Junio arde rojo: huelga y movilización contra la violencia
El viernes, habrá cese de actividades de estatales en todo el país, con concentración en Sarmiento y Rioja y, el 22, un paro regional.
La ATE Rosario realizó su primera jornada de paro de esta semana reclamando “basta de violencia, de balaceras y políticas de ajuste”. Una multitud marchó desde Plaza 25 de Mayo a Plaza San Martín exigiendo acciones gubernamentales para frenar el calvario social que azota a Rosario y zona.
Pese al paro de transporte público, miles de personas asistieron a repudiar la situación que se padece en la ciudad, no sólo con los 140 homicidios en lo que va de 2023, sino con escuelas sin clases por balaceras y amenazas. El mensaje tuvo destinatarios claros: en primera instancia, a quienes ocupan el poder ejecutivo en distintos niveles del Estado, a todo el arco político con funciones públicas –o que pretende estarlo- y el poder judicial.
Junto a la docencia pública, privada, universitaria, organizaciones sociales, políticas y estudiantiles, las y los estatales pararon sin asistencia. “Acá estamos las personas que cada día le ponemos el cuerpo a las instituciones de cuidado y el sostenimiento de lo público en la zona sudeste de Santa Fe. Paramos porque decimos que la huelga es nuestra herramienta de lucha democrática para pelear por nuestros derechos y nuestra vida”, expresó la Secretaria de Organización de ATE Rosario, Liliana Leyes.
Leyes recordó que la medida llegó hasta Buenos Aires de la mano de PAMI, que movilizó en la capital nacional contra precariedad y el fraude en el estado y por el pase a planta. E insistió en que el viernes la ATE y CTA Autónoma van a un paro nacional. “¡Necesitamos que todos los niveles del Estado atiendan con recursos a nuestras poblaciones vulnerabilizadas de todas las edades! y es fundamental para eso contar con salarios y condiciones dignas y seguras de trabajo”, consideró.
Sobre las balaceras, la dirigente de la Seccional expresó que “queremos ser muy claras y claros en esta plaza de la dignidad: para terminar con el negocio de la violencia hay que saber de dónde vienen las balas y dónde va el dinero”.
“Nosotres en ATE Rosario sabemos perfectamente lo que es velar, duelar la muerte de un compañero. Hace 21 años un trabajador asistente escolar de la Escuela Serrano subió al techo en su lugar de trabajo, para defender la Escuela a sus pibes y pibas a la comunidad toda. El ‘Pocho’ Lepratti gritó que no disparen que había pibes comiendo. Pasaron 21 años y hoy lo multiplicamos en esta plaza. Hoy todas y todos gritamos ¡¡no disparen aquí está el pueblo viviendo!!”, concluyó.
Prensa ATE Rosario