19.02.2020

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Por Alejandro Garzón, Secretario Gremial de ATE Nacional

Como organización sindical, en los momentos en que los
gobiernos han arremetido con políticas de ajuste contra el pueblo y los
trabajadores y trabajadoras, hemos tenido la capacidad política y organizativa
de defender nuestros derechos y los del pueblo. A veces hemos ganado y otras
perdido, pero nunca nos hemos rendido. Es innegable que nosotrxs hemos sido
blanco de esas políticas de ajuste, pero también, y por esta razón, hemos sido
protagonistas a la hora de resistir y construir un Estado al servicio de las
mayorías populares. Desde nuestro lugar, no intentamos acá hacer un análisis de
cada etapa política desde que fuimos nación o desde que fuimos patria, pero sí
creemos que en los trabajadores y trabajadoras del Estado hay reservas
suficientes como para enfrentar los desafíos de este tiempo y dar respuestas a
las demandas de nuestra patria.

Durante estos últimos cuatro años de neoliberalismo,
despidos, persecución, desprecio y destrucción de todo lo bueno que brindamos
los trabajadores y trabajadoras del Estado a la ciudadanía, es comprensible que
algunos compañeros hayan bajado los brazos. Como dirigente nacional, tuve la
suerte de poder acercarme a cada provincia, cada sector, y conocer de cerca la
realidad y las condiciones precarias en que desempeñan sus tareas lxs trabajadorxs
nacionales, provinciales y municipales del país. Por eso estoy convencido de
que nuestros compañeros y compañeras pueden ser el eslabón principal para
garantizar a nuestro pueblo sus derechos, si es que al frente hay un gobierno
impulsor, dispuesto a invertir en políticas públicas que generen equidad,
acceso e inclusión. En definitiva, un estado activo, presente y democrático.
Sólo con un Estado garante de derechos, dejaremos atrás el sinfín de
descalificaciones como ñoquis, grasa militante o que simplemente somos gasto
público.

Este momento histórico en nuestro país y el continente nos
demanda protagonismo, organización y unidad de la clase trabajadora, contra el
marketing de las salidas individuales. Como trabajadorxs, necesitamos recuperar
la confianza entre nosotrxs y sentirnos parte de este tiempo revolucionario,
porque como dijo Fidel: “Revolución es sentido del momento histórico; es
cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser
tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros
mismos y con nuestros propios esfuerzos”. Entonces parte de este concepto es lo
que tiene que movilizarnos como trabajadores y trabajadoras del Estado y poner
de nosotros mismos para cambiar todo lo que debe ser cambiado. Sintiéndonos
orgullosos de ser estatales porque ser estatales es sinónimo de patria y
soberanía, porque donde exista una ciudad, un pueblo, una comisión de fomento o
un paraje, ahí hay un/a trabajador/a del estado.

Fuente: Página/12

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