Precariedad laboral, falta de insumos y de personal en el principal hospital de la provincia
El principal centro sanitario de la provincia atraviesa diversas problemáticas que ponen en jaque la salud ciudadana. Una denuncia de la ATE señala que la falta de personal en actividades sensibles, de insumos, los bajos salarios y la precariedad laboral imperante atentan contra las políticas públicas que deberían darse en el sistema sanitario de Formosa.
Con una crítica directa a los responsables
gubernamentales de la Salud provincial, la ATE- Formosa, denuncia las carencias
de lo que debería ser un centro de Alta Complejidad. “Todas las culas recaen sobre el ministro de
Recursos Humanos, José Luis Décima”, dijo la dirigente de la ATE provincial,
Beatriz Chaparro, al intentar explicar
el porqué del deterioro que vive el Hospital Central.
En primera medida el gremio resalta la falta de
personal para hacer frente al uso cada vez más intensivo de la Salud pública.
En el caso de los trabajadores camilleros la totalidad está abocado a las
tareas de emergencia, mientras que en las salas la tarea recae en los enfermeros
del área.
Aunque hay otras áreas invisibles a la atención
pública, Chaparro también explica que a muchas que hacen al andamiaje del
Hospital. En servicios generales
(electricistas y plomeros) hay tanto faltante de personal que muchas veces
lentifica las tareas. “Se deben hacer arreglos impostergables y para alguna
tarea sólo hay una persona”, detalla Chaparro, antes de subrayar que “muchos
funcionarios tienen la idea equivocada de que el hospital sólo funciona 6 horas
al día y no reparan que aquí se trabaja permanentemente las 24 horas”.
Los recientes casos de la Gripe A que se
extendieron en el país y la falta de personal en el área del lavadero generaron
la alarma de los trabajadores del Hospital por saber si tanto el material de
uso propio como la ropa de cama habían sido debidamente higienizados. “Sólo 2
personas tienen a su cargo esta función para todas las áreas del hospital
mientras el ministerio no para de incrementar el plantel de subsecretarios”,
sostuvo la dirigente.
En cuanto a los insumos para la ATE la lista de
faltantes es larga. Desde sillas de ruedas, pasando por la glucosa
(indispensable para diabéticos) hasta oxigeno en la terapia intermedia, son
algunas de las carencias diarias a la que se enfrenta el personal de la Salud.
Estas necesidades fueron descriptas por la ATE en un pedido de audiencia al
ministro Décima.
Otra de la problemáticas del trabajador que no
queda fuera del reclamo de la ATE es el salario. En la gran mayoría de los
trabajadores los salarios están en línea o por debajo de la línea de pobreza. Con
datos todavía imprecisos por la brutal pérdida del poder adquisitivo de los
últimos meses.
Casi siempre los salarios bajos viene atados a condiciones
de trabajo precarizadas o que no se condicen con la categoría del trabajador.
La compañera Chaparro señala que pese a son muchas las trabajadores que tienen la
Licenciatura en Enfermería aquí cumplen funciones como auxiliar. “Es una
realidad que sus condiciones de trabajo deben ser modificadas, porque es cierto
que muchas pudieran ingresar como auxiliares pero se han capacitado, han
logrado con su esfuerzo una licenciatura y aún no se les reconoce su título: jamás
han sido recategorizadas”, sentenció.