La Agricultura Familiar se planta
La presencia de las y los trabajadores estatales, garantiza los derechos de las comunidades campesinas e indígenas del país.
El siguiente informe de Sergio Alvez da cuenta de cómo el trabajo de los y las estatales es clave en
el desarrollo de la agricultura campesina y familiar, y cómo las políticas
gubernamentales de achicamiento del Estado los perjudican a ambos.
Entre el 19 y el 23 de junio, se realizó en Olmué,
Valparaíso, Chile, la 1era. Conferencia Regional de la Agricultura Familiar del
MERCOSUR Ampliado (XXVI REAF Mercosur).
Participaron más de 200 representantes de la sociedad civil, movimientos y
organizaciones campesinas de Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Ecuador,
Colombia y Brasil. El documento concluyente de este evento, la Carta de Omué,
estableció orientaciones para los Gobiernos y la Agricultura Familiar del
Mercosur. “Avanzar en el diálogo político y la dignificación del mundo
campesino, y profundizar en la definición de políticas públicas específicas
para los pequeños agricultores”, fueron las ideas que marcaron el acto de
clausura de la Primera Conferencia Regional de Agricultura Familiar del
Mercosur Ampliado.
Ana Sepúlveda, presidenta de la Confederación Triunfo
Campesino, resaltó la importancia de haber desarrollado la REAF en Chile y dijo
que “es un hito histórico, pues aún no somos miembros en pleno del bloque. El
Gobierno argentino generosamente quiso darle a nuestro país la oportunidad de
realizar la conferencia y por ello debemos seguir potenciando a los pequeños
productores y productoras, porque entendemos que nos falta mucho por hacer”.
Argentina, había albergado en la sede del Ministerio de Agroindustria de la
Nación, las jornadas de trabajo de los
Coordinadores Nacionales de la Reunión Especializada sobre Agricultura Familiar
(REAF) del MERCOSUR, dentro del marco de la presidencia Pro Tempore Argentina.
Mientras tanto, el
gobierno nacional (Cambiemos), avanza desde el 10 de diciembre de 2016 a la
fecha, en el paulatino debilitamiento y desguace de la Secretaría de
Agricultura Familiar, a partir de despidos masivos, desfinaciamiento de áreas
claves, precarización laboral y una enorme incetidumbre en relación a los
lineamientos estratégicos de la instutición. El desmantelamiento del sector,
viene siendo fuerte y creativamente denunciado por delegados y delegadas de ATE
en las secretarías de Agricultura Familiar de todo el país. Es un caso
emblemático que permite observar el diálogo saludabel entre el trabajo técnico
e interdisciplinario de las y los técnicos de la SAF y las poblaciones rurales
e indígenas que se benefician directamente con estas intervenciones en el
territorio.
El pasado 27 de junio, en el marco del Día del Trabajador
del Estado, ATE protagonizó una jornada de lucha “en defensa de la agricultura familiar”,
junto a pequeños productores de la zona norte en la plaza Sarmiento de la
ciudad de Eldorado. Esta actividad fue organizada por ATE Secretaría de
Agricultura Familiar (ATE SAF) y el Consejo Directivo Provincial, y contó con
presencia de agricultoras y agricultores del Piray, Puerto Libertad, Santiago
de Liniers, Puerto Esperanza y otros puntos del norte provincial.
Experiencias
En su chacra de media hectárea allí en Mártires, Vicente
(54) planta mandioca. Hace unos años, sus mandiocas ya cosechadas rara vez
llegaban a pesar un kilo por unidad. Ahora, ahí en la Feria Franca de su
pueblo, Vicente exhibe en tiempo de cosechas, sus formidables mandiocas de
entre 1,200 kg y 2,100 kg cada una. No hace mucho tiempo, le hicieron una
entrevista para una radio de Oberá, cuando cosechó un mandiocón de siete kilos.
Luisa (36) vive en la zona rural de Eldorado. Junto a su
familia, se dedica a la producción de azúcar rubio. El azúcar puede obtenerse
principalmente a partir de la caña de azúcar y la remolacha azucarera. Ellos
utilizan ambos recursos. Tiempo atrás, Luisa producía artesanalmente, a partir
del trapiches manuales (rodillos de gran tamaño que rompen las estructuras de
la caña y extraen el jugo). Elaboraban unos 20 kilos al mes. Desde que obtuvo
un trapiche eléctrico y la capacitación para aprender a manejarlo, la
producción no baja de los 150 kilos por mes y el mercado se amplió
considerablemente.
Cuando un núcleo o una comunidad que se dedica a la agricultura familiar se encuentra con el
abordaje, ese núcleo se transforma para bien. Y crece. Cuando ocurre lo
contrario, es decir, se da un alejamiento de los equipos técnicos, el productor
se ve limitado, y sus posibilidades decrecen.
La presencia de estos trabajadores estatales, garantiza los
derechos de las comunidades campesinas e indígenas del país. Los recortes en el
área, traccionan en sentido contrario.
Gabriela González, técnica y delegada de ATE en la SAF
Misiones, explicaa que “tenemos muchos casos puntuales en los cuáles la
experiencia con productores arrojó resultados muy positivos, transformadores.
Porque nuestra tarea es amplia e interdisciplinaria. Por un lado vinculamos al
productor con programas de mecanización, equipamiento, acceso a teconlogías y
posibilidades, asesoramiento para optimizar los recursos y el buen uso de la
tierra, todo aquello que sume a la producción. Pero además estamos atentos a
cómo se da el vínculo del productor con el acceso a la educación, a la salud, a
los servicios, y donde vemos que se vuelve necesario articular con otras áreas
del Estado para garantizar estos derechos, lo hacemos. Es un acompañamiento
integral. Pero además promovemos el cuidado de los bienes comunes, el comercio
justo, la elaboración propia de semillas”.
