 2500 más
A partir del 31 de marzo, el Gobierno nacional no renovará el contrato con seis empresas contratistas para la construcción de Atucha III, la cuarta central de energía nuclear argentina. 600 trabajadores de la construcción ya quedaron en la calle y otros 600, organizados en ATE, también podrían correr la misma suerte
Las
contratistas Vialco SA, Masuero Carmini, DHL, Indigo, Ociba y Dezacor emitieron
desde el viernes 600 telegramas de despido a trabajadores de la construcción,
que podrían afectar a otros 2100.
ATE
advirtió que en efecto, la empresa con dirección estatal Nucleoeléctrica
Argentina SA podría echar también a 600 trabajadores técnicos, supervisores y
profesionales, organizados en el sindicato.
Estos
empleados, involucrados en la creación y puesta en marcha en 2014 de Atucha II,
mantienen en parte con el Estado contrataciones directas por tiempo
indeterminado, mientras otra parte está en planta permanente.
Atucha
III es un proyecto financiado por Canadá, Rusia, Francia y China en 3 mil
millones de dólares. “Parece que el Gobierno quiere fortalecer un modelo de
país sin autoabastecimiento energético: nuestras tres centrales nucleares sólo producen
el 5% de la energía que consumimos”, aseguró Fernando Pérez, trabajador de
Atucha y Secretario General de ATE Zárate, donde se encuentran localizadas las
centrales eléctricas Atucha I y II y se construiría Atucha III.
“Por
más que confirmen la construcción de Atucha III, en la central nuclear
cordobesa de Embalse, no existe inversión. Hay mucho trabajo por hacer en la
creación de nuestra cuarta central, como el movimiento de suelo y trazado de
calles internas”, añadió Pérez.
Los
sindicatos UOCRA y UECARA, que organizan a trabajadores de la construcción,
comenzaron con medidas de fuerza. Facundo Ocampo, abogado de la seccional
Zárate de la UECARA, cuestionó al ministro de Energía Juan José Aranguren,
porque en la reunión del pasado 16 de febrero él se había comprometido a
continuar las obras: "Nos mintió en la cara. Nos aseguraron que mantendrían
las fuentes de trabajo, pero hoy nos encontramos con esta triste realidad”.
Desde
ATE, en tanto, se ha resuelto un estado de asamblea permanente.