Salud: frente al ajuste y el desmantelamiento, ATE sigue en pie de lucha
Mario Russo, de penoso paso por el ministerio de Salud sale del gobierno. En su lugar asume Mario Lugones. Además de los nombres, nada cambiará en las políticas de salud.
Tras la renuncia del ministro de Salud, Mario Russo, y más allá del cambio de nombres, la política que imprime el Gobierno nacional desde hace casi diez meses se ejerce a fuerza de recortes y ajuste en términos presupuestarios y el desmantelamiento de programas nacionales de prevención y protección para la Salud de toda la población.
“Si tenemos que hablar de ñoquis o casta militante sin dudas hay que nombrar a Mario Russo. Estuvo al frente del ministerio de Salud nacional durante nueve meses y no hizo nada. O mejor dicho se dedicó a desmantelar los programas de prevención y protección para la salud”, señaló desde el Consejo Directivo Nacional, la Secretaria de Formación Vanina Rodríguez y miembro de la Coordinación Nacional de Salud.
“La salida del ministro Russo es sorpresiva, pero de ninguna manera es preocupante. Su gestión fue lamentable. La situación presupuestaria de las instituciones de salud y de los programas que dependían del mismo siempre estuvo al borde de la crisis”, indicó por su parte Flavio Vergara, Secretario de Convenios Colectivos de ATE Nacional y parte de la Coordinación.
Es que desde que Javier Milei asumió la presidencia, el área de Salud nacional ha padecido el retroceso de todas las políticas de Salud que se ejecutaron con gran resultado entre la población más vulnerable, como lo fue el Plan ENIA (de Prevención del Embarazo No Intencional en la Adolescencia), que había logrado bajar la tasa de embarazos no deseados, generando igualdad de oportunidades.
La no gestión de Russo, entre otras cosas, también eliminó el programa de Médicos Comunitarios, con fuerte arraigo territorial y que llevaba adelante políticas de prevención de enfermedades y cuidados, haciendo una atención fundamental, ayudando a lo que el sistema de salud tiene como esquema de prevención y complementando la tarea de los centros de atención primaria y también de los hospitales en todo el territorio nacional.
En el saldo negativo de este funcionario también se cuenta haber desregulado el precio de los medicamentos en favor la industria farmacéutica, perjudicando a toda la población. Se dejó a las y los afiliados de PAMI sin medicamentos y se frenó la provisión de medicamentos oncológicos.
Un párrafo aparte merecen las inexistentes políticas de prevención contra el dengue, frente a un verano crítico y la enfermedad haciendo estragos. Vale recordar frases del exministro como «si no hay mosquito, no hay dengue» o “hay que usar camisa de mangas largas y pantalón largo”.
Tras la salida de Russo el gobierno de Milei pone a Mario Lugones. Su elección no implica un cambio en la dirección política del área, que hasta aquí ha sido aplicada en beneficio de las farmacéuticas y de las empresas de medicina prepagas. Seguramente se profundice el desmantelamiento de programas, el desfinanciamiento del sistema público sanitario argentino, en beneficio de las corporaciones médicas y farmacéuticas.
“Fueron nueve meses de desolación, angustia y sin ninguna propuesta de mejora para la salud pública, pero lo que se viene, no es mejor. Vamos a seguir peleando para que efectivamente la salud vuelva a ser un derecho de todas y todos y un deber del Estado”, sentenciaron desde la Coordinación de Salud de ATE.