“Si esto avanza, no habrá jubilaciones para los próximos jubilados”
Olivia Ruiz y otros miembros del Centro Nacional de Jubilados estuvieron en La Pampa, donde se reunieron con jubilados/as de esa provincia.
Olivia Ruiz, miembro del Centro Nacional de Jubilados de ATE
y candidata a Secretaria de Previsión Social Nacional de la CTA Autónoma, estuvo
en La Pampa donde se reunió con jubilados/as estatales de esa provincia. En ese
marco, advirtió sobre el regreso de las AFJP y trazó un panorama muy complejo
para el sistema previsional argentino con las políticas que lleva adelante
Cambiemos. Reivindicó la lucha de las y los jubilados por más de 25 años. A su
vez, se refirió al proceso electoral de la Central, que se realizará el 8 de
agosto.
De la reunión también participó Noelia Guzmán, también del CNJ de ATE.
Lo hizo en diálogo con el medio pampeano Plan B Noticias y
manifestó que la recorrida en la provincia surgía “por la situación crítica que
atravesamos en el sector previsional y la seguridad social en su conjunto, y
haciendo campaña para que los compañeros vengan a votar a las elecciones y,
sobre todo, para asumir un compromiso para defender el sistema previsional”.
La candidata a ocupar la misma secretaría en la CTA
provincial es la militante y dirigente estatal, Susana Bellino.
“En La Pampa en particular, el sistema previsional provincial, según el Gobernador, estaría
asegurado, pero el avance del FMI sobre los derechos del Anses y la propuesta a
los gobernadores de la transferencia de las cajas, los incluye, con lo cual, evaluamos
que si esto avanza más a cinco o seis años, no habrá jubilaciones para los
próximos jubilados”, analizó.
En este sentido, Ruiz dijo que hay que involucrar a la mayor
cantidad de personas en la defensa del sistema previsional. “Tenemos que tratar
de involucrar en esto a los trabajadores en actividad. La transformación del
sistema, a una especie de AFJP y un subsidio a la vejez para los que no van a
poder aportar por cápita individual, se aprobó en el proyecto de Ley de
Reparación Histórica y blanqueo de capitales. Está todo escrito en la ley y
ellos lo vienen cumpliendo”, indicó.
“Lo que ocurrió el 18 de diciembre de 2017, es parte de esa
propuesta y ahora queda la transferencia de las 13 cajas que quedan a Nación y
luego el desguace del sistema, que van a diferenciar, usando el Fondo de
Garantía de Sustentabilidad del Anses para cualquier cosa y no para el pago de
la jubilaciones y no requiriendo aportes patronales, que habría que restituir
para que se equilibre el sistema que sea público, solidario y de reparto, como
pretendemos”, dijo.
Ruiz agregó que la previsión social es una cuestión
intergeneracional. “Yo aporto, el otro
aporta, para que otros después reciba los beneficios de ese aporte y a medida
que voy creciendo, los beneficios los voy recibiendo yo. Esa sustentabilidad y
equilibrio del sistema se garantiza si no hay trabajadores precarios, si los
aportes patronales son los que debe ser y usándolo para lo que corresponde”,
afirmó.
—¿Hay una vuelta a las AFJP?
—Sí, ya. La PUAM (Pensión Universal para el Adulto Mayor),
que mandata la reparación histórica, es el 80% de lo que hoy es el haber mínimo
de la jubilación para el ANSES, es un subsidio a la vejez. Y la otra parte, va
a ser por cápita. Hay un trío de notables en el Ministerio de Trabajo, mandatado
por la Reparación Histórica, que analiza el sistema y va a proponer la
privatización y un sistema de cápita, sistemas mixtos que funcionan en países
como Chile, que está tratando de volver al sistema de reparto y la gente no
cobra jubilaciones, porque la capitalización individual te garantiza durante un
término de años, la división de todos los aportes que hiciste, pero con una
inflación como la de este año, al rato no tenes aporte. Lo que te ahorraste, no
te sirve para nada. El reaseguro es la solidaridad y no hay otra forma.
Nosotros sabemos que se puede.
—¿Cómo se frena esto?
—Con masividad, con involucramiento de los trabajadores en
actividad y con un fuerte reconocimiento a la lucha que hace más de 25 años que
hacen los jubilados. Por ejemplo, Norma Plá. La lucha de Norma Plá es la lucha
que tienen que llevar adelante el conjunto de los trabajadores, para garantizar
que el sistema lo administremos y definamos los trabajadores y no los gobiernos
de turno, que lo único que han hecho es sacarnos plata de los fondos que
teníamos para garantizar la seguridad social.
