Boicot a industrias estratégicas del Estado Nacional
A quince meses de asumir el gobierno de Macri, las empresas a cargo de Nación continúan sin arrancar la producción.
Fábricas
militares paralizadas. Río Turbio
paralizado y otras empresas que dependen del estado nacional a media marcha. ¿Ineficacia o boicot?
Para el
dirigente de ATE Nacional, Orestes Galeano, esta administración es más ineficaz que sus
antecesores, pero cree más que hay una política de gobierno directamente
orientada a reducir o quitar de servicio varias áreas del sector estatal.
Ejemplos
sobran: Galeano afirma que “en la Fábrica Militar de Villa María sólo hay
materia prima para dos semanas de producción.
Nada se le informa a los trabajadores y de la reactivación prometida todavía
no tenemos nada”.
Pero este
no es el único escollo que impide la reactivación. Galeano también dijo que “estuvieron
un año para lanzar la lista de precios de venta de los productos”. “Queda claro
que más que ineficacia hay una política de boicot a la producción nacional”.
Para
acentuar esta política recesiva desde el área también se lleva adelante una
política de persecución hacia los trabajadores.
Ya les anunciaron que por los paros de los días 6 y 19 de abril se les
efectuarán descuentos. Además se han suprimido las horas extras y
cuando los trabajadores deben cubrir reemplazos
tampoco perciben nada. Se les han prometido compensaciones por ese
trabajo adicional pero aún no se cumple.
“La
política productiva que aplican en Villa María también la vemos en el resto de
las fábricas militares, por eso estamos manteniendo reuniones con partidos políticos,
cámaras de comercio, sindicatos y vecinos de las comunidades donde están
instaladas las fábricas para ver cómo entre todos logramos llevar un reclamos
al gobierno nacional para que se reavive la producción”, explicó Galeano.
Río Turbio
Con mucha menos sutilidad política el gobierno continúa demorando el
envío de fondos para que se pueda reactivar la mina de carbón. Allí hay una extorsión total con un mensaje
que no tiene doble lectura: sólo habrán nuevos fondos si los trabajadores
aceptan modificar las Condiciones Colectivas de Trabajo.
El dirigente de la conducción nacional,
Ernesto Contreras, enfatizó que “buscan
recortar derechos adquiridos, se niegan a pagar deudas contraídas con el personal
y además han despedido 79 trabajadores y no quieren reincorporarlos”. “O
aceptamos sus condiciones o no hay dinero para la producción y siendo así
nosotros seguiremos la lucha antes que aceptar esta extorsión”, agregó
Contreras.
Mientras en Santa Cruz los
trabajadores de ATE llevaron adelante un paro conjunto con trabajadores
petroleros, en esta Capital el gremio se movilizó hasta la sede de la empresa Fabricaciones
Militares, en el barrio de Belgrano, donde exigieron el fin de esta política
extorsiva y el envío de fondos para
recomenzar con la producción de las empresas que dependen del estado nacional.