ATE reclama recomposición salarial ya y reincorporación de despedida/os
Muchos de los que quedan en la calle tienen entre 5 y 6 años de antigüedad en la prestación de servicios.
En medio de la crisis
económica y en un contexto social cada vez más complicado, el Gobierno de
Córdoba dio de baja los contratos de más de 70 trabajadora/es de la
Administración Pública Provincial.
Con una antigüedad
promedio de entre 5 y 6 años de ejercicio en la función y evaluaciones
positivas en el desempeño de las mismas, dejan en la calle a empleados
contratados los cuales debieron estar en Planta Permanente hace mucho tiempo, e
incrementan el ejército de ñoquis en los despachos de los funcionarios.
Lo grave de esta
situación es que estos despidos ponen al descubierto una oscura maniobra de la
gestión Schiaretti que expulsa trabajadores en coincidencia con el comienzo de
la negociación salarial con los gremios amigos, que él mismo ha elegido a tal
fin.
Es así que desde la ATE-
Córdoba advirtieron que con esta
operación “pretenden instalar un falso eje para no hablar de la una recomposición
salarial urgente”.
Asimismo denunció el
CDP “se busca apretar -a partir de despidos disciplinadores- a quienes trabajan
en condiciones precarias a aceptar salarios (becas, monotributos o cualquiera de las
formas que pretendan disimular las formas irregulares de empleo en la provincia)
y siempre a la baja.
También, agrega el
comunicado, “busca atemorizar y aplacar los reclamos del resto de los
contratados quienes reclaman desde hace tiempo por el justo pase a planta
permanente”.
Por todo esto, es que
desde ATE exigen que “se desarme toda esta operación, se restituya el trabajo a
quienes fueron perjudicados por el cinismo de las autoridades de turno y se
vuelva inmediatamente a discutir la recomposición salarial sobre la base de la cláusula
gatillo para conservar el poder adquisitivo del salario”.
Para ello ATE reclama
su participación en la mesa de negociación salarial como voz de los
trabajadores y trabajadoras de la administración provincial y dispuso lanzar el
estado de alerta en los lugares de trabajo con asambleas por repartición entre
los días 5 al 9 de marzo.