ATE Chaco: ‘No atender reclamos salariales es violentar económicamente a lxs trabajadorxs’
El CDP chaqueño emitió un comunicado acerca de la situación de las y los trabajadores: violencia económica, judicial e institucional.
El Consejo Directivo Provincial de ATE Chaco emitió un
comunicado acerca de la alarmante situación que viven las y los trabajadores
chaqueños. Salarios por debajo de la línea de pobreza, pérdida del poder
adquisitivo y maltrato a las y los trabajadores algunos de los ejes señalados.
A continuación el comunicado completo:
Los tiempos de pandemia, tiempo de dolor, de pobreza, de
aislamiento, pero también de valentía, solidaridad, y verdades, tiempos donde
algunos muestran su verdadera cara, y debemos decirlo de esta manera para
describir lo que venimos reclamando en muchos municipios chaqueños.
Porque resulta llamativo que gran mayoría de los 69
municipios se nieguen a tratar una actualización salarial; y decimos
actualización, no aumento salarial, ya que al menos deberían actualizar en base
a la inflación mensual, desde el último aumento. Pero ninguno tuvo paritarias
este año, la última cuota recibida se remonta a agosto o septiembre del pasado
año; por lo tanto, con la inflación de estos meses, más la pérdida del 25%, del
año pasado, sigue perdiendo el trabajador. Lo increíble es que aducen crisis
económica por el Covid 19, cuando siguen recibiendo normalmente la
coparticipación, más las partidas especiales no reintegrables en el marco de la
pandemia con los Decretos 500/20 y 593/20 y otro para este mes, para pago de
gastos operativos, haberes adeudos y gastos emergentes del Covid 19. Aun cuando
sus gastos operativos se redujeron ante las licencias del personal, el cierre
de oficinas y otras medidas que resultan en ahorros al gasto operativo.
Entonces resulta violencia económica hacia los trabajadores,
que sí perdieron poder adquisitivo, que con sus precarios salarios debieron
siempre realizar un segundo trabajo para alcanzar la línea de indigencia
(alrededor de $20.000) en el mejor de los casos, y no hay ninguno que inicie
pagando a sus trabajadores la canasta básica (línea de pobreza = $45.000$); es
decir que changas o trabajos hacían, y hoy no lo pueden hacer ante el
aislamiento social. No atender los reclamos salariales de los trabajadores, eso
es violentar económicamente a los trabajadores.
Sufren los municipales violencia judicial, ya podemos llamar
así a la que sufren aquellos trabajadores que han sido expuestos a largos
procesos judiciales, porque lo hacen parte de una disputa partidaria
(intendentes salientes regularizan a precarizados, y el entrante, anula las Resoluciones, los
despiden y desconocen como trabajadores), sometiéndolos a largos procesos
judiciales, que terminan a favor de los trabajadores, que venían de años
precarizados o en negro; y luego los intendentes o intendentas desobedecen la
orden judicial. Así, los trabajadores, junto a sus compañeros y compañeras,
junto a sus familias, junto al sindicato, a los abogados, y el dolor de la
desocupación, siguen su derrotero. Sin importarles a los Poderes del Estado que
pueden intervenir. Hemos visto que pueden desobedecer leyes y decretos durante
esta pandemia, descontando salarios, o suspendiendo precarizados, o despidiendo
trabajadores, o no dictando los protocolos correspondientes para el cuidado de
los trabajadores ante el Covid 19.
Violencia Institucional, expresada en el maltrato y
exigencias mayores a trabajadoras y trabajadores precarizados, cuando los
persiguen por cuestiones ideológicas, o por cuestiones de género, cuando
desconocen aportes de su verdadera antigüedad, cuando son trasladados a antojo
de sus puestos de trabajo, desconociendo su estabilidad laboral, cuando los
exponen a trabajos sin protocolos, sin elementos de protección personal (EPP).
Y también es violencia cuando no tienen convenio laboral, ni siquiera esos
viejos estatutos originados en la 2017, ley de principios de la dictadura (año
1976), y aún vigente en la provincia.
Mientras tanto los Poderes, consientes de estos sucesos,
permiten y hacen la vista gorda, casi como cuestiones naturales. De igual
manera los partidos políticos con representación en cada localidad (tanto
gobernante como oposición), no promueven cambios de fondos. En este sentido,
enfrentar esos cambios con debates y discusiones de fondo son el desafío,
competir por verdaderos cambios, y no ir contra el salario, contra los
trabajadores que hasta con fallos judiciales favorables son ignorados.
Llamamos a los distintos Poderes a dar una mirada profunda,
con el coraje para ser capaces de realizar los cambios necesarios. En los
municipios, respeto y cumplimiento de las Disposiciones, Resoluciones y
normativas vigentes; y no llegar y borrar todo, entre ello los derechos
adquiridos la clase trabajadora; y a respetar los fallos judiciales. En la
Legislatura, que se legisle para que los trabajadores municipales puedan
alcanzar un salario mínimo de piso para todos los municipios y acorde a la
canasta básica. Y que el Ejecutivo promueva el dictado de normas laborales
básicas, como un convenio laboral, y sobre todo que de las garantías necesarias
del cumplimiento de los derechos de los trabajadores a través de los organismos
pertinentes (Secretaria de Municipios y otros). Pedimos especial atención a los
trabajadores municipales chaqueños, muy poco reconocidos y muy lejos de todo
poder.