Olivia Ruiz relacionó la política previsional de Cambiemos
con la CUS (Cobertura Única de Salud). “Allí están incluidas no solo las obras
sociales, sino también el PAMI, que es el sistema de salud más grande de
Latinoamérica, que va a dejar de cubrir como obra social, para pasar a la CUS y
no cubrir nada”.
—De hecho, ya hay inconvenientes, hay problemas con
prestadores médicos.
—El desfinanciamiento del PAMI es atroz, del fin del 2015 a
la fecha, con menos prestaciones, el avance de corporaciones farmacéuticas, el
avance de las corporaciones médicas e incluso la queja anterior de los acuerdos
con colegios médicos, es una nimiedad que sigue influyendo, pero ante las
corporaciones extranjeras, es una cosa muy pequeña.
Dentro de poco vamos a tener la atención de un médico de
cabecera en un hospital público en el marco de la CUS y luego pagá todo lo
demás. Y si te queres operar, no hay operaciones. La gente del PAMI espera
audífonos, prótesis dentales y turnos para enfermedades críticas durante meses
y meses. Y no hay.
—¿Cómo hace un jubilado para vivir con la mínima?
—No vive con la mínima. En el Gran Buenos Aires y la Capital
Federal, los jubilados están dejando de pagar los servicios y viviendo como
pueden. O viven con los hijos y en realidad, hay otro problema que es cultural
y de expectativa de vida. Los adultos mayores, que antes ingresaban a los 60
años, ahora no son adultos mayores. Somos jóvenes en plena actividad, son muy
grandes. Ya lo dijo (Christine) Lagarde, que vivimos demasiado. Y que hay que
hacer algo. Y el algo, es intentar matarnos.
El tema es que si no tenés cobertura es como los pibes. Si
el Estado no da garantías para el buen vivir, con el derecho a la educación, la
salud, la nutrición, hay una especie de genocidio por planificación, porque
planifican no darnos y los más vulnerables son los pibes y los viejos. Y para
estos gobiernos, como el gobierno nacional, nosotros no somos sujetos de
derechos, somos clientes de un servicio prepago, un gasto. Un servicio que se
paga. Si el estado paga, debe recibir como reciprocidad y esa reciprocidad es
como cliente y no como sujeto de derecho. Y esto es una cuestión cultural muy
profunda que lleva a los jubilados a la peor de las situaciones.
—No se ve el compromiso del joven, que puede estar en esta misma
situación en algún tiemp
—Porque han ocurrido muchas cosas en el país, según mi forma
de ver. Partamos de la Dictadura Militar, el innombrable del 90 y el quiebre de
las garantías de seguridad social, el 2001. Todas las cosas que ocurrieron
generaron sujetos con concepción individual, no una concepción colectiva donde
uno se salva con el otro, sino el que yo me salvo yo y el otro no me importa.
Esa concepción quiebra la participación en el inconsciente colectivo y el otro
piensa, ¿cuándo voy a llegar a la vejez yo? Dentro de 30 años y como la
expectativa de vida es más, me preocupo por ser joven, por hacer ejercicio, por
ser linda, por parecer, por ser Susana Giménez o Mirtha Legrand.
¿Cuántas abuelas de antes parecían abuelas? Ahora parecen
vedettes, esas cosas, que son casi antinaturales, que no tiene que ver con el
crecimiento que plantean los pueblos originarios, de empoderarse con la
experiencia y los saberes que da la vida, eso está devaluado y entonces, nadie
quiere llegar a ser viejo y por ende, nadie quiere jubilarse y nadie se quiere
hacer cargo que no se va a poder jubilar y que la vida sigue y sigue. Hay que
aspirar a jubilarse y en las mejores condiciones, porque uno trabajó 30 o 40
años. Y aunque no lo haya hecho en blanco, uno trabajó. La gente trabaja todo
el tiempo y la aspiración de ser un jubilado, para disfrutar del jubileo,
debería ser una aspiración. El quiebre cultural al que el neoliberalismo y las
prácticas liberales nos han llevado, hace que no aspiremos, que queramos
retardar siempre la llegada a ser adulto mayor y en lugar de gozar la experiencia,
lo que le tenemos es muchísimo miedo. Me salvo yo y el otro no me importa.
Fuente: Plan B Noticias