ATE-INDEC reafirma la caída salarial general de los últimos meses
Los trabajadores del instituto de estadísticas rechazan las declaraciones del gobierno sobre un supuesto crecimiento del poder adquisitivo
Los trabajadores de INDEC respondieron a la nueva publicación
de las mediciones oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos que
dirige Jorge Todesca, en la que se dio a conocer los valores actualizados de la
Canasta Básica Total y la Canasta Básica Alimentaria: una familia tipo,
integrada por dos mayores y dos menores de 6 y 8 años, necesitó en julio 2017
percibir ingresos por $15.024,72 para no caer debajo de la línea de pobreza, y
$6.132,54 para adquirir alimentos mínimos para la subsistencia y no ser
considerados indigentes.
Si bien el valor sigue muy distante del salario mínimo vital
y móvil que desde junio quedó establecido en $8.860 mensuales, ($ 9.500 a partir de enero y
$ 10.000 desde julio 2018), ATE INDEC
asegura que el salario mínimo debería ser de $24.312,8
Así lo estima el informe de la Junta Interna. Ningún
trabajador debería ganar, de bolsillo, menos que este valor para cubrir sus
necesidades y las de su núcleo familiar.
La comisión gremial publicó un nuevo ejercicio de estimación
en el que establece cuánto debería ser el salario mínimo de un trabajador para
cubrir sus necesidades y las de su familia. El resultado para un hogar
constituido por una pareja con dos hijos menores es de $24.312,8 al 31 de julio
de 2017.
Este valor se compone de $ 7.621,3 (Canasta alimentaria
mínima) y $16.691,5 (Otros bienes y consumos mínimos). Quienes realizaron el
informe aseguran que el mismo es “un ejercicio de estimación donde se trata de
utilizar información publicada y emplear metodologías útiles para proveer las
mejores aproximaciones posibles como referencia válida para la discusión
salarial y otras necesidades de la sociedad”.
En ese sentido se expresa la fundamentación del informe: “La
defensa del salario, aún luego de la ‘falsa’ discusión paritaria, requiere de
construir y difundir una referencia sólida que ponga en conocimiento de las
autoridades nacionales, provinciales y municipales, la necesidad de actualizar
nuestros salarios. Frente a esta necesidad, se realiza un ejercicio de
estimación para acercarse a lo que serían los valores actualmente requeridos
para cubrir las necesidades de los trabajadores y trabajadoras y su núcleo
familiar”.
La Junta Interna remarca que los valores de las Canastas de
Consumos Mínimos “no implican un modelo de lo que sería una canasta óptima y
deseable, (que no puede surgir de un análisis estadístico, sino de una
discusión social más global acerca de los objetivos y valores a que se aspira).
Éstos son valores de mínima. Por eso mismo, ningún trabajador debería ganar -de
bolsillo- menos que el valor calculado en este ejercicio”.
Comunicado de ATE
INDEC: EL SUELDO DE LOS TRABAJADORES NO GANA POR GOLEADA
Es inevitable, para los trabajadores estatales, tomar los
dichos recientes del Ministro de Hacienda Nicolás Dujovne como un ataque a
nuestra inteligencia y un desconocimiento de nuestras necesidades y las de
nuestras familias: suelto de lengua vaticinó que "el aumento de salarios, en promedio en el año, le va a ganar por
goleada a la inflación" (01/08/2017). Podríamos suponer “ingenuamente”
que el Ministro y los gabinetes de las
distintas administraciones -nacionales, provinciales y municipales- asumen como
válida esta sentencia. Sin embargo los trabajadores estatales no sólo ya hemos perdido mucho durante este
nuevo gobierno sino que aún hoy seguimos sin poder recuperar el poder
adquisitivo de nuestro salario a fines de 2015. Fundamentalmente esto
ocurre por la alta inflación del 2016 que se mantuvo en el 1er semestre del
corriente año y por los irrisorios
acuerdos paritarios.
Como mostramos en el ejercicio al final, comparando con el
poder adquisitivo del último (y ya magro) sueldo pagado por gobierno anterior
(noviembre de 2015), entre diciembre de
2015 y julio de 2017 se estima un déficit acumulado de $ 32.810 para un trabajador con categoría D0 (cuya
remuneración en julio fue de $ 15.026), producto de una inflación en torno
al 40% para el año 2016 y del 64,8% desde noviembre de 2015 a la actualidad.
Así, el poder adquisitivo del salario de JULIO de 2017 resulta un 10,5%
inferior al de noviembre de 2015 (tengamos en cuenta que hemos recibido en
junio y julio dos de las tres cuotas del insuficiente aumento salarial
-nominalmente hablando claro- del año).
Es decir, para poder mantener el poder adquisitivo (tomando en cuenta los ya malos sueldos), durante
cada uno de estos 20 meses debimos haber cobrado cada mes un 10,5% más de lo
que efectivamente cobramos en julio pasado. Para ilustrar la magnitud de
este ataque a los estatales, sólo pensemos que la pérdida acumulada de poder
adquisitivo representa 2,2 salarios actuales (dicho de otra manera, de cada
diez meses que trabajamos, sólo nos pagan nueve salarios como los que
percibíamos a fines de 2015).
Por tanto es imprescindible que esta pérdida –en el sector
privado y público- sea efectivamente saldada con una nueva discusión paritaria.
Lo contrario significaría postergar las demandas del conjunto de los
trabajadores y en particular la de los estatales.
Adicionalmente, cabe señalar que si bien todos los
trabajadores han perdido contra la inflación (64,8% a lo largo del periodo
considerado), la derrumbe del poder adquisitivo del salario en el Estado ha sido
de mayor intensidad que en el sector privado: por ejemplo, mientras que en
noviembre de 2015 el salario de un trabajador D0 representaba el 66% del
salario promedio del sector privado registrado, en julio de 2017 esa relación
resulta de alrededor del 61%, debido a que mientras los salarios del sector
privado aumentaron cerca de 60% entre estos meses, el crecimiento nominal de
los salarios regidos por el SINEP quedó muy por debajo de ese umbral (apenas
47,4%).
Metodología
El cálculo se realizó
tomando como base el salario de una categoría D0, según escala salarial vigente
del convenio SINEP Decreto N° 2098 de la Administración Pública Nacional, y se
consideró esa categoría por ser la que representa a un gran número de los
trabajadores del INDEC. Téngase en cuenta que para lo aquí analizado es
relativamente indiferente considerar cualquier categoría, dado que el énfasis
está puesto en la evolución.
El salario se presenta tanto en su valor nominal como en su
valor constante a precios actuales (julio de 2017), para lo cual se consideró
hasta abril de 2016 el IPCBA y de mayo de 2016 en adelante el IPC-GBA del
INDEC.
La cuarta columna representa la pérdida del valor absoluto
del salario al comparar el poder de compra de cada mes con el poder de compra
de noviembre de 2015 (expresada en pesos de julio de 2017).
La conclusión es que la pérdida acumulada entre el salario
que cobra un trabajador con categoría D0 y la inflación entre diciembre de 2015
y julio de 2017 fue de $ 32.810, monto
que representa más dos meses de su salario ($15.026).
Adicionalmente, se presenta información sobre la evolución
del Nivel General del IPC y del salario promedio del sector privado registrado,
en términos corrientes y constantes (proyectando los valores de los últimos
cuatro meses en base a la información disponible). Este último tipo de salario
también ha perdido claramente la carrera contra la inflación en los últimos 20
meses (60,0% vs. 64,8%), pero lo ha hecho en una magnitud bastante inferior a
lo registrado con el salario estatal regulado por SINEP (47,4% vs. 64,8%).