Seminario de Políticas Públicas para un Estado Democrático y Popular
Referentes políticos, sociales y sindicales analizaron la devastación del Estado dejada por cuatro años de macrismo.
En la tarde de hoy se llevó a cabo un Seminario de
‘Políticas Públicas para un Estado Democrático y Popular’ en un colmado
Anfiteatro Eva Perón del Consejo Directivo Nacional de ATE. En la mesa del
seminario participaron Leonardo Grosso, Diputado Nacional por el Movimiento
Evita; Claudio Lozano, Dirigente Nacional de Unidad Popular y Coordinador del
IPyPP; Juan Carlos Schmid, Secretario General de FeMPINRA y del Sindicato de
Dragado y Balizamiento; Pablo Narvaja, Director del Departamento de Desarrollo
Productivo y Tecnológico de la UNLa; y Hugo ‘Cachorro’ Godoy, Secretario
General de ATE Nacional y Secretario General Adjunto de la CTA Autónoma.
Frente a los presentes, Hugo ‘Cachorro’ Godoy dijo: “En
vísperas del Día del Trabajador del Estado celebramos nuestro trabajo de dos
maneras: Hoy a la mañana estuvimos frente al Congreso de la Nación movilizados,
como siempre, y ahora nos juntamos y convocamos a compañeros y compañeras de
otras organizaciones para discutir políticas públicas para lograr un estado
democrático y popular. Porque al mismo tiempo que confrontamos con el programa
de gobierno del Fondo Monetario Internacional que se aplica en la Argentina y
que produce este estado de catástrofe, necesitamos también construir
alternativas. No solamente debemos construirlas en el plano de lo programático,
que es muy importante, sino también en el plano de una unidad del movimiento
popular, no desde el espanto, sino desde la propuesta”.
“La unidad de la clase trabajadora no se resuelve con una
sigla o con un rejunte de corte y pega de siglas. El campo popular no debe
unirse por el espanto, sino que debe hacerlo de forma programática, con
propuestas y capacidad de acción. Estamos convencidos de que si fuimos actores
principales para enfrentar y vencer en las calles al macrismo, e impedir que
aprobara la ley de reforma laboral o que se firmara la reforma previsional, también
podemos ser protagonistas en la creación de propuestas para cambiar el modelo
de país hacia uno al servicio del pueblo”, agregó Godoy.
Por su parte, el Diputado Leonardo Grosso manifestó: “Es un
orgullo estar aquí, en la casa de los trabajadores del Estado, participando de
esta presentación. Es muy importante pensar propuestas: Solemos realizar diagnósticos,
pero si logramos terminar de formar una ofensiva popular que haga que estos
muchachos se vayan de la Casa Rosada, necesitamos que los sindicatos y las
organizaciones libres de los pueblos tengamos propuestas para entrar en la
discusión grande sobre el modelo de país que queremos”.
Grosso también dijo: “Hoy, en la Argentina, existe una Emergencia
Alimentaria que desde las organizaciones sociales venimos planteando desde hace
ya un poco más de un año. Tiene que ver con un problema que todos conocemos y
que es muy urgente: Nuestro país produce alimentos para 400 millones de
personas mientras 3 millones de los habitantes se van a dormir todos los días
con hambre. Esto está basado en números oficiales del INDEC. Tenemos que lograr
resolver para siempre el problema del hambre de nuestros pibes”.
A su turno, Pablo Narvaja relató: “Desde la Mesa de
Encuentro por el Trabajo y la Vida Digna, de la que participa una gran cantidad
de organizaciones diversas, salió un punto de acuerdo: La imperiosa necesidad
de un modelo de país que se base no en la especulación financiera, ni en el
manejo de fondos, sino en la única fuente de riqueza y solidaridad que se
conoce, el trabajo. Es una trampa reducir al trabajo a una variable económica,
y subordinar la política al equilibrio fiscal es parte de la subordinación del
trabajo al cierre de las cuentas o a tener una renta financiera cada vez más
grande. El trabajo es la única forma de realizar la dignidad humana”.
“El trabajo es garantía de la democracia más profunda,
porque quien trabaja puede participar de la discusión del bien común. No así el
que tiene que pensar qué le va a dar de comer mañana a sus hijos, cómo les va a
comprar las zapatillas o cómo los va a llevar al médico. Nadie puede pensar en
el bien común si antes no tiene resuelta la vida cotidiana a través de un
trabajo digno”, sentenció Narvaja.
El dirigente Juan Carlos Schmid señaló: “El Estado Nacional,
después del experimento de la Dictadura, fue fuertemente cooptado por los
intereses corporativos, y tengo la impresión de que eso todavía no ha sido
suturado. La economía nacional está fuertemente influenciada por las transnacionales
y esto explica un retroceso del Estado”.
“Este país sería un caos sin la presencia de los movimientos
sociales y del colectivo de trabajadores estatales, que son quienes normalmente
están al pie del cañón y en el territorio. Y la primera línea está conformada
por las compañeras mujeres. En las vísperas del Día del Trabajador Estatal,
quiero manifestarles nuestro reconocimiento: A quienes todos los días curan
como pueden en los hospitales públicos, a los que se queman las pestañas en los
centros de investigación científica, a los que están detrás de los mostradores
de atención pública, y a tantos otros”, enumeró Schmid.
El economista Claudio Lozano dijo: “La construcción de
políticas públicas para un Estado democrático y popular supone dos cuestiones
centrales: La primera es un cambio del enfoque que se ha profundizado con este
Gobierno y que tiene que ver con decirnos que el problema de la Argentina son
los pobres, los trabajadores, los jubilados y el Estado, y que por lo tanto
mientras menos gastemos en esos temas, mayor va a ser la competitividad de la
economía nacional. Ese enfoque descansa en que maximizando el beneficio de los
grandes capitales naturalmente habrá un proceso de inversión que nos moverá
hacia el desarrollo. En realidad el problema de la Argentina son nuestros
millonarios, que pertenecen a una clase dominante caracterizada por acumular y
fugar capital, así como por no comprometerse a la hora de pagar impuestos, a expensas
del pueblo y del Estado”.
“La segunda cuestión central tiene que ver con revolucionar
la cuestión política. El problema de la política y de la transformación no es
un tema de funcionarios. No va a haber Estado popular y democrático si no hay
una clara apertura a la participación popular y organizada, con mecanismos de
participación directa y semidirecta de las organizaciones en las decisiones.
Esa sería la única forma que nos podría permitir sostener una estrategia de
políticas públicas diferentes”, agregó Lozano.