ATE denunció abandono en hospitales, centros de salud y servicios sanitarios
ATE señaló que la cartera sanitaria comenzó un proceso de persecución laboral, y reducción presupuestaria disfrazada de modernización del Estado.
Desde su departamento de Salud, el sindicato advierte las pésimas
condiciones laborales del sector en sus dependencias de toda la provincia, lo
que amenaza no sólo a trabajadores y trabajadoras, sino a la
población-paciente.
El departamento de Salud de la ATE- Chaco denuncia la
alarmante situación de la Salud Pública en la provincia, que perjudica no sólo
a los agentes sanitarios sino también a todos los ciudadanos que no tienen
acceso a un servicio digno.
En el marco de una política del gobierno provincial,
muy similar a la del gobierno nacional, la cartera sanitaria comenzó un proceso
de persecución laboral, reducción presupuestaria
disfrazada de modernización del Estado, que incluyó revisiones de carga
horaria y productividad. Así, con una mirada mercantilista del Estado, miden la
productividad en términos de tiempo de producción de los agentes sin tomar en
cuenta el desfinanciamiento, la desinversión, la precarización y contextos de
violencia laboral, las condiciones hostiles de infraestructura y la falta de
políticas sanitarias y planificación.
Entonces la ministra de Salud, Mariel Crespo, y
funcionarios denuncian por un lado un alto ausentismo del personal de Salud
Pública, mientras continúan designando
directores de área en los hospitales que cumplen funciones dos días en la
semana, y un importante número de casos ejerce persecución y violencia
laboral hacia los trabajadores. Pero nada dicen sobre la faltante de insumos y medicamentos, la
inseguridad en las guardias y en cada uno de los servicios de atención de la
provincia. Con la llegada del frío, los hospitales no tienen sábanas ni frazadas para los internos.
Y mientras tanto, para las campañas realizadas de
prevención del dengue, zika y chincungunya se utilizan químicos vencidos. Los trabajadores vectores que
deberían realizar estas tareas de prevención están destinados a cubrir lugares
de trabajo en hospitales y centros de salud (estadísticas, enfermería,
limpieza, etc.) sin ningún tipo de medida de bioseguridad, y todo esto es
generado por una importante falta de personal para cubrir las necesidades de
atención del sistema sanitario.
La Salud
Pública continúa funcionando por la mayoría de personal precarizado en
variadas modalidades: programas o becas (expertos, comunitarios) y materno
infantiles en diferentes cortes, con sueldos que no alcanzan al salario mínimo,
sin cobertura social, jubilación ni estabilidad, con horarios esclavizantes. En
cuanto a Médicos Comunitarios son varios los cortes precarizados de julio del
2010 cumpliendo funciones en hospitales y centro de salud. Es más: en el caso
de Expertos deberían contar con mutual y estar bancarizados, cosa que al día de
hoy el Ejecutivo sigue incumpliendo. Trabajadores
y trabajadoras a los que son violados diariamente todos sus derechos laborales.
El Gobierno no sólo no genera las posibilidades de
regularización del personal, sino que además el máximo responsable de la
provincia, Domingo Peppo, expresó públicamente que el sistema estatal está
saturado de empleados y que no habrá nuevos cargos en Salud más que para algún
especialista. Sin el personal
precarizado, no está garantizada la atención y el servicio mínimo de salud
pública en la provincia.
El personal de
planta permanente tampoco recibe un sueldo digno ni los recursos necesarios
para garantizar una atención de calidad, y recibe un trato de desigual y
manipulación a través de las bonificaciones como insalubridad, mal usadas para
premiar o aleccionar al personal. Las bonificaciones son un derecho adquirido
de todos los trabajadores y trabajadoras, que está garantizado por la ley que
regula las pautas laborales de los trabajadores del Estado chaqueño: la Ley 2017.
Sin embargo, el gobierno parece tener trabajadores de primera y segunda línea,
como los agentes del centro de contención de la salud pública del interior que
no reciben bonificación alguna.
Las malas condiciones estructurales en las que se
encuentran la mayoría de los centros hospitalarios afectan a todo el pueblo
chaqueño que concurre a ser atendido. En el Hospital de Gancedo, cuya
estructura está íntegramente deteriorada, la farmacia funciona adentro de la cocina debido a la falta de
espacio. El parque automotor cuenta con vehículos en malas condiciones, lo que
significa riesgos en traslados para
pacientes y trabajadores que enfrentar largos traslados y caminos
intransitables para salvar vidas.
Lo mismo ocurre en las dependencias de Salud Mental,
totalmente desfinanciadas y desabastecidas, sin garantizar las condiciones
mínimas de dignidad de los pacientes internos, como lo que sucede en la
comunidad terapéutica La Eduvigis, que se encuentra aislada por las constantes
lluvias y el deterioro de las condiciones edilicias.
Los fondos fijos asignados a cada hospital – que están
totalmente desactualizados- no son entregados en tiempo y forma, por lo que
para poder funcionar, los hospitales deben recibir ayuda de las municipalidades
o asociaciones civiles locales, e inclusive realizar venta de bingos para poder atender, ante la falta de
respuesta de las autoridades sanitarias para suplir necesidades. Igual
situación se da con el pago de personal asignado a diferentes tareas, desde
maestranzas hasta enfermería por parte de las municipalidades.
Privatizar la Salud: privar de derecho
En este contexto, Chaco fue una de las primeras
provincias en sumarse a la Cobertura Universal de Salud (C.U.S), un modelo que
propone el gobierno de Mauricio Macri como reforma del sistema de salud,
instaurando una salud de calidad para
ricos y otra para pobres, violando el derecho de atención de las
personas y a la condición laboral de las personas. La implantación de la C.U.S
es la concreción del avance del mercado sobre la salud pública. El principal
argumento es “el mal funcionamiento del sistema anterior” para justificar el
proceso de privatización que ya se vienen realizando silenciosamente en
hospitales como el Bicentenario de Castelli, Perrando y Pediátrico de
Resistencia y 4 de Junio de Sáenz Peña, en sectores como Limpieza, Cocina y
Seguridad.