ATE Agricultura Familiar: Unidad y coordinación en la lucha
Se ha desmantelado más del 50% de trabajadores de la SAF. En regiones como la Patagonia alcanza a entre 80 o 90 % de la planta existente.
En el marco de las acción gremiales
durante el acampe protagonizado por ATE, los compañeros de Agricultura Familiar
elaboraron un documento donde explican la actualidad del sector, en el marco de los ajustes
impuestos por la administración de Mauricio Macri.
En este resumen desde el Plenario,
donde participaron las provincias de Neuquén, Rio Negro, Mendoza, San Luis, La
Rioja, Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Chaco, Formosa, Catamarca y en
comunicación con Jujuy, Misiones, Entre Ríos, Chubut señalaron que “la
Agricultura Familiar, Campesina e Indígena es uno de los sectores que vienen
siendo golpeados y atacados, en su condición de garantes de soberanía
alimentaria y territorial de nuestro pueblo, no solo con la muestra clara de
baja del MSA decisión tomada por el ejecutivo nacional, sino con el vaciamiento
inescrupuloso de la única política pública diferenciada para el sector como lo
es la Secretaria de Agricultura Familiar”.
Asimismo el documento subraya las
distintas problemáticas laborales y salariales que se aceleraron con fuerza durante el último año, determinando lo
siguiente:
“El vaciamiento y desmantelamiento de la SAF, se expresa en los despidos
perpetrados de más del 50% de compañeras y compañeros con extensas trayectorias
y especializados en el trabajo junto a las organizaciones de la AF en todas las
provincias del país, siendo la Región Patagónica la más fuertemente atacada,
reduciendo el plantel de trabajo a un 80 o 90 % de la planta existente,
demostrando claramente la intención de liberar los territorios al servicio del
extractivismo más crudo y originando el hambre del pueblo. También se expresa
en el intento de reducir el trabajo dedicado por décadas al desarrollo rural
integral de nuestra política pública a un vergonzoso pronunciamiento sin
contenido ni sustento de líneas de trabajo declamativas que ni siquiera se
condicen con las realidades productivas de cada lugar y que solo contribuyen a
demostrar una vez más el desinterés de las autoridades sobre economías
regionales y sus implicancias reales.
Desde nuestro plenario, renovamos y sostenemos nuestro plan de lucha llevado
adelante con gran compromiso y movilización incansable de todos nuestros
compañeros en cada rincón del país, incluyendo la reciente permanencia junto a
trabajadorxs del propio ex Ministerio de Agroindustria en CABA, logrando que 18
gobernadores reclamen al gobierno nacional por la continuidad de la SAF y la
reincorporación de nuestrxs compañeros y compañeras despedidos, todxs
irrremplazables e indispensables para un verdadero un desarrollo rural
integral. A esto se suma el apoyo incondicional e histórico de las
organizaciones de la Agricultura Familiar Campesina e Indígena, el reclamo de
Consejos Deliberantes, Legislaturas Provinciales, diputados y senadores de todo
el país, lucha que llego incluso hasta la Relatoría Especial de la ONU, que, en
su ultima visita a Argentina, declaró la importancia del trabajo de la SAF como
uno de los caminos indispensables para evitar el hambre del pueblo,
trascendental en el marco de la reciente Declaración de los Derechos Campesinos
por parte del organismo internacional.
Reivindicamos la continuidad de nuestro plan de lucha en coordinación y unidad
entre todos los sectores y trabajadorxs como la única forma de revertir el
ataque y desprecio de este gobierno hacia el pueblo trabajador”.
Culmina subrayando la sectorial sus
exigencias en las que se sostienen los puntos siguientes:
-Reincorporación inmediata de todas/os
los trabajadorxs despedidxs.
– Inmediata audiencia con las
autoridades de la SAF y ministerio de producción (Santiago Hardie y Dante Sica).
– Por una política pública
diferenciada y de calidad para la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena:
no al desmantelamiento y vaciamiento de la Secretaria de Agricultura Familiar.
– Reglamentación inmediata de la ley
de reparación histórica para la Agricultura Familiar, con la continuidad del
monotributo social agropecuario.
– Por una agricultura con agricultoras
y agricultores, garantizando alimentos de calidad para el pueblo.