Asamblea transfeminista con organización sindical rumbo al paro
El pasado jueves 18 de enero, trabajadoras, trabajadoxs, delegadas y secretarias de las distintas centrales sindicales, junto a referentes de la economía popular, del colectivo Ni Una Menos y militantes de diferentes arcos políticos, se unieron en una asamblea para poner en común estrategias sobre cómo participar en el paro del próximo 24 de enero, bajo dos premisas fundamentales: la unión de las fuerzas de las centrales sindicales y la defensa de los derechos del movimiento transfeminista.
La reunión comenzó pasadas las 18, en el patio de la sede de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP) del barrio de Constitución, que se vio desbordado de asistentes y se prolongó hasta casi las 21, con una larga lista de oradoras.
La necesidad de unión de trabajadoras y representantes que forman parte de las centrales sindicales, junto al movimiento transfeminista popular, mujeres, lesbianas, travestis, trans y no binaries, fue uno de los objetivos principales de la asamblea. Una unión de extrema urgencia, necesaria para hacerle frente a las políticas de ajuste que ya comenzó a implementar el gobierno de La Libertad Avanza. Allí estuvieron presentes Noé Ruiz, secretaria de Igualdad de Oportunidades y Género de la Confederación General del Trabajo (CGT) y Yamile Socolovsky, secretaria de Género de la Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina (CTA), entre otras referentas.
“Estamos representado a compañeres que se están organizando en todo el país, con reuniones multisectoriales. Esto que estamos construyendo es una pelea que hay que dar en todo el territorio. Nos enorgullece mucho saber que cuando nuestras centrales pueden juntarse, nosotras ya nos juntamos hace mucho tiempo”, aseguró Socolovsky con micrófono en mano al frente de la asamblea, quien fue momentáneamente interrumpida con aplausos en ese momento de su discurso, y agregó: “Somos parte del movimiento feminista popular, eso también nos enorgullece mucho y cambia enormemente nuestras organizaciones sindicales. El campo popular está atravesado por esas contradicciones, hay que habitarlas y sobre esas contradicciones construir unidad porque todas, todes tenemos absolutamente claro quién es el enemigo y por quiénes viene. Si alguien tiene dudas puede escuchar el discurso de Milei en Davos donde puso como su enemigo al movimiento feminista.”

Más tarde llegó el momento de Clarisa Gambera, secretaria de Género y Diversidad de ATE Nacional, quien enfatizó: “Nuestras filas sindicales se enriquecieron con el feminismo popular y eso es tejer, encontrarse y construir unidad de acción. Va a ser un enero histórico, vamos a estar, en particular desde ATE, planteando la reincorporación de las y los despedidos en el sector público y tiene que ser masivo porque nos están midiendo y depende de cómo sea este 24, será lo que van a poder hacer. La ley Ómnibus es larguísima y el DNU es gravísimo, poder frenarlo va a depender de la correlación de fuerzas que podamos construir y eso requiere generosidad. Si nos ponemos a debatir las diferencias no va a ser posible construir la masividad que requiere la etapa. Quienes tenemos trabajo formal estamos pidiendo paritarias que se acerquen a un costo de vida que sufre tarifazos, aumento de transporte y desregulación de alquileres. Va hacer muy difícil el debate salarial con la desregulación del Estado que dejó de intervenir con el salario indirecto, por eso, para estar acorde con el costo de vida necesitaríamos salarios altísimos, ni hablar de las compañeras que no tienen paritarias formales y van a tener que empujar como siempre en la calle la fuerza de esa paritaria social para reclamar lo que es justo, en un escenario donde no hay guita para comer. Necesitamos unidad de acción, esa unidad es feminista porque nosotras con los feminismos populares tejimos desde abajo, sabemos hacerlo y desde ahí también vamos a contribuir a este paro de la clase trabajadora en su conjunto.”
Otra de las referentas que tomó el micrófono fue Lucy Cavallero, economista e integrante del movimiento Ni Una Menos: “Muchas compañeras y compañeres, lesbianas, travestis y trans estaban preguntando por un espacio desde los transfeminismos, donde poder organizarnos de cara al paro 24 de enero convocado por la CGT, para desbordar esa jornada, para que sea masiva, multisectorial y poder convocar a trabajadoras y trabajadores que no están sindicalizades o que están sin trabajo registrado, por eso decidimos hacer esta asamblea para prepararnos. Sabemos que estamos señaladas como enemigas del presidente y eso no es casual. Lo que hay es un señalamiento de un movimiento que se mete en el corazón de las desigualdades y por eso nos señalan como enemigas, por la fuerza que tuvimos todos estos años, porque estamos cuestionando estructuras patriarcales y racistas en todos los ámbitos y desde ese lugar tenemos que organizarnos para que el 24 sea una jornada masiva, para que caiga la Ley Ómnibus, el decreto inconstitucional y las políticas de ajuste. Hoy la prioridad del movimiento feminista tiene el conjunto de las compañeras de los barrios que no pueden hacer las dos comidas diarias.”
Una de las mayores preocupaciones que se repitió en la asamblea fue la situación extrema en la que se encuentran las niñeces bajo la línea de pobreza, a las que sus familias ya no pueden brindarle la alimentación diaria necesaria. En ese sentido Pamela, integrante del Movimiento De Trabajadores Excluidos (MTE) aseguró: “Nosotras, las que estamos atrás de la olla sabemos que hoy no podemos alimentar a los niños de los barrios, el 24 tenemos que copar la calle para que no se lleven puestos nuestros derechos. Nosotras vamos a estar ahí peleando por un feminismo popular. La Unión de Trabajadores de la Economía Popular somos un sindicato, nos vamos a defender y no nos van a sacar el Potenciar Trabajo porque no vamos a dejar que nadie nos saque el alimento de nuestras mesas.”
En la asamblea también estuvo presente Tamara, representante de la organización Inquilinos Agrupados, quien señaló que la mayoría de las consultas que les llegan son de mujeres y disidencias que viven solas o con hijes que hoy no saben dónde van a vivir y remarcó: “Este es un enero para salir a frenar el DNU y a todos esos sectores que vienen por cada uno de nuestros derechos. El derecho a la vivienda es fundamental porque sin él no podemos gozar de ningún otro derecho y lo importante es construir unidad y organización para estar en cada uno de los espacios, debatiendo y construyendo políticamente.”
La crisis económica golpea siempre con mayor crudeza en los cuerpos feminizados: aquellas y aquellxs que se encargan de los cuidados después de una jornada de trabajo, las que paran la olla en los barrios, las y lxs que son expulsadas de sus hogares por situaciones de violencia, las que sostienen hogares monomarentales. Por todo eso es urgente la construcción de la más amplia unidad con el feminismo sindical y las organizaciones del feminismo popular para defender los derechos alcanzados y los puestos de trabajo.