La CTAA rechaza el proyecto de disminución de la edad de imputabilidad
Para CTAA “se trata de una escalada represiva contra los sectores populares para atacar con palos y cárcel la protesta social”.
El Gobierno anunció en las
últimas horas que busca enviar al Congreso el nuevo Régimen Penal Juvenil que
implica, entre otras cuestiones, la baja en la edad de imputabilidad. Ante este
nuevo intento de criminalizar la niñez y la pobreza, la CTA Autónoma manifiesta
su completo rechazo a cualquier pretensión de bajar la edad de imputabilidad a
los 15 años, medida que viola tratados internacionales como lo es la Convención
Internacional de la Niñez y la Adolescencia.
Esta medida se suma a la
reciente autorización de uso de pistolas Taser a las fuerzas de seguridad. Se
trata de una escalada represiva contra los sectores populares para atacar con
palos y cárcel la protesta social.
La idea de que la baja en la
edad de imputabilidad podría resolver los problemas que enfrenta nuestro país
en materia de seguridad es falsa. “Nuestras organizaciones de niñez vienen
denunciando desde hace años que menos del 1% de los delitos graves son
cometidos por menores de edad”, enfatiza el escrito emitido por la CTAA.
En un país donde la mitad de
los niños y niñas están por debajo de la línea de pobreza, la solución a los
problemas de la niñez debe apuntar a la creación de empleo genuino para sus
familias, a fortalecer los espacios educativos y a garantizar sus derechos.
La CTA Autónoma, como
integrante del Espacio No a la Baja, “rechaza de plano esta iniciativa y exige
al gobierno promover los debates que requiere este tiempo en materia de niñez y
adolescencia” y convocó a las organizaciones del campo popular y a la sociedad
en general “a rechazar masivamente esta nueva iniciativa antipopular contra
nuestros pibes”.
Nuestros niños y niñas
necesitan políticas que les aseguren alimento, educación, salud y recreación,
así como la contención para los grupos familiares más vulnerables. Por eso,
cierra su reclamo la central “no queremos más pibes muertos por hambre, gatillo
fácil, por droga y tantos flagelos que azotan a nuestra castigada sociedad: Un
país que no puede atender a la niñez y que criminaliza la infancia, no tiene
futuro. Ni un pibe ni piba menos! El hambre es un crimen!”