10.01.2020

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Se fue Clotilde de
Ragone

Al saber de la noticia sentí una gran pena, y me vino a la
memoria aquello de “mujeres son las nuestras, las de afuera pura cuenta”.
Recuerdo con orgullo haber sido de la generación sesen/setentista que cantaba
con fervor en las calles aquella consigna.

Quien fue Clotilde

A los 98 años de edad y con la trunca esperanza de haber
podido abrazar los restos de su marido desaparecido, se fue, Clotilde Suarez,
una ejemplar ciudadana salteña, esposa del no menos ejemplar ex Gobernador de
la Provincia de Salta Miguel Ragone, discípulo del brillante primer Gobernador
obrero y enfermero de ATE, Carlos Xamena.

En tiempos en que daba comienzo el ascenso sindical y
político del enfermero de General Güemes, fundador de la Seccional de la ATE,
Clotilde se conocería con Miguel en una amistad que derivará en el matrimonio
de ambos, sin pensar que las vidas de ambas familias se entrecruzarían en el
quehacer del movimiento nacional surgente, marcados por la impronta de Perón y
Ramón Carrillo. Se casaron en 1949 en Buenos Aires, donde ambos terminaron sus
estudios y, con Ragone recién recibido de médico, retornaron a la provincia
natal al año siguiente.

En 1955 Miguel resulta cesanteado por la Revolución
Libertadora y el matrimonio Ragone, junto a sus hijos, se muda al garaje de la
casa de una hermana, hasta poder contar con una propiedad donde levanta su
consultorio y producto de su trabajo profesional anexa la vivienda donde
Clotilde vivió hasta a la fecha, luego de haber sido Primera Dama salteña en
1973 y sufrir la desaparición forzada de su esposo Gobernador el 11 de marzo de
1976, víctima de un secuestro al salir de su casa rumbo al Hospital San
Bernardo, planificado por los comandos militares y policiales al mando del
genocida Luciano Menéndez.

Clotilde permanecerá aferrada protectoramente a su frondosa
herencia –4 hijos, 14 nietos y 13 bisnietos-, sin dejar de pensar en el
reencuentro de seguro celestial con Miguel, amén de las complicidades y el
silencio conniventes entre las oligarquías vernáculas, la politiquería de los hacendados,
las sotanas endiabladas y los servicios de inteligencia.

Solo se me ocurre decirle, a ésa madre militante de familia,
en su viaje a la eternidad: “Gracias compañera por su ejemplo de vida y fuerte
abrazo a Miguel, a Carlos Xamena y su esposa Laura Blanca Fernández. Hay
quienes no olvidamos y por quienes seguiremos reclamando Verdad, Juicio y
Castigo a los culpables”.

Por Daniel Parcero, escritor revisionista del Departamento
de Cultura de ATE Nacional

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