Nueva jornada de protesta en el Hospital Córdoba
Con buena participación de los compañeros, la ATE provincial llevó adelante una nueva jornada de protesta en el marco del plan de lucha. Los reclamos centrales son la reapertura de la discusión salarial, el pase a planta permanente y el rechazo a la armonización de la Caja de Jubilaciones.
Desde el CDP cordobés señalaron que también se
manifestó el apoyo a las acciones gremiales previstas para los próximos días:
la concentración frente a la Caja de Jubilaciones que se hará el 20 de
septiembre, el paro nacional del 29 de este mes y la carpa que ya instalaron
los jubilados en Plaza San Martín para reclamar por el 82% móvil.
Además de los compañeros del Hospital Córdoba,
tomaron parte de la jornada de protesta de hoy representantes del Hospital San
Roque, Hospital Rawson, Maternidad Provincial, Hospital de Niños, Hospital
Neonatal, Hospital Tránsito Cáceres de Allende y Hospital de Santa María de
Punilla. Además, compañeros de reparticiones como ANSES, Pami, Ministerio de
Desarrollo Social, SENAF, etc.
Luego de escuchar la palabra de distintos
oradores, la jornada culminó con una choripaneada con el fin de recaudar
aportes para el fondo de huelga para los trabajadores a quienes no se les
renovó el contrato.
Tensa
jornada de protesta en el Hospital Misericordia
Al menos 10 oficiales de la Policía se hizo
presente desde muy temprano en el hospital e intentó obligar a los trabajadores
a normalizar la atención en una jornada en la que estaba previsto no dar turnos
y atender sólo urgencias.
La tensión fue in crescendo mientras los
oficiales arrancaban de las paredes los carteles de ATE y otras agrupaciones
gremiales. Incluso una bandera de nuestro gremio fue descolgada y nunca
devuelta por el personal policial. Uno de los compañeros del hospital comenzó a
pegar nuevamente los carteles que habían sido arrancados y, tras él, los
agentes los fueron rompiendo uno por uno.
El delegado de ATE-Córdoba, Roberto Ramos,
intercedió para protestar ante la evidente intención de cercenar la actividad
gremial. El comisario respondió con una amenaza de detención, que finalmente no
se concretó gracias a los casi 50 compañeros que se apersonaron en el lugar
para impedirlo. Ante ese cuadro de situación se realizó una asamblea
improvisada con los compañeros que estaban allí, ya que todo aparecía agravarse
con la llegada de la infantería, armada y con escudos, pero todo se calmó.