Santa Fe: Debate hacia el futuro en el Encuentro de Jóvenes de la región Centro
Se realizó una doble jornada de discusión, debate y formación entre jóvenes de Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba.
Durante
el fin de semana largo del 8 y 9 de diciembre, jóvenes militantes de la
Asociación Trabajadores del Estado se reunieron en la ciudad de Santa Fe en un
Encuentro de la Región Centro. Compuesta por miembros de las provincias de
Entre Ríos, Córdoba y Santa Fe, dicha regional de ATE discutió sobre los
derechos, la organización, el rol de los delegados y la importancia de seguir
formándose. Compartimos balances y conclusiones de las jornadas.
Un
encuentro es siempre una bolsa de semillas que se esparcen por el terreno
fértil donde los jóvenes se disponen a construir poder. Allí colectivamente se
van descubriendo las esencias, las herramientas para forjar organización y las
malezas que aquejan tanto a las bases como a las dirigencias.
Entre
las ciudades de Santa Fe y Recreo se generó un semillero, grande en su efecto
multiplicador. El Encuentro de Jóvenes de ATE de la Región Centro definió que
una de las necesidades centrales es “impulsar, fortalecer y renovar el
compromiso que asumimos los trabajadores para dinamizar las propuestas que
surgen en el trabajo cotidiano”. Pensar la ATE desde los territorios, con
trabajos planificados que exceden la mera afiliación, es parte de la tarea.
Ver el conjunto
El
Secretario de Formación de la CTA Autónoma Provincia de Santa Fe, Juan Pablo
Pozzi, quien fue uno de los principales organizadores santafesinos, calificó a
la instancia como “extraordinariamente positiva”. Destacó la importancia de que
“los compañeros que vinieron están con una energía bárbara, se dieron cuenta de
las problemáticas que tienen y piden más de nosotros para solucionarlos”.
La
perspectiva de conjunto es quizá el primer gran efecto de espacios de encuentro,
particularmente en los jóvenes muchas veces desencantados y rebeldes ante los
maltratos patronales y también de aquellas ‘mañas’ de quienes tienen más
trayecto en años gremiales. Como parte de los balances escritos en
papelógrafos, los estatales destacaron que “nos permite saber que no estamos
solos”, que la indignación que provocan la desigualdad y las injusticias,
“nos impulsa a pensar entre todos qué hacemos de acá para adelante, trasladar
el miedo que podemos tener a la patronal”.
Por
eso se señalaron ejes comunes de trabajo sobre problemáticas, como convenios
colectivos de trabajo, precarización y lucha por salario digno. Ejes que
permitan trazar tácticas ofensivas y defensivas con el fin de organizar y
planificar las luchas desde las bases. “Creemos fundamental unificar a ATE
desde una estrategia nacional, pero que incluya a las organizaciones
(seccionales, delegaciones) minoritarias”, definieron.
Consultado
sobre cómo vivió las jornadas como encargado del Taller del Delegado y
Delegada, el Secretario Gremial de la CTA Rosario, Gustavo Brufman explicó: “se
instaló como un espacio de formación centrado en la producción de conocimiento
crítico y la valorización de la experiencia y los saberes previos. Esto rompe
con la matriz histórica instruccional de la formación sindical como mera bajada
de línea. Rompiendo con la concepción dominante del cuadro sindical como mero
reproductor del pensamiento hegemónico y la concepción dominante. Lo que
permite a cada compañera y a cada compañero, refundar los vínculos en la
construcción de la lucha en el conflicto y la organización sindical”.
Tal
como sucedió en previos talleres abiertos en la Seccional de la Central,
Brufman incentivó a cada asistente a no dar nada por sobreentendido y
reflexionar sobre lo obvio, “poniendo en discusión el perfil del Delegado y el
Modelo Sindical”. Una forma de encarar los espacios de formación que siempre
deja grandes sorpresas y desafíos. A esto se sumó el trabajo sobre nociones
básicas del valor y precio de la fuerza de trabajo, “con otra perspectiva de
participación sindical en paritarias”.
