Segundo día de Acampe: En defensa de la industria naval nacional
Charla sobre los 65 años del emblemático Astillero Río Santiago de Ensenada
En el segundo día del Acampe de lxs estatales en lucha, compañerxs del emblemático Astillero Río
Santiago de Ensenada realizaron una charla informativa sobre los 65 años de
trayectoria construyendo soberanía nacional.
En el debate, el
secretario adjunto de ATE Ensenada, Pablo Rojas, señaló que: “En los años
’90 resistimos el proceso privatizador de Menem con una pueblada inmensa y
pasamos a la órbita de la provincia. Por esos tiempos, al no existir ELMA la
demanda de barcos se cae, pero la pelea por mantener el ARS abierto generó un
escenario de retiros voluntarios, como los que hoy están en la palestra, y que
tanto mal causaron en nuestra región”.
A su vez, Rojas informó que en la actualidad el ARS está
construyendo dos petroleros para Venezuela y que en “el mercado interno no hay
buenos horizontes. Estuvimos batallando por una ley que regule la industria
naval y la marina mercante. En el 2000 presentamos el primer proyecto,
elaborado desde la seccional y con el apoyo del CDP y CDN, y que posteriormente
lo impulsó también el diputado Víctor De Gennaro. Lamentablemente nunca lo
trataron. Cuando por fin fue aprobada, el ejecutivo veta dos puntos
importantísimos de la Ley, que tienen que ver con la financiación para la
construcción de los barcos. Nos dejan la ley pero no nos dan la plata para
llevarlo adelante. Vacían la ley”.
Sin embargo, la ley es una luz de esperanza de la industria
naval. “No han tocado el punto que dice que todo barco para la defensa del país
debe ser construido aquí. No queremos que se compren en otros países lo que
podemos hacer en el Astillero. En el ARS se han construido distintas lanchas
torpederas para la defensa. Estamos sufriendo políticas de ajuste que no dejan
desarrollar la industria en el país, como por ejemplo con los con el flete de
los cereales que exportamos”.
Asimismo, Denis
Villarino, miembro de ATE Ensenada, desarrollo su exposición sobre el
momento de la industria naval en el país. “Lo que está sucediendo en Argentina
es que la política actúa como si no tuviéramos salida al mar. No hay demandas
de ningún tipo de buques. Este modelo que hoy tiene profundización viene desde
los años ’90. Este esquema de país tiene como consecuencia que Argentina se ha
el destino de toda la chatarra del mundo en cuanto a barcos”.
“El segundo rubro exportador es la pesca. Sin embargo, no
comemos pescado y el principal bien que tiene la actividad se importa de otros
lados. Estoy hablando de los buques”, señaló Villarino.
“Si controlara la pesca ilegal dejaría de perder alrededor
de 4 buques anuales, en pesos. Por otra parte, producto de la longevidad de la
flota, se han perdido el último año alrededor de 120 vidas. Se obliga a los
trabajadores de la pesca a arriesgar la vida en condiciones malas. Hay buques
de más de 50 años de funcionamiento”, concluyó.