ATE denunció censura durante el cierre de la Feria del Libro provincial
La/os trabajadora/es del Instituto de Cultura tienen un salario promedio de 15.000 pesos.
La ATE Chaco repudió la
censura ejercida en redes sociales hacia trabajadores de Instituto de Cultura
del Chaco, en el marco de la charla que se dio como cierre de la actividad
virtual, que contó con la participación del gobernador Jorge Capitanich y el
periodista y consultor político Ignacio Zuleta.
La actividad, que se
desarrolló este lunes por la noche mediante la red social Facebook, como cierre
de una feria que llevó por lema “Leer es tu derecho” no fue más que una muestra
de intolerancia y violación de un derecho tan elemental como la libre
expresión. Tan es así que los trabajadores y trabajadoras del Instituto de
Cultura, que hace semanas vienen realizando reclamos salariales junto a ATE,
aprovecharon el espacio de interacción para expresar su desesperante situación
económica. Sus comentarios fueron borrados sistemáticamente y en algunos casos
los usuarios fueron bloqueados de la página.
Consideramos
inadmisible esta actitud, máxime en un gobierno que se jacta de defender la
democracia y la libre expresión. No se pueden silenciar las voces de los
trabajadores y trabajadoras, menos aún en el marco de una Feria del Libro.
Un total de 61
trabajadores consiguieron pasar a planta permanente en 2019, tras más de 10
años de precariedad en el Estado chaqueño. Hoy, están cobrando un monto de 13
mil pesos porque el Ejecutivo se niega a pagarle bonificaciones que cobran en
resto de los estatales chaqueños. A ellos se suman los más de 200 personas que
todavía se encuentran trabajando de manera precaria en el Instituto de Cultura,
cobrando montos que apenas llegan a los 15 mil pesos, cumpliendo tareas en
horarios nocturnos, fines de semana y feriados. Muchas de ellas, son madres de
familia que tienen que atravesar esta pandemia con esos míseros montos que
quedaron congelados desde el año pasado.
Cabe recordar que en la
última audiencia que el sindicato mantuvo el pasado 6 de julio con el
gobernador Capitanich, se le planteó esta situación y el mandatario encomendó
una solución a la ministra de Hacienda, Maia Woelflin. Tras meses de gestiones
y reuniones en búsqueda de una posible solución, y sin ningún tipo de respuesta
a estas demandas, el sector organizado en ATE retomó un plan de lucha que en
caso de no tener respuesta se irá profundizando.