Al cabo de cuatro años de vacío oficial, compañeros contratados obtuvieron su planta permanente a fuerza de lucha
<p> </p> <p style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana, geneva; font-size: 12pt;">CORRIENTES // En una medida que se comenzó a implementar a mediados del mes de julio, finalmente el gobierno de Corrientes pasó a planta a 214 trabajadores que se desempeñaban hasta ahí como contratados en entes autárquicos y descentralizados de la administración pública provincial.</span></p> <p style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana, geneva; font-size: 12pt;">
Esta medida no fue motivada por un ánimo reivindicativo espontáneo del Ejecutivo correntino sino por la lucha que ATE- Corrientes sostuvo a lo largo de los cuatro años por el pase a planta en todos los estamentos del Estado provincial y municipal. Sucede que, una de las primeras acciones de gobierno de Ricardo Colombi, el actual primer mandatario, fue derogar mediante un decreto de 2010 el pase a planta de más de 5.000 trabajadores, cesanteándolos injustamente y luego precarizándolos al volverlos a la figura de contratados. Lo llamativo es que el decreto de cesanteo alegaba la “falta de idoneidad para el cargo” de los compañeros que el Estado volvió a contratar a los pocos días.
En ese marco, ATE Corrientes libró más de 200 recursos de amparo que fueron reconocidos por
Una victoria, la prosecución de una lucha
Desde entonces, nuestra Asociación no bajó los brazos y prosiguió el reclamo por este derecho fundamental que es la estabilidad laboral del trabajador, creando frentes de lucha con los compañeros en todas las reparticiones a las que comprende el decreto. El Instituto de Vivienda de Corrientes, el Instituto de Cultura, el Instituto del Agua, de Obra Social y de Previsión Social, entre otros, fueron los escenarios en los que ATE plantó la bandera de respeto a los derechos de los trabajadores, derechos consagrados por ley e ignorados por el actual gobierno.
No fue una tarea sencilla, ya que durante cuatro años Colombi se negó sistemáticamente a dialogar con nuestro gremio, en una política de puertas cerradas que sólo fue interrumpida por dos reuniones con funcionarios de segunda línea enviados para poner paños fríos y distender una situación de creciente disconformidad de los trabajadores por la falta de respuesta a los planteos salariales y laborales de todos los sectores.
A esto se suma la negativa (prolongada hasta el día de hoy) a reglamentar
Todo esto deja sentado que Ricardo Colombi no es “un gobernador que defiende el derecho de los trabajadores”, como lo definió Hugo Moyano en visita a Corrientes, lo que hace que desde ATE estemos más atentos que nunca a la prosecución de una lucha no sólo reivindicativa, sino en la que se plantee el auténtico papel político protagónico de los trabajadores en la construcción del Estado, verdadero espíritu que guía a nuestra organización y que constituye su bandera, levantada desde el discurso y la acción.
Asignaturas pendientes
“Es innegable que el pase a planta constituye una mejora en la situación de los compañeros contratados, y que se debió a la acción de los compañeros que asumieron que los derechos no se solicitan, se ejercen, y no a la filosofía de un gobierno que ve esto sólo como una oportunidad electoralista”, definió Feliciano Romero, secretario general del CDP Corrientes. “Pero esto no nos impide objetar los vicios jurídicos de los decretos de pase a planta, que otorgan estabilidad, por ejemplo, a personal de gabinete que son cargos partidarios, o que colocan a personal profesional en categoría y clase de personal de maestranza. Lo que nosotros queremos es estabilidad, sí, pero por sobre todo equidad; sin eso, siempre estamos cayendo en la trampa de los trajes a medida para amigos y parientes del gobierno de turno”, dijo el dirigente.
Para concluir Romero subrayó que “aplaudimos cuando las cosas están bien hechas, pero hay muchas asignaturas pendientes y nosotros no vamos a bajar los brazos. Entre ellas, figuran los precarizados que se desempeñan totalmente en negro- sin siquiera un contrato y pagados con subsidios – en la administración central, la falta de respeto a la carrera administrativa, la ausencia de un Convenio Colectivo de Trabajo, escalafones y organigramas que se ajusten a derecho y, por sobre todas las cosas, el reconocimiento a los gremios como interlocutores de una discusión fundamental como es la de la situación de los trabajadores en general y en particular dentro del Estado, porque de lo contrario, siempre vamos a tener que conformarnos con mejoras implementadas unilateralmente. Y acá, en política, ya sabemos que lo que se da sin consultar a la otra parte no es reivindicación, sino dádiva”.
Prensa ATE Corrientes 08-07-2013