Luisa, nuestra azucarera, cuenta que “antes de venga la
gente de la SAF, nosotros vendíamos solo en el pueblo, íbamos solo a la feria
franca. Con todos los cambios y el aprendizaje, hoy formamos parte de una Red
de productores cañeros que comercializamos nuestros productos en Buenos Aires,
Córdoba, Santa Fe. Antes no sabíamos cuáles eran los tipos de azúcar más
convenientes para que cada producto, por ejemplo cuál debíamos usar para el
polvo y cuál para rapadura. Con trabajo técnico pudimos averiguarlo, probar, y
ahí todo cambió”.
Por su parte, el agricultor de las grandes mandiocas, Vicente,
asegura que “en mi caso la asistencia que me dieron los técnicos me permitió
detectar que estaba fallando en el lugar en qué estaba plantando mi hectárea de
mandioca, y en la preparación previa del suelo. Al aplicar estas nuevas
nociones, el rendimiento de mi mandiocal se fue para arriba, como decimos acá,
como guampa de toro”.
Nuevamente Gabriela González aporta que, en relación a la
apertura de nuevos mercados para los pequeños productores, que “hoy sabemos que
abundan los mercados, y que es importante poder abastecer al pueblo con
productos frescos, pero también ampliar y diversificar esos mercados. Por
ejemplo, los mercados locales impulsan que el productor pueda pasar de una
producción de auto consumo familiar, en el caso de los pollos frescos por ejemplo,
a llegar a un mercado que lo demanda. Los pollos frescos, alimentados sin
alimento balanceado, son muy demandados porque son más ricos y sanos, y son
muchos los productores de la agricultura familiar que ya dieron el salto de
producción y abastecen a los mercados locales cercanos”.
Entre los múltiples mercados posibles, que según el producto
abarca desde pequeños suepermercados a dietéticas, pasando por almacenes
agroecológicos y ferias regionales, uno de los más novedosos es el de las redes
de consumidores, que funcionan a través de grupos de Whatsapp. “Lo que se hace
es reunir un grupo de productores, a veces una familia sola o dos, y armar un
grupo con personas que en la ciudad estén interesadas en adquirir los
productos. Así se arman una suerte de catálogo, se reciben pedidos y se
organiza la logística de distribución. Está dando buenos resultados” comenta un
técnico de SAF.
Hay casos en que a partir de investigar y conocer las
propuestas de la agricultura familiar, los productores deciden dar un viraje
total en sus prácticas. Juan Carlos Soroka (57) y su esposa Anita Nake (38)
provienen de familias tabacaleras, por tanto, aseguran que “los dos trabajamos
en la producción de tabaco desde niños cas”. En
2001, en San Vicente, donde llevan décadas afincados, nació Thalía,
segunda hija del matrimonio. “Nació con
malformación. Tenía una transposición de los grande vasos, por lo que fue
intervenida . Después tuvo un problema neurológico, porque le faltó oxigeno
cuando le operaron, fue una operación compleja, de 8 horas, y posteriormente vinieron muchas complicaciones
más. Thalía no caminó hasta los 8 años y
gracias a Dios, pudimos darle rehabilitación a cargo de profesionales, y pudo
caminar” cuenta Anita, quien reconoce que “estuve trabajando con tabaco,
plantando unas mudas, en contacto con agroquímicos, durante todo el embarazo e
incluso el día anterior al parto”.
Le llevó años entender que la discapacidad de Anita tiene
relación con el uso de venenos del tabaco y que esta situación es por la que
pasan muchos chicos acá en San Vicente y en toda la provincia, los médicos lo
dicen y ya no se puede negarlo aunque a muchos no les convenga, pero nosotros
decidimos ser conscientes y hacer algo que nunca pensábamos que íbamos a hacer,
dejar de producir tabaco”.
Fue así que los Soroka dejaron la chacra y se instalaron en
un terreno más cerca del pueblo. Allí empezaron a trabajar en una huerta
orgánica y diversa, donde la utilización de agroquímicos y fertilizantes pasó a
la historia. “Nos dedicamos a producir verduras, con abono orgánico, todo
natural, y por suerte pudimos conquistar un mercado, tenemos clientes y podemos
vivir tranquilos, pero mucho más tranquilos y más sanos, y sin riesgos, ganamos
en calidad de vida” indicó Juan Carlos.
Pese a todo, en la Argentina son tiempos de cambios y la
agricultura familiar atraviesa un presente por demás complejo.
El productor agrario Eduardo Vazquez, de Puerto Libertad,
señaló que “hay mucha bronca en los pequeños productores por estas políticas
que nos están asfixiando. Le quitaron la asignación a mis hijos, sostenemos la
feria franca de Libertad a pulmón, sin apoyo más que el de los técnicos de
Agricultura Familiar y hoy a ellos también les están recortando. La Feria
Franca no tiene presupuesto, nada”.
La jornada en Eldorado fue propicia para la confección
asamblearia de un documento que será entregado al Ministro de Agroindustria de
la Nación, Ricardo Buryaile, firmado por organizaciones de la agricultura
familiar de Misiones, comunidades indígenas guaraníes, y los trabajadores
organizados en ATE. “Reclamamos de manera urgente políticas que resuelvan
nuestros problemas, y nos permitan progresar. Esas políticas deben ser
integrales e incluir un plan de regularización de la tierra, apoyo financiero
para mejorar la producción que sea acorde a las necesidades, apoyo financiero
para la comercialización de los productos de la agricultura familiar, un plan
de producción que garantice un ambiente sano para nuestras familias, y
continuidad de la asistencia técnica del Ministerio de Agroindustria a los
pequeños productores y las comunidades indígenas” enuncia el documento.