Contralmirante Cordero: el intendente inició despidos ideológicos y ate evalúa medidas
En las últimas horas, el Intendente de la localidad de Contralmirante Cordero, Gustavo Pita inició un fuerte proceso de persecución laboral y decidió el despido de nueve trabajadores por su manera de pensar.
Frente a este repudiable accionar, la ATE provincial evalúa realizar distintas medidas de fuerza en los próximos días. Por otro lado, se solicitará que se investiguen graves irregularidades en la
referida comuna.
Pita cae en recurrentes acciones
antisindicales, alternando seducción y persecución para que los
trabajadores se desafilien del sindicato. En este sentido pudo comprobarse
que ofreció dinero y hasta terrenos para que los
empleados dejen de estar en ATE; además
de amenazar con sancionar y
despedir a los que no lo hacían.
En cuanto a los
trabajadores cesanteados, se trata de empleados con más de cuatro años de antigüedad y que cumplen funciones esenciales para la prestación de los servicios.
Claramente, obedecen a la necesidad de encubrir delitos
cometidos por el funcionario en su ejercicio, a partir que las mismas comenzaron en el momento que los
trabajadores decidieron afiliarse a ATE y denunciar una serie importante de
irregularidades en la comuna.
"Por momentos, nos parece volver a la última
dictadura militar, porque estas cesantías en nada difieren a las de aquella
época. En ambos casos son despidos ideológicos. No podemos permitir que quienes
detentan un poco de poder, pretendan castigar a las personas por su forma de
pensar”, declaró Dora Fernández,
Secretaria General de la Seccional Norte de ATE y completó:
"Queremos que sean investigadas todas las irregularidades y que la
Municipalidad vuelva a estar al servicio de todo el pueblo. Parece que
esta comuna no tuviera Intendente, sino un dueño".
Por otro lado, ATE
denuncia el incumplimiento por parte del Poder Ejecutivo Local, en materia de aportes
al sistema de previsión social y el dolo existente a la hora de proceder a liquidar los sueldos de
los trabajadores durante varios años. Esto no sólo requiere la
intervención urgente de la Secretaría de Trabajo, sino de la propia Justicia provincial,
teniendo en cuenta que existiría un millonario desvío de fondos.
En segundo término, el Intendente decidió poner maquinarias
(tractores y acoplados) de su propiedad, al servicio del Municipio,
configurando esto una auto-contratación inescrupulosa.