Acampe Nacional: La producción según Macri o según los trabajadores
Vaciamiento, privatización y flexibilización del control estatal son algunos de los ejes de la política productiva en el Presupuesto 2019.
En el tercer día del acampe de CTA-A y ATE frente al
Congreso Nacional, se realizó la charla sobre el impacto del ajuste en los
principales organismos productivos del Estado Nacional.
Orestes Galeano, de la Conducción Nacional de ATE y titular
del ISSTATE, abrió el conversatorio expresando el repudio de las organizaciones
a la imputación de Oscar De Isasi, Secretario General de la ATE bonaerense, y de
Francisco Benegas, trabajador de Astilleros y dirigente del gremio en Ensenada,
por la permanencia pacífica en el Ministerio de Economía provincial. “A pesar
de que quedo constancia de que no se rompió nada y que lxs trabajadores
limpiaron antes de irse”, indicó Galeano.
César Baliña, secretario gremial del gremio en la provincia,
indicó que el Gobierno, “además de querer aprobar un Presupuesto que le da la
espalda al pueblo, avanzan sobre lxs trabajadores para convencerlos de que no
se puede, por eso ATE y CTAA están en cada conflicto, porque la organización de
los trabajadores es lo que nos va a salvar”. El dirigente se refirió
especialmente a la lucha de los fabriqueros de Azul, que sostienen un acampe en
ese pueblo desde el cierre de la planta, a principios de año.
Luego fue el turno de los trabajadores de Vías Navegables.
Oscar Verón, delegado de ATE en el sector, explicó su importancia: “Somos los
que hacemos canales ylos señalizamos, los que hacemos los informes sobre todo
lo que va a pasa en las vías navegables, cruciales para el comercio. También hacemos
dragados para evitar las inundaciones en zonas de riesgo”.
También contó que desde hace años resisten el vaciamiento: “Lo
primero que hicieron fue privatizar y traspasar funciones a empresas
extranjeros multinacionales, servicios que continúa pagando el Estado”. “Hoy
tenemos compañeros contratados despedidos y los de planta los mandan a
controlar colectivos a las terminales, cuando son trabajadores con altos
niveles de formación”, expresó.
Por su parte, Diego Semanti, del Astillero Río Santiago,
denunció “un plan sistemático de desguace”. “Primero vino el ahogo financiero.
Hace un año y medio que no nos entregan insumos para producir. Ahora, no solo
no buscan nuevos trabajos sino que han paralizado toda la producción”.
“El buque petrolero para Venezuela, que está terminado en un
97%, si se finaliza se va a convertir en el más moderno del mundo”, agregó,
sobre el potencial de la planta”. Y al cerrar indicó: “No tenemos otro camino
que seguir luchando en unidad”.
Damián Albornoz, de la Fábrica Militar de Río tercero también
hablo de las consecuencias del ajuste, la subejecución presupuestaria primero y
el recorte actual. También se refirió a la ominosa transferencia de recursos al
sector privado que se evidencia en la planta, con el abastecimiento a firmas extranjeras
a precios más baratos que los del mercado mundial. “Están generando condiciones
para su privatización y el primer paso es el pase a Sociedad Anónima”, resaltó.
“Y encima dicen que somos los trabajadores los que damos pérdida”, agregó.
Francisco Gorozo, de la Fábrica Militar de Villa María,
Córdoba, precisó que este año el presupuesto se recorta en 100 millones, pero
luego hay que contar la inflación y la sub ejecución.
“Además de rechazar el Presupuesto tenemos que empezar a
plantear que somos capaces de desarrollar cada compañero en cada sector”,
expresó.
Dabel Roblín, secretario general de ATE Magdalena- Punta Indio
y trabajador de Civiles de las Fuerzas Armadas indicó: “Hoy nuestro país no
tiene Fuerzas Armadas. Esto se puso de manifiesto con la crisis que causó la desaparición
del ARA San Juan y tiene que ver con nuestra soberanía, porque hoy no tenemos
con qué defender nuestro territorio”. Por eso, indicó: “Nosotros exigimos una
reactivación de unas Fuerzas al servicio de un Estado democrático”.
Por su parte, Giselle Santana, delegada de ATE INTI, detalló
que en ese organismo, dedicado a la técnica aplicada a la industria nacional,
hay un recorte presupuestario del 10%, sin contar la inflación, pero en ítems
como insumos e infraestructura el achique alcanza el 97%. “Con este presupuesto
el INTI no funciona más”, señaló.
Francisco Dolman, delegado general de esa junta interna,
indicó que ese recorte ya se seinte y puso como ejemplo la flexibilización y
retiro del Estado de funciones claves como la de controles. Así por ejemplo,
las pilas para marcapasos, cuya importación antes era certificada por el
organismo, ahora para entrar al país solo requieren de una declaración jurada
de las empresas, dando fe de que no son tóxicas.
“El plan de destrucción del Estado es completo: si quieren
cerrar Astilleros,¿para qué quieren el INTI”, cerró Dolmann apuntado a la
sistematicidad del plan de Gobierno y a la importancia estratégica de defender
cada sector del Estado.