Conflicto en casinos: El Gobierno juega con los trabajadores
Durante el último año el Poder Ejecutivo de Mendoza despidió a cerca de 250 estatales y privados de casinos en toda la provincia, algunos de ellos luego reincorporados gracias a la pelea de ATE. Pese a que el Gobierno presenta los cierres de las casas de juego como parte de un plan de prevención de la ludopatía, los trabajadores denuncian un proceso de vaciamiento de los organismos de control.
El Gobierno
de Mendoza no se pone de acuerdo. A principios de 2016 justificaba el despido
de 85 trabajadores argumentando que “el Casino no generaba suficiente ganancia”.
Sin embargo, con el correr de los meses y la profundización del
desmantelamiento del sector, hoy la tendencia de cesantear compañeros devino en
una necesidad de “dar combate a la ludopatía”.
Sin embargo,
los trabajadores no dan validez a las excusas gubernamentales. Desde la Asociación
Trabajadores del Estado entienden que los despidos y los recientes cierres de
los casinos departamentales forman parte de un “proceso de vaciamiento del
control y gestión estatal en el Instituto Provincial de Juegos y Casinos
(IPJyC), del cual es responsable directo el Gobernador Cornejo”.
“En realidad
están concentrando el juego en pocos casinos privados, sacando los casinos
estatales como competencia. Y peses a lo que dicen, no están llevando a cabo
ningún programa de lucha o prevención de la ludopatía ