Trabajadora/es del Instituto de Cultura con un mes de lucha ininterrumpida
Adelantaron que no renunciarán a la defensa de la cultura “como derecho social”.
Las
trabajadoras y trabajadores del Instituto de Cultura del Chaco, respaldados por
la ATE- Chaco, cumplen hoy, 4 de octubre un mes consecutivo de lucha, en
reclamo de condiciones dignas de trabajo y cambios en este esquema de
precarización laboral.
En un
comunicado emitido este día la sectorial señaló lo siguiente:
“Nuestros
reclamos llevan años sin ser atendidos. Estamos convencidos de que la falta de
respuestas de los presidentes de la institución no obedecen a la pura desidia:
son parte de un plan en el que los trabajadores y trabajadoras somos los primeros
precarizados. Pero la afectada en segundo lugar es la población chaqueña, la
cual es perjudicada por el vaciamiento de las políticas públicas culturales.
De acuerdo a
lo establecido en el artículo número 20 de la Ley Provincial de Cultura, el
presupuesto destinado a garantizar el acceso a la cultura de los chaqueños debe
constituirse con el equivalente al 1% – como mínimo – del presupuesto general
anual de la provincia. Sin embargo, en más de diez años de sancionada esta
legislación, jamás se ha cumplido, y lo que es peor, el presupuesto destinado
al Instituto de Cultura ha ido en marcada disminución los últimos cinco años.
En estos 30
días con medidas de fuerza, valoramos enormemente el apoyo que sentimos por
parte de artistas, hacedores culturales y el público de espacios y centros
culturales, quienes entienden que la dignidad de nuestro trabajo es un derecho
irrenunciable. Para que el público disfrute de un recital, de una obra de
teatro, se capacite en talleres, vaya a una exposición, asista a las
actuaciones del Ballet Contemporáneo del Chaco, del Coro Qom Chelaalapí,
presencie un concierto de la Orquesta Sinfónica provincial o de las distintas
formaciones corales, para que los artistas difundan sus obras y producciones,
atrás estamos quienes desde hace años venimos trabajando para el Estado
chaqueño con “contratos basura”, sin aportes jubilatorios, sin obra social, sin
posibilidad de jubilarnos, sin cobrar por trabajar fines de semana y feriados y
en horario nocturno.
El gobierno
provincial hace gala de que Resistencia es la Capital Cultural. Para que los
chaqueños y las chaqueñas puedan acceder a los eventos culturales hay
sonidistas, iluminadores, bailarines, instrumentistas, acomodadores, por nombrar
algunos, trabajando por salarios que se encuentran por debajo de la línea de
indigencia, y sin estabilidad laboral desde hace quince años.
Desde que
logramos organizarnos y encarar los reclamos que permitan revertir esta
situación, al menos parcialmente, nos encontramos con funcionarios que cierran
los canales de diálogo, incumplen sus promesas, nos persiguen y nos reprimen.
En este mes de conflicto, la única acción concreta de parte del directorio del
Instituto de Cultura, conformado por Marcelo Gustin como presidente y Ariel
Bottini como vocal, fue denunciar a las trabajadoras y los trabajadores ante la
policía.
Así como el
trabajo digno es un derecho humano garantizado en la Constitución Nacional, la
cultura es un derecho social inalienable. Y es el Estado el que debe
constituirse como su garante indelegable”.