Herramientas
Consultado
sobre qué lo sorprendió para mal y para bien del Encuentro, Pozzi analizó: “para
bien me sorprendió que los compañeros llegan de la nada y cuando empiezan a
escuchar a quienes ponemos el cuerpo constantemente, a quienes los quieren
ayudar a pensar, les van cambiando las caras. Ahí ven que somos muchos los que
nos rompemos el lomo intentando pelearla. Y, para mal vi fundamentalmente que
les falta información a los compañeros, las leyes que nos amparan para
defendernos de cosas básicas, lo que demuestra que el trabajo que hace el
sistema sobre la clase trabajadora es muy eficiente. Tenemos que ir muy
profundo y repensar mucho más porque ellos (por los patrones y el sistema),
vuelan”.
Entonces,
comenzar conociendo y buscando herramientas, es un gran primer paso. Sobre todo
revisando las redes de solidaridad rotas en las últimas décadas. “Mi viejo me
contaba que en la década del ´70, si echaban a un solo compañero de alguna
fabrica, paraban todas las fábricas del Cordón Industrial, desde San Lorenzo a Villa
Constitución, solidarizándose con ese caso. Es necesario volver a vernos como
compañeros de trabajo independiente de donde trabajemos, entendernos como clase
para recuperar esa solidaridad que hoy no está, que nos cuesta incluso entre
compañeros de una misma oficina. Está claro cómo trabajan todos los días (el
sistema y los funcionales) para que eso no suceda, para que no conozcamos
nuestros derechos, para que no seamos solidarios”, contó el Secretario de
Formación de la CTAA.
Aunque
parezca extraño y Bertol Brecht lo recomendó hace décadas en su “Loa al Estudio”*,
se perdió la costumbre constructora de derechos de revisar recibos de sueldo,
cuentas, erogaciones automáticas. A tal punto que el propio Juan Pablo recordó
que en su puesto laboral en el Instituto Provincial de Estadísticas y Censos
(IPEC), revisó su primer recibo de sueldo y así advirtieron que a todos los
empleados se les pagaba distinto un ítem por título. Eso desembocó en un
reclamo colectivo.
El rol de y en la organización
“Prefiero
atajar locos que empujar boludos”. Con esa frase definió la apuesta del Consejo
Directivo Nacional de ATE nada menos que el Secretario General del sindicato,
Hugo ‘Cachorro’ Godoy. Frase que en los días posteriores circuló por redes
sociales transformándose en una suerte de ‘mantra’. La afirmación viene de un
largo debate, vinculado a cómo “reinventar a nuestra ATE”.
“Si
no hay delegados no existe el Sindicato. El Sindicato existe solamente donde
hay trabajadores organizados en el sector de trabajo. Por lo tanto los
principales dirigentes son los delegados, no el Secretario o Secretaria General”,
expresó Godoy. “Creemos que la unidad de los trabajadores se construye en un
proceso de debate político sobre el proyecto de los trabajadores y los modelos
de organización”, afirmó.
En
este sentido, parte de las resoluciones de los jóvenes apuntaron a que “es
fundamental disminuir las diferencias políticas que obstaculicen la inclusión
de lo diverso. A partir de la discusión del proyecto de Estado, de las
políticas públicas en las que se encarnan, surge la política gremial que
debemos apuntalar”.
Pero
para incidir en la definición del modelo de país que se necesita, los jóvenes
convocaron y se comprometieron a generar debates adultos sobre las fuentes de
trabajo y el modelo productivo a partir de la consulta a las bases. Generar
ejes comunes para los tres niveles del Estado (municipal, provincial y
nacional) impulsando espacios democráticos de debate y participación que sean
periódicos y con sistematización de esas prácticas, será un elemento fundamental
para avanzar.
Los
jóvenes estatales pusieron también en cuestionamiento la ‘afiliación
compulsiva’ tanto a sindicatos como a las mutuales sindicales. Maniobra que se
da de forma casi automática por acuerdos poco transparentes entre algunas
dirigencias sindicales y la patronal “o simplemente engañando a los
compañeros desde los sindicatos, haciendo caso omiso a la ley”. Por otra parte,
discutieron sobre la necesidad de poner en cuestión la revocatoria y duración
de mandatos de secretarios generales y delegados, así como que tal
cuestionamiento se traduzca en la modificación del estatuto de ATE. “Coincidimos
también en la importancia de la representación de las minorías en las comisiones
directivas”, señalaron las conclusiones políticas del Encuentro.
En
torno a la relación de la ATE con la Central de Trabajadores de la Argentina,
consideraron pertinente “repensar la CTA” para que “se reinvente
en el protagonismo real en la disputa política”.