En defensa de la salud pública, gratuita y universal: No a la CUS
Charla debate en el acampe frente al Congreso de la Nación en contra del ajuste y a favor del trabajo.
En el acampe frente al Congreso de la Nación, referentes del
Movimiento por el derecho a la Salud explicaron hoy cómo la CUS, aprobada hace
un año por decreto, implementa una canasta limitada de prestaciones q vuelve a
la salud un negocio.
Participaron de la mesa Daniel Godoy, IDEP Salud ATE
Nacional; Laura Lonati, Barrios de Pie; Florencia Morelli, ATE Provincia de
Buenos Aires y Mesa Provincial por el Derecho a la Salud; Gonzalo Moyano, Mesa
Nacional por el Derecho a la Salud y FESPROSA; Virginia Cúnsulo, Asociación de
Servicio Social de CABA; Karina Almirón, ATE Hospital Posadas (despedida y reincorporada).
La introducción estuvo a cargo de Daniel Godoy, quien habló de
la situación del Sistema de Salud Público Nacional frente a las reformas de la
CUS, que salió hace un año en forma de decreto.
Por su parte, Gonzalo Moyano explicó que el Banco Mundial y
la Organización Mundial de la Salud están dedicados a que el negocio de la salud
crezca, y que para eso hay que abandonar la idea de que la salud es un derecho
y reemplazarla por el concepto de que es un servicio y un seguro que puede ser
financiado. “En Argentina esto se llama CUS. La idea es transformar el acceso
al derecho a la salud y hacer de esto una prestación limitada, y todo lo que no
sea cubierto por esos servicios mínimos será pago”, explicó Moyano, quien de
todas formas aseguró: “La lucha de diciembre nos mostró que hay capacidad de
resistencia”.
Florencia Morelli, que trabaja en Salud Mental y consumo
problemático, dijo: “La provincia de Buenos Aires aún no adhirió. El Gobierno
de Vidal viene accionando solapadamente para aplicar la CUS. La paritaria a la
baja con el 15%, más los despidos y cesantías que impactan en mayor
precarización y tercerización sobre todo en higiene y limpieza, y eso va al
camino de la privatización. La CUS va a lo patológico y no a lo que tiene que
ver con lo comunitario e integral”.
A su turno, Virginia Cúnsulo manifestó: “La CABA es el
epicentro de ensayo de la CUS. En centros de Salud la CUS no es algo
desconocido, se ha venido aplicando en estos once años de macrismo. Tienen
formas de recaudación a través de plan SUMAR, con empadronamiento de pacientes
y cubren las prestaciones que no da el Ministerio de Salud. Con la CUS se va a
cubrir las 400 prestaciones de la cartilla y lo que no está se va a sacar
dinero, se va a dejar de atender porque se va desfinanciar el centro de salud”.
Cúnsulo además agregó: “Ya funciona la historia clínica
electrónica, que lo que hace es ventilar toda la información de los pacientes,
porque la puede ver cualquier profesional de cualquier centro de salud. Esto
sirve para empadronar y nominalizar a la población. Esto va a limitar que las
personas se atienden en cualquier centro de salud”.
“El Complejo Hospitalario Sur implica el cierre de cuatros
hospitales especializados. Se reduce la cantidad de camas y a nivel
epidemiológico es un desastre. También hay despidos y desplazo de trabajadores
y trabajadoras. Esto afecta a la carrera hospitalaria”, cerró Cúnsulo.
Luego, Laura Lonati señaló: “Hace años que tenemos una deuda
en los barrios en el tema Salud. Como organizaciones estamos empeñados en que
no sea naturalizado. Eso nos llevó a construir indicadores de vulneración de
derechos, de acceso a la alimentación y de detección temprana. Nos preocupan
estos temas porque tienen que ver con la pobreza estructural”.
Karina Almirón, del Hospital Posadas, reveló: “La única
forma de aplicar CUS en un Hospital como el Posadas, que se enfrentó a la ola
de privatización de los ‘90, y que es el hospital más grande y combativo del
país, es despidiendo a los luchadores. Después de 640 despidos en 2015, el año
pasado hubo despidos a cuenta gotas. El 31 de diciembre hubo 122 despidos más sin
telegrama ni indemnización, muchos de los despedidos con fueros gremiales. Fue
un ataque muy grande, pero lo contraatacamos con una lucha muy grande con
acción en las calles y también por la vía jurídica. Por cada uno que despiden
de nosotros, contratan a cuatro monotributistas que no tienen ni un derecho”.