Historia de estatales: El largo camino al trabajo
El día a día de una trabajadora que recorre 78 kilómetros díarios para cumplir su labor como trabajadora estatal.
Hay
historias de trabajador/as signadas por la dificultad. El silencio, muchas
veces indiferente, de la comodidad que otorga vivir en la ciudad desconoce las
peripecias y dificultades diarias que en casos, como el de Jesica Centurión, se
transforma en una larga travesía para llegar al trabajo.
Como
la de miles de trabajadores el día de Jésica comienza bien temprano, cuando la
oscuridad de la noche le gana la
pulseada a la luz del día. Sin embargo lo que para muchos puede ser la espera
en una parada del colectivo, para ella es un pedaleo de 6 kilómetros, que
separan a su vivienda de Avellaneda (Santa Fe) hasta la cercana Reconquista.
En Reconquista, Jesica esperará: esperará la
voluntad de un transportista o un viajero/a en auto, que por casualidad o a
veces con la amabilidad de desviarse un poco de su tramo, y la deje en el
poblado de El Arazá, donde todos los días cumple con su trabajo de
administrativa en el centro de Salud local.
De
Reconquista a El Arazá hay casi 32 de kilómetros; más los anteriores serán 38
de ida y otros 38 de vuelta: 72 kilómetros diarios que Jésica dedica para
cumplir su función como trabajadora del Estado.
“Yo
entro todos los días a las siete de la mañana. En ese horario no existe ningún
trasporte que me deje cerca de El Arazá, por eso estoy siempre dependo de la
voluntad de algún conocido, viajante o transportista que pueda acercarme”,
explicó Jésica.
Se
mueve entre psicólogos, kinesiólogos y otros especialistas que cada día llegan
a cumplir labores médicas en la comuna de El Arazá. “No es fácil para mí como
única administrativa hacer frente a las cosas. Por suerte tanto los
profesionales como el resto del personal que cumple aquí servicios me da una
ayuda importante. Lo mismo cuando yo no puedo venir ellos se hacen cargo de
todo”, explica Jésica, para quién además, su trabajo en el Centro de Salud
revela importancia. “Aquí viven poco más de mil personas para quiénes nuestro
servicio es fundamental; y sobre todo lo es para los mayores con dificultades
de traslado”.
El
hospital más cercano es el de Reconquista. Pero existen muchos El Arazá tanto
en Santa Fe como en el resto país donde la función del trabajado/ar estatal es
de vital importancia. Es bueno relevar la historia de Jésica y las tantas como ella que día a día nos hacen más fáciles las cosas, aún sin enojo y cuando
desde las esferas del poder las autoridades monetarias buscan cargar contra ellas
“por la ineficiencia de sus propias políticas”.