ATE encabezó otra jornada de protesta por la apertura de las Paritarias y condiciones de trabajo
En el Ministerio de Desarrollo Social hay 1.200 trabajadora/es precarizados. También rechazan el bono de 3.000 dispuesto por el gobernador.
La ATE Rosario
desarrolló una jornada de protesta con postas en diversos puntos, en el marco
del segundo día de paro de 48 horas por paritarias y condiciones de trabajo
dignas. Frente a la Municipalidad, en el Nodo Salud y con una asamblea de
cierre en Desarrollo Social de la Provincia, las bases del gremio volvieron a
manifestarse.
Temprano a la mañana,
las y los municipales protestaron ante el Palacio de los Leones para que se
cumpla el acuerdo firmado en Fiscalía por las autoridades locales, en torno al
pase a planta y la reincorporación de quienes fueron despedidos. “Tenemos toda
la intención de recuperar los puestos de laburo y por eso vamos a seguir en la
calle”, dijo Denise Barro, delegada del Tríptico de la Infancia.
Luego, se realizó una
concentración unitaria en el Nodo Salud, en unidad con SIPRUS. Esa actividad se
enmarcó en la jornada de lucha nacional de las y los trabajadores de la salud,
que atraviesan una dramática situación en el marco de la pandemia: son
alrededor de 20 mil las personas infectadas y ascienden a 60 las muertes del
personal de ése área en el país. En la provincia de Santa Fe, aparte, sin
paritarias, con precarización laboral y falta de infraestructura e insumos.
“No estamos de acuerdo
con el decreto que sacó el gobernador Perotti, con un bono miserable de 3 mil
pesos. Entendemos que es una pérdida de derechos para las y los trabajadores
del sector salud, no solamente porque es una suma escasa, sino porque es en
negro y además porque se pierde la discusión de cuál es el monto que nosotros
necesitamos para poder llegar a fin de mes y cuál es la discusión en relación a
las condiciones laborales”, aseguró Regina Bianchi, Secretaria de Acción
Política de ATE Rosario y trabajadora de la salud.
Finalmente, la jornada de
protesta de ATE Rosario se dirigió a las puertas de Desarrollo Social de la
Provincia. “Es el Ministerio más precarizado de la provincia, con 1.200
trabajadores y trabajadoras del sector Acompañantes Personalizados (AP) e
institucionales que no están en planta, que cumplen funciones iguales al
personal de planta y que no tienen las garantías ni derechos de acceder a una
obra social, un seguro o vacaciones pagas”, explicó la Secretaria General de
ATE Rosario, Lorena Almirón.
La realidad en ese
sector es representativa de lo que pasa en diversos niveles y áreas. Declarado
personal esencial, continuaron con sus funciones en pandemia. Las y los AP que
se desempeñan en guardia, acompañan al niño o niña y adolescente en situaciones
de crisis, siendo derivados a las instituciones que lo requieran. Son el primer
vínculo con las infancias en conflicto.
Pero esa tarea nodal,
no se refleja en reconocimiento: llevan años en estado precarizado, el salario
no suma más que 130 pesos la hora, hace un año no hay aumento, deben
autoproveerse realizando ‘vaquitas’ para elementos de protección personal –como
los fundamentales barbijos y alcohol en gel-, falta noción interdisciplinaria
para el abordaje de las infancias, se carece de infraestructura y los pase a
planta se dilatan gobierno tras gobierno.
En Villa Constitución,
por ejemplo, no hay Centro de Acción Familiar, no hay Centros de Día, no hay
instituciones y cuando toman medidas excepcionales o tienen situaciones de
salud, a los niños los tienen que trasladar a Rosario. Allí resisten
trabajadores con hasta 10 años de precarización.
Mariana Palacios,
acompañante personalizada de la Dirección de Niñez y Familia que pertenece al
Ministerio de Desarrollo Social de la provincia, lleva cinco años precarizada y
es delegada de ATE Rosario. “Lo que sueño después de tantos años es que
realmente se aplique la Ley Nacional de Protección Integral del niño, niña y
adolescente. Que salud mental empiece a trabajar en conjunto con la Dirección
de Niñez, porque realmente lo necesitamos, hay mucho niño o niña usuario de
Salud Mental. Y no podemos trabajar grupalmente. Se necesita todo un equipo
interdisciplinario. Y realmente la estructura es lo que tiene que cambiar”,
consideró.
“Vamos a seguir
debatiendo para dar continuidad a este plan de lucha. No vamos a permitir que
se siga maltratando así a trabajadoras y trabajadores que cada día ponen el
cuerpo y el conocimiento para sostener distintas áreas fundamentales del
Estado. Necesitamos salarios dignos, queremos que en la reunión paritaria haya
propuesta salarial y se concreten los pases a planta. La política pública no
puede sostenerse con precarización laboral. Un Estado para las mayorías arranca
por el respeto a los derechos de todos los trabajadores y todas las trabajadoras”,
concluyó Lorena Almirón.