ATE logró el sobreseimiento de los trabajadores de la ANAC en el caso del avión venezolano
Se logró demostrar ante la Justicia que lo único que hicieron los agentes, que durante un año y medio sufrieron el escarnio público, fue cumplir con sus funciones como trabajadores del organismo en el aeropuerto de Ezeiza.
En el día de hoy, y por la defensa ejercida por el equipo jurídico de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), en el juzgado federal de competencia en la localidad bonaerense de Ezeiza se sobreseyó a los trabajadores de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) que fueron acusados de autorizar el ingreso de un diplomático de la Embajada de Venezuela a un sector reservado del aeropuerto en donde estaba estacionado un avión de la empresa Emtrasur.
El Dr. Juan Carlos Capurro, abogado del Consejo Directivo Nacional de ATE, relató: “El pasado 5 de febrero de 2024 por la mañana se presentó en el aeropuerto de Ezeiza ante la Policía Aeroportuaria un miembro del cuerpo diplomático de la Embajada de Venezuela. Le franquearon la entrada porque el señor decía que tenía que tomar una foto del avión que había sido confiscado transitoriamente por un episodio que tuvo mucha trascendencia pública, donde se alegaba, de manera un poco confusa, que el avión tenía que ver con algún tipo de delito, o con algo que no era legal. Nunca se supo exactamente en qué consistía el problema, pero lo cierto es que ese señor traspasó primero a la Policía Aeroportuaria para después ser recibido por el personal de la ANAC, al que le refirió que venía a esa tarea. Como había sido autorizado a pasar, se cumplió con el protocolo para estos casos, que es que los empleados de la ANAC acompañan hasta donde corresponda, sea la diligencia que sea –puede ser esa u otra porque es algo normal y habitual-, a este funcionario extranjero”.
“Los compañeros de la ANAC lo llevaron con un auto hasta la puerta del avión y él ahí procedió a sacar las fotos. En esa circunstancia aparecieron otras autoridades, también vinculadas a la Policía Aeroportuaria, como si hubiese sido una confusión, dijeron que él no podía sacar las fotos y lo llevaron detenido. Pero no solamente lo llevan detenido a él, sino también a los compañeros Nelson Rodrigo Fedele, Cristina Ortiz y Damián Esteban Suffia, trabajadores de la ANAC y afiliados de ATE, que lo único que habían hecho era cumplir con su deber de acompañamiento cuando alguien va a hacer alguna diligencia dentro del aeropuerto –sea en la pista o fuera de ella-”, agregó Capurro.
El abogado de ATE Nacional luego continuó: “En medio de la gran cobertura mediática que tuvo este tema, que apareció en la tapa de todos los diarios como si fuese un episodio grave, con acusaciones al Gobierno de Venezuela, se pretendía señalar como principales responsables del asunto a nuestros compañeros, cuando de ninguna manera tenían ninguna responsabilidad en el tema. Por otra parte no había habido, hasta donde se pudo saber, ningún delito, porque lo que había hecho ese señor fue sacar una foto de un avión que pertenece a su país. Y él era un representante diplomático, por lo tanto el único que se fue de ahí sin que lo molestasen fue él, que mostró sus credenciales y se retiró, ya que no puede ser objeto de ninguna persecución salvo que se intervenga por expreso pedido de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Eso no ocurrió porque no había ningún motivo para hacerlo, pero los compañeros de la ANAC fueron llevados a proceso”.
“Nosotros tomamos la defensa de los compañeros y la hemos sostenido durante todo este período. La buena noticia es que hemos ganado, que teníamos razón, que los compañeros no tenían absolutamente ninguna responsabilidad de ningún tipo, y que se los ha sobreseído sin que afecte su buen nombre. Por la defensa que pudimos ejercer demostramos que lo único que hicieron ellos fue cumplir con su deber como trabajadores. Esta es realmente una victoria importante, porque fue un momento muy duro para los compañeros, que sufrieron un escarnio público, pero ahora los compañeros de ATE han quedado limpios en su trayectoria y se ha demostrado que no tenían absolutamente nada que ver con ninguna cosa que no fuese más que cumplir con sus obligaciones laborales”, cerró Juan Carlos Capurro.