Carta abierta de las Mujeres de ATE al gobernador Passalacqua
Exigen políticas para erradicar violencias, discriminación y precarización laboral
El Consejo Directivo Provincial de la Asociación
Trabajadores del Estado (ATE Misiones) y el Departamento de Género de ésta
entidad gremial, remitieron este miércoles 27 de diciembre, una carta abierta
al gobernador de la Provincia de Misiones, Hugo Passalacqua, a través de la
cual se realizan importantes planteos relacionados a las violencias, la
discriminación y la precarización que padecen las mujeres misioneras en sus
ámbitos laborales, domésticos y otros.
Además demandan ser parte del diseño y la discusión de las
políticas en materia de género. A continuación reproducimos la carta en su
totalidad.
I –OBJETO:
Nos dirigimos a Ud. legitimados en el art. 23 de la ley
23.551; art. 2, 3 del Estatuto de la Asociación Trabajadores del Estado
(A.T.E.) – homologado por el MTSS de la Nación – a efectos de plantear los
principales problemas que preocupan a las mujeres trabajadoras – afiliadas a la
Asociación Trabajadores del Estado – y que entendemos es necesario sensibilizar,
prevenir, sancionar y erradicar en razón de los lineamientos de la ley Nacional
N° 26.485 “de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la
violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones
interpersonales” . Por ello es nuestro requerimiento, que desde el Estado se
adopten políticas con perspectiva de género haciendo realidad las normativas
constitucionales como los preceptos legales que rigen en la materia.
II- HECHOS:
Que en el seno de la Asociación Trabajadores del Estado
(A.T.E.) – Misiones durante el presente año se han llevado a cabo numerosos
Encuentros de Mujeres Afiliadas, ya sea tanto a nivel local, provincial como
regional, en los que las compañeras expusieron las experiencias que vivenciaron
o las que tomaron conocimiento respecto a la violencia de género en el ámbito
laboral: ya sea padecidas por conductas asumidas por la patronal o, por propios
compañeros de tareas, las que se llevaban adelante con impunidad, permisividad
y tolerancia por parte de la jerarquía. Ante tales circunstancias nuestras compañeras
afiliadas reclaman que desde A.T.E. se asuma la misión de sensibilizar,
prevenir, sancionar y erradicar toda conducta que importare una abierta o
velada trasgresión a las disposiciones a la ley Nacional N° 26.485 y su Dcto. Reglamentario N° 1011/2.010.
Por todo ello, desde nuestra organización sindical exigimos
terminar con:
Precarización y falta
de estabilidad laboral, tercerización y las diversas formas de esclavitud
(figuras laborales) a las que son sometidas las mujeres en el ámbito de
trabajo.
La utilización del
presentismo como herramienta de “castigo” para cuando la trabajadora se
encuentra gozando del beneficio de la licencia por maternidad, enfermedad,
“días femeninos”; atención de un familiar (prestando cuidados); fallecimientos y otros.
La carencia de ART en
los diversos ámbitos laborales estatales. Con ello va ligado a la falta de
consignación en los recibos de haberes de las funciones o tareas que presta
cada trabajadora en su ámbito de trabajo (por ejemplo: administrativo,
maestranza, etc.).
La falta de
elementos, herramientas o recursos para desempeñar fehacientemente sus taras
(por ejemplo: elementos de oficina o limpieza; indumentarias, vehículos, etc.).
La discriminación que
sufren las mujeres con relación al cumplimiento de la patronal de su obligación
de entregar indumentaria acorde a las tareas. En este caso, las trabajadoras no
reciben las ropas adecuadas a sus labores o si reciben, lo hacen de manera
desigual respecto de los varones.
La “feminización” de las tareas. A saber, a las mujeres
siempre se les asignan las tareas de limpieza – dicho a modo de ejemplo- en
tanto que sólo a los hombres se les autoriza la conducción de vehículos (tarea
de chofer). Es decir, que la patronal al momento de distribuir funciones o
tareas; o incluso al confeccionar o poner en funcionamiento el respectivo
organigrama lo hacen conforme a patrones socioculturales que promueven y
sostienen la desigualdad de género.
La ausencia o insuficiencia de viáticos u omisión de pago de
los mismos en las diversas dependencias estatales. Hemos tomado conocimiento
que trabajadoras han debido solventar con su propio peculio los gastos que
demandaren el cumplimiento de tareas en lugares diversos a su sector de
trabajo, traslados, etc.; y ante cualquier contingencia el Estado empleador ha
omitido responder por la misma.
La Informalidad con
la que lleva adelante su actividad la Administración Pública – Patrón. A saber,
los cambios de funciones o tareas; de lugar de trabajo o convocatorias a
reuniones laborales en muchas ocasiones son en forma verbal, omitiendo hacerlo
por escrito conforme a lo que pauta las normas de procedimiento administrativo
(olvidando que tiene prohibida la informalidad).
Es frecuente que las comunicaciones laborales sean
extendidas por la patronal fuera del horario de trabajo. Esto, en general,
trastorna bastante el correcto desarrollo de la relación de trabajo, poniendo a
prueba la salud del trabajador. Las llamadas telefónicas, mensajes de texto,
incluso e-mails enviados por el empleador al trabajador fuera del horario
laboral implican, en principio, una vulneración a sus derechos, una violación
legal. Esa falta de “desconexión” con el trabajo con el tiempo produciría en
las compañeras: desgaste físico, emocional, úlceras, afecciones gástricas,
insomnio, etc.
Con el hostigamiento,
el acoso sexual y/o laboral como también la discriminación entre mujeres y
varones. Es decir, Mobbing.
La falta de
habilitación de salas maternales y guarderías para niños en los diversos
sectores. Le recordamos, que en el art. 179 de la LCT está previsto ese
beneficio para los trabajadores del sector privado; planteándose una
discriminación entre los dependientes públicos y privados.
La falta de atención
a las enfermedades profesionales, ante un siniestro total o parcial que afecte
a una trabajadora. Por ejemplo: las trabajadoras de salas maternales y
guarderías, enfermeras o de salud mental, etc.
Habiendo expuesto ante Ud. los puntos precedentes y en
espera de una respuesta favorable – es decir, la implementación de políticas
enraizadas en el paradigma de género – y a ser convocados para asumir una
participación activa en la discusión y diseño de las mismas; nos despedimos muy
atte.