Con el decreto antidespidos vigente, tres municipios echan trabajadores del Envión
Siete trabajadores del programa provincial fueron despedidos en Ensenada, Almirante Brown y 25 de Mayo. Informe de Canal Abierto.
Siete trabajadores del programa Evión, que brinda
actividades educativas, culturales y sociales para niños y adolescentes, fueron
despedidos en Ensenada, Almirante Brown y 25 de Mayo. La interrupción de los
contratos se da en el contexto del inicio de una organización asamblearia y
afiliación sindical.
Los municipios de Ensenada, Almirante Brown y 25 de Mayo
despidieron trabajadores del programa Evión, desoyendo el decreto 297/2020, aún
en vigencia, que prohíbe los despidos mientras dure la pandemia. Con sueldos
que, desde septiembre, con un aumento del 40% rondan los $11.000, los técnicos y talleristas habían
empezado a organizarse en asambleas para reclamar contra la precarización y los
salarios bajos. Lograron una reunión con
el director provincial, Juan Manuel Di Socio y distintos intercambios con
funcionarios locales.
Ante la falta de respuestas, un grupo eligió afiliarse de
ATE. En ese contexto llegaron los despidos, sin motivo claro. Cuatro de los
siete despedidos se encontraban entre los más activos a nivel organizativo en
el camino gremial.
Además, en un comunicado explicaron que “familias y pibes
que son beneficiarios del programa se solidarizaron y participaron de las
actividades de protesta. Casi en el mismo momento que esto sucedía fueron
notificados que se les daría de baja en el sistema para que no puedan percibir
la beca que reciben y que por derecho les corresponde, o intimidándolos a no
solidarizarse”.
Envión es un programa de la Provincia de Buenos Aires,
presente en casi todos los distritos, por el cual se desarrollan convenios con
los municipios o con organizaciones comunitarias. La Provincia financia los
salarios y el municipio la infraestructura. Se brinda asistencia alimentaria y
se dictan talleres de oficios, actividades recreativas, deportivas, culturales,
educativas y sociales, a contra-turno de la escuela, para chicos de entre 12 y
21 años, o hasta los 25 años en algunas actividades.
Noelia, trabajadora del Envión, explica a Canal Abierto que
“estos despidos se dan en un contexto de organización que venimos teniendo los
trabajadores de varios municipios, porque se trabaja desde hace mas de 10 años
de manera precarizada, con la figura del monotributo, con sueldos bajísimos de
los cuales hay que descontar el pago del monotributo”.
“El municipio queda a cargo de las condiciones que impone, y
en varios de estos lugares no hay recursos para el sostenimiento de los
talleres, entonces son los mismos trabajadores los que terminan
sosteniéndolos”, agrega.
Sobre las maniobras anti-sindicales detalla: “Nos empezamos
a organizar a nivel provincial, tuvimos reuniones con el director del programa,
pidiendo que se nos contrate a nivel provincial, pero recibimos negativas,
ellos le tiran la pelota al municipio y el municipio se la devuelve a
provincia, en ese marco hubo varios compañeros que se sindicalizaron en ATE y
ahí fue todo mas obsceno, se da el despido de cuatro de esos compañeros más
activos que estaban organizando. No hablan de despidos pero te avisan que no
van a renovar el contrato”.
Por su parte Fernando, trabajador social despedido de la
sede del Barrio San José, una de las
nueve existentes en Almirante Brown, explica que “tras años y años de
renovación de contrato, ya es una relación de dependencia encubierta, porque
nuestra tarea es propia del programa, entonces ya veníamos reclamando algún
tipo de regularización, y justamente por reclamar nos despidieron”.
“Durante todo el año pasado hubo una política de
desarticular la asamblea, apretando, cambiando de roles, entonces como nos
debilitaron mucho decidimos afiliarnos a ATE, y como no nos pudieron quebrar,
terminaron con esto más brutal”, denuncia.
“No hay una negociación real, dicen que hicieron una
evaluación del desempeño laboral y no estamos respondiendo a las necesidades,
pero les presentamos informes de todo el trabajo del año durante la pandemia,
virtual y también presencial, cuando nos daban un barbijo y un alcohol para
seis laburantes”, detalla, y además lamenta: “Se rompe el vínculo con el
barrio, muchas familias están muy tristes, propusieron juntar firmas, vinieron
al reclamo de la semana pasada, tenemos mucha llegada en el barrio porque
estamos ahí todo el tiempo, entonces se siente mucho la injusticia”.
Para el viernes de esta semana estaba prevista una actividad frente a la
gobernación de Almirante Brown, pero fue suspendida a la espera de una
respuesta de un sector del gobierno municipal que se excusó diciendo que no
estaba al tanto de la situación.