Lxs niñxs están en cuarentena, sus derechos no!
Día Internacional de Lucha contra el Maltrato Infantil
A días de
declarada la pandemia del covid-19 por la OMS, situación inédita y excepcional
en el mundo y en nuestro país, conocíamos los últimos datos de pobreza del
INDEC donde se revelaba que en nuestro país, a diciembre 2019 más de la mitad
(52,3%) de las personas hasta 14 años son pobres. Dato más que incómodo y
alarmante, legado de la ofensiva neoliberal macrista.
En ese
contexto, la pandemia con alto impacto tanto en lo sanitario como en lo
económico, dio lugar a distintas medidas de público conocimiento por medio de
resoluciones y decretos de los poderes ejecutivos, con efecto positivo en
cuanto a la mitigación del virus,
expusieron y agudizaron de la forma más cruda, las desigualdades
existentes como los niveles de pobreza y miseria, fenómenos inherentes al
capitalismo.
Si bien los
niñxs no están singularmente en riesgo de covid-19, en función del dato
mencionado, transitar el aislamiento social, preventivo y obligatorio, claro
que no es igual para todxs. Las condiciones estructurales de vida de todas las
personas y en particular de lxs niñxs y adolescentes, se han visto abruptamente
alteradas por la pandemia y más en los sectores más desfavorecidos de nuestro
pueblo. No sería novedad, además, decir que la niñez y adolescencia ocupan el
último lugar de la población activa al servicio del mercado mundial y no
atender las consecuencias deviene en la dura realidad en que se desarrollan y
crecen, y cómo durante la pandemia, son lxs menos visibilizadxs.
Con acceso
limitado al agua y saneamiento, a una vivienda, a un sistema de salud precario
o insuficiente y que hoy centra su atención en la pandemia, a una alimentación
que ya estaba en crisis y se vio seriamente afectada por el cierre de comedores
escolares y merenderos, a internet y computadora, tablet o celular para
continuar con la educación a distancia, o cuando a muchxs, les falta todo.
Además de magnificarse en aislamiento, la exposición de niñxs y/o adolescentes
a las violencias y/o abusos intramuros cuando los espacios en los cuales son
detectados o pudieran ellxs mismos denunciarlo en territorio, han sido
limitados en su atención o apertura para evitar la propagación del virus, sean
organismos o servicios de protección locales de derechos, escuelas, centros de
día o lo más inmediato, de poder acercarse a algún/a referente fuera de sus
casas. Y preocupa también situaciones como las muertes evitables de lxs niñxs
wichís de las que muy pocos hablan, el sarampión, el dengue, los femicidios de
niñas y adolescentes o la violencia ejercida por parte de las fuerzas de
seguridad, desplegada mayoritariamente sobre varones adolescentes en el marco
de la cuarentena.
El
aislamiento social, preventivo y obligatorio, con un paquete de medidas
individuales y/o colectivas además de recomendaciones, ha afectado a principalmente
a los hogares más pobres, donde se tornan las más de las veces imposibles de
poder cumplir y así limitar la propagación del virus covid-19. Pero no sólo
para aquellxs niñxs y/o adolescentes que estén sus casas, sino también para lxs
que se encuentran en condición de calle, en hogares y/o residencias oficiales o
centros penales juveniles privadxs de su libertad, es decir, para quienes
permanentemente se ven vulnerabilizados y/o amenazados en sus derechos.
Sostenemos
la necesidad de un Estado fuerte, democrático y popular, luego de venir denunciando fuertemente la crítica situación
en que se encuentran los servicios y prestaciones de protección dirigida a
asegurar el ejercicio de derechos de niñxs, como también los de la salud,
educación y los sistemas de protección social poniendo en riesgo a la niñez. La
precarización en la política estatal dirigida a la niñez y adolescencia como su
invisibilización en el marco de la pandemia, sostiene y potencia ese riesgo.
En ese
sentido, se potencia, cuando lxs responsables de su cuidado y protección, sean
adultxs convivientes, tensionadxs por el aislamiento, la pérdida ingresos o de
empleo, ansiedad, temores, entre otros; o lxs trabajadorxs de niñez en los
distintos niveles del estado de hogares y/o centros penales – que fueron
declarados en su gran mayoría esenciales e indispensables – que se encuentran
con niñxs y/o adolescentes realizando su tarea, en ocasiones con escaso control
sanitario y sin los elementos personales de protección (EPP) ni de limpieza
necesarios y/o suficientes, sin recursos, con sobreocupación en
establecimientos de promoción y protección como penales, infraestructuras
inadecuadas, con poca información y falta de protocolos, con una marcada
precarización – sin ART, sin cobertura médica y salarios que no alcanzan a
cubrir la canasta básica – y con una sobrecarga laboral por la falta de
trabajadorxs en el sector. Los derechos de lxs trabajadorxs de niñez, tampoco
están de cuarentena!
Desde
nuestra ATE entendemos que es necesario y urgente debatir en unidad y poner en
agenda con el conjunto de organizaciones y con la sociedad toda, la relación
del Estado con la niñez, adolescencia y juventud, una relación que avance en
prevenir y mitigar los efectos negativos de la pandemia del covid-19 sobre sus
vidas, una relación que avance en garantizar las condiciones de reproducción
social sobre la base de mayor justicia y equidad, dando pleno cumplimiento a la
ley nacional y leyes provinciales de promoción y protección integral de
derechos de la niñez.
María José
Cano, Directora del Dpto. de Derechos de los Pueblos de ATE
Hugo “Cachorro”
Godoy, Secretario General