ATE rechazó el aumento salarial del 25%: “es insuficiente y arbitrario”, denunció
Cuestionando la unilateralidad del gobierno a la hora de negociar los salarios el sector estatal, la conducción provincial de la ATE rechazó el aumento del 25% que se comenzará a pagar con los haberes de marzo.
La
dirigencia del CDP denunció la falta de interés del gobierno correntino de
convocar a negociación a los gremios para discutir las problemáticas de los
trabajadores del estado, que en este tramo definió la pauta salarial del año.
Según el dirigente provincial, Walter
Zamudio, “el gobierno minimiza nuestras necesidades, porque así como se niega a
consultarnos sobre la realidad salarial que atravesamos, también se despreocupa
sobre los compañeros contratados que
quedan fuera del alcance”. También se hace hincapié en este reclamo porque los
contratados configuran una porción amplia de trabajadores del estado sin los
mismos beneficios. ATE estima que un universo de más de 20.000 agentes, casi un
25% de la masa laboral, tiene una relación de trabajo informal con el Estado.
Contrariamente
a lo que se pide el gobierno no discutió con nadie el aumento salarial para la
administración central, que se dispuso en 3 etapas. La primera suba del 10% llegará
con el salario de marzo, la segunda por la misma cantidad en junio y la última
del 5% con los salarios de noviembre. También
el decreto informa de la suba del plus salarial de 600 pesos en un 50%.
Los gremios
piden que desde el Ejecutivo se lancen señales para poder participar de un
ámbito de discusión que incluya tanto a las relaciones laborales como algo más
global y abarcativo que son las Convenciones Colectivas de Trabajo.
Otro punto
que ha hecho aumentar las rispideces generadas entre el gobierno y los gremios
ha sido el reciente anuncio de suba de las tarifas públicas. La ATE ha señalado
que este aumento terminará por licuar cualquier suba salarial de bolsillo y por
ello ha pedido que se convoquen las audiencias públicas.
INVICO
Las quejas contra
el 25% de aumento también se dieron entre los compañeros de los organismos descentralizados. El personal
de la ATE en el Instituto de la Vivienda sostuvo que para reducir la brecha que se creó
entre el aumento de de salarios y la inflación de los últimos años el aumento debería
rondar el 60% para las categorías más bajas del escalafón y del 40% en las más
altas.