Aniversario Nº 80 de la Fábrica Militar de Villa María
Sin festejos oficiales, la ATE Villa María celebró los 80 años del polvorín con un acto en el Centro Cultural Leonardo Favio.
No hubo festejo oficial ni en la
Fábrica Militar de Villa María que cumplió 80 años, ni en la de Río Tercero,
que días atrás celebró 81 años de historia; lo que representa que fue una
decisión de las autoridades nacionales de Fabricaciones Militares.
Por eso, desde la ATE resolvieron
celebrar, aunque sea fuera de “casa”, el cumpleaños de una industria insigne
tanto en esta ciudad como en la cabecera del Departamento Tercero Arriba.
El acto de Villa María fue en el Centro
Cultural Comunitario Leonardo Favio, donde ATE entregó un diploma a todos los
trabajadores contratados, en remplazo de la clásica medalla que entregaba la Fábrica
a los que cumplían 25 años en el polvorín.
Al inicio, el dirigente José Gorozo
planteó la situación crítica que atraviesan y, por esa razón, señaló que “hoy
más que nunca tenemos que defender la industria nacional”.
El primer orador fue el secretario
general de ATE-Río Tercero, Cristian Colman. “Nos quieren dividir, pero no lo
van a lograr. Nos quieren achicar, pero no vamos a claudicar: la unidad es lo
que nos va a permitir seguir en la lucha”.
También homenajearon a todos los
precarizados, que representan aproximadamente el 80% de los trabajadores de FM.
En ese sentido el secretario general de ATE Villa María, Fernando Mercado, remarcó
que “lo más importante de una empresa es el capital humano” y cuestionó a los
que criticaban porque a las 10 abandonaron las tareas para participar de la
celebración: “Les pedimos que no nos falten el respeto, ni a nosotros, ni a los
25 compañeros que fallecieron trabajando y a los 11 que murieron yendo a
trabajar. Por eso, hoy empezamos la actividad dejando una ofrenda floral en sus
nombres, porque la historia no termina con la muerte, termina con el olvido. Y
nosotros no vamos a olvidar”, dijo.
Luego de los discursos, las autoridades
municipales y de otros sindicatos subieron al escenario para entregar los
diplomas a los contratados, que hoy por hoy representan el 80% de la planta.
Cabe señalar que es el segundo año
consecutivo que no hay festejo oficial y, por esa razón, desde el gremio que
nuclea a la mayoría de los trabajadores del polvorín recordaron que no van a
bajar los brazos en defensa de la industria que genera un aporte mensual de 17
millones de pesos para Villa María y la región.
La seccional Villa
Maria organizó una reunión en el Concejo Deliberante
El Concejo Deliberante de Villa María,
convertido en auténtica Casa del Pueblo, como se le suele llamar
ocasionalmente, recibió a más de un centenar de los 400 trabajadores actuales,
quienes colmaron el Salón Eva Perón y el hall de entrada y algunos pasillos.
Los operarios, acompañados por
dirigentes de nuestro gremio, ATE Villa María y de su central
sindical, CTA-Autónoma; de otros enrolados en la CGT, como Comercio y
Simpecaf; por la Federación de Estudiantes de Villa María
y por vecinalistas, entre otros dirigentes sociales, le relataron a los ediles
oficialistas y opositores “la gran preocupación” reinante por comprobar en lo
cotidiano que no existe un plan director para el complejo en general ni para el
establecimiento en particular.
Hacia el final llegó una idea del bloque
peronista que todos aprobaron por unanimidad: “Salir a explicarle a la ciudad
los números que trajeron los trabajadores, que hablan a las claras y dicen que
si la Fábrica se achica, se venderán menos zapatos, menos pantalones, venderán
menos las farmacias, harán menos viajes los remiseros”.
Esta moción fue aprobada y decidieron conformar
comisiones para ir a AERCA, a Acovim (un dirigente vecinalista se comprometió a
acompañar a la comisión a los demás centros vecinales) y a cada entidad, para
que se sepa que “la Fábrica somos todos”.