ATE quiere que el aumento en municipios se adecue al otorgado por la provincia
En la mayoría de los trabajadores de la administración pública provincial casos variaron entre un 38 y un 60%.
La ATE puntana lleva
adelante diversas medidas de fuerza en municipios de la provincia, reclamando
que estas equiparen el aumento salarial al otorgado por el gobierno de la
provincia.
En Concarán los
trabajadores municipales rechazaron la propuesta de aumento hecha por el
ejecutivo por resultar insuficiente para contrarrestar la baja del poder
adquisitivo de los y las trabajadoras. La misma era de 3000, monto fijo, en dos
cuotas de 1500. La ATE subrayó que esperan una oferta que logre mejorar la
condición económica de los y las trabajadoras que ha sido seriamente afectada
por los aumentos, el tarifazo y el costo que hoy tiene la canasta básica.
En esta línea, días
atrás el Secretario general Adjunto del CDP, Fernando gatica, sostuvo que “está
costando un poco llegar a acuerdos con los intendentes. Ellos hablan de que la
coparticipación no alcanza, pero los trabajadores tienen sueldos muy bajos”.
También hubo
asambleas en Villa Mercedes, donde el gremio está pidiendo además de un aumento
salarial recategorizaciones y pase a planta permanente de los trabajadores que
aún continúan en calidad de contratados. Allí el otro reclamo puesto en
consideración es el Convenio Colectivo de Trabajo, considerando que “el
estatuto provincial vigente, es obsoleto y no cumple con las condiciones
básicas necesarias para la correcta reglamentación laboral de los trabajadores
provinciales”.
En Merlo los
trabajadores están pidiendo una suba salarial del 60% y el pase a planta de
unos 60 trabajadores contratados. Y en Buena Esperanza la suba salarial pedida por ATE también llega al 60%.
Sobre estos pedidos
equivalente al otorgado por el gobierno provincial y la supuesta falta de
recursos para considerarlos, Gatica enfatizó que “la queja de que no les
alcanza con la coparticipación que reciben la planteen al Gobierno Provincial”
y remató “parece que les cuesta bastante manifestar esa disconformidad y
terminamos siendo los trabajadores los que tenemos que resignar los aumentos
salariales”.