Reactor RA-10: Otro proyecto insignia de la CNEA que queda parado
ATE CNEA exige la reincorporación de lxs trabajadores suspendidos, la cancelación de la deuda y la reactivación inmediata de una obra estratégica.
En el día de ayer Caputo S.A. (empresa a
cargo de la obra del RA-10) paró la construcción en el Centro Atómico Ezeiza
aludiendo el incumplimiento en los pagos por parte de la Comisión Nacional de Energía
Atómica (CNEA). La deuda suma atrasos por más de 215 millones de pesos,
principalmente, porque el Gobierno Nacional no deposita el dinero.
Además, la empresa suspendió
transitoriamente a más de 90 trabajadorxs calificadxs y pone en riesgo la continuidad
del Proyecto RA-10, cuya construcción lleva tres años de atraso.
Rodolfo Kempf, coordinador y paritario nacional de ATE-CNEA, explicó los potenciales del reactor. Indicó que
su desarrollo podría servir para cubrir la demanda de radioisótopos en Argentina
y en todos los países del Cono Sur, además de consolidar un área de
investigación estratégica.
“Los radioisótopos son un insumo clave para
la medicina nuclear (como tratamiento de tumores u otros daños biológicos) y para la producción de semiconductores para microchips en
la industria electrónica”, precisó.
En cuanto al diseño y la construcción,
Kempf resaltó que es un diseño 100% nacional, “probado parcialmente en la gran
exportación del OPAL a Australia y convalidado con la solicitud del PALLAS para
Holanda”. Y agregó que “da trabajo a miles de personas, poniendo en marcha no
solo al sector nuclear sino requiriendo la provisión y montaje de equipos
esenciales por parte de muchas pymes nacionales y latinoamericanas”.
“¿Realmente creemos que una empresa como
CAPUTO S.A. necesita suspender 91 trabajadorxs para tener rentabilidad?”, plantearon lxs trabajadores de ATE CNEA en un
comunicado de prensa, en el que además denunciaron el enorme recorte presupuestario
que pone en riesgo de
privatización “inminente” las instalaciones asociadas.
“Esta
situación se da en el marco de un gobierno que tiene fecha de vencimiento. El
contratista de mayor peso en la obra pública
exige al Estado el pago del dinero adeudado para aprovechar, sin duda
alguna, los últimos meses de bicicleta financiera y trata de imponer
condiciones al próximo gobierno. Caputo nunca perdió, el presupuesto fue
siempre ajustado a la inflación y a la devaluación de nuestra moneda”, cuestionaron,
y señalaron a Mauricio Macri y a las autoridades de CNEA como responsables
directos.
“Lxs trabajadores demandamos la reincorporación de todxs los
trabajadorxs, la cancelación de la deuda y la continuidad inmediata de la obra,
y le decimos “no” a la privatización de la futura producción del RA-10”, manifestaron.