Carlos Heller expuso ante la CTA-A los detalles del proyecto de impuesto a las grandes riquezas
Prevé establecer una alícuota del 2% para aquellos que hayan declarado un patrimonio superior a los 200 millones de pesos.
La iniciativa, que el presidente de la Comisión de
Presupuesto en la Cámara Baja elaboró junto al diputado Máximo Kirchner, prevé establecer una alícuota del 2% para
aquellos que hayan declarado un patrimonio superior a los 200 millones de
pesos.
Mediante una videoconferencia, Carlos Heller dio cuenta de
las particularidades que posee el proyecto ante el Secretario General de la
CTAA, Ricardo Peidro, y sus Adjuntos, Hugo “Cachorro” Godoy y Claudia
Baigorria.
Además, estuvieron presentes Alejandra Angriman, Secretaria
de Administrativa de la Central, Adolfo “Fito” Aguirre, Secretario de
Relaciones Internacionales, y Horacio Fernández, titular del Instituto de
Estudio sobre Estado y Participación (IDEP-ATE).
Antes de comenzar, Heller recibió de parte de los dirigentes
un documento que realiza una serie de aportes al proyecto en cuestión.
El diputado y presidente de la Comisión de Presupuesto en la
Cámara Baja consideró en primer término que la iniciativa que impulsa junto a
su bloque significa dejar de lado la política testimonial para lograr acciones
efectivas. En ese sentido, sostuvo que podría ser el primer paso de una serie
de leyes más justas y distributivas.
A su vez, aclaró que, si bien nuestro país necesita una
reforma impositiva integral, la iniciativa que se presentará en esta ocasión no
es tan extensiva, sino que tiene un objetivo específico: gravar aquello que
admiten tener los grandes millonarios en sus declaraciones juradas y lograr con
ello una distribución más justa.
Tal como trascendió durante los últimos días, Heller
confirmó que el gravamen alcanzaría a cerca de 12 mil personas, tomando en
cuenta como base lo declarado en la tenencia fiscal de bienes.
A su turno, Ricardo Peidro expresó el agradecimiento en
nombre de la conducción de la CTA Autónoma por la detallada explicación, y
valoró el proyecto: “no sólo por su aporte monetario, sino por lo simbólico”.
Del mismo modo, el Secretario General de la Central consideró que el espíritu
de la ley implica “poner sobre la mesa que la pobreza es proporcional a la
concentración de la riqueza”.
Por su parte, Hugo Godoy lo interrogó sobre las cifras que
representaría el cobro de dicha alícuota a favor de los ingresos del país.
Heller respondió que implicarían entre 3000 y 4500 millones de pesos, algo
similar, según indicó el propio diputado, a lo que gasta actualmente el Estado
en hacer frente a los efectos negativos de la pandemia sobre la economía.
Inmediatamente, el también titular de ATE, reiteró el apoyo
de la Central al proyecto, y recordó diversos ejemplos de países desarrollados
donde se está reevaluando la importancia del rol del Estado y la crítica a las
naciones que aún no implementaron un impuesto a la riqueza.
Ese ese sentido, “Fito” Aguirre señaló que establecer una
discusión de este calibre en la Argentina "va en sintonía con el plano
geopolítico y hasta podría ser clave en la lucha contra la política neoliberal
que ha primado en el mundo durante los últimos 40 años".
El titular del IDEP-ATE, Horacio Fernández, uno de los
impulsores del documento que se le hizo llegar a Heller al comienzo del
encuentro, explicó la importancia del material. Según detalló, busca aportar al
debate la inconsistencia del sistema impositivo argentino, comparando las
tributaciones que existen en diferentes áreas de la región sobre las grandes
riquezas y que son ampliamente superiores a las que hoy se cobran en nuestro
país.
De ese modo, Fernández sostuvo que se intenta desmitificar,
mediante el documento, que la presión fiscal para los grandes empresarios sea
insoportable, tal como se dice, y proponer nuevas formas de tributo.
Por último, pidió volver al control estatal de los servicios
públicos, como propuesta adicional a la que está en discusión, como modo de
generar mayor justicia en el sistema, ya que, según estimó, los incrementos en
las tarifas para la gente solo lograron enriquecer a las empresas que los
explotan. Del mismo modo, Alejandra Angriman abonó a esta idea y consideró que,
junto a lo impulsado por Heller, podría ser imprescindible para reanudar la
discusión sobre el Estado y los derechos colectivos.
Para finalizar, Godoy valoró lo que puede significar el
trabajo conjunto para que no solo se obtengan las mayorías en la cámara, sino
que el proyecto gane consenso en la sociedad y que se tenga en cuenta,
principalmente, a los grandes sectores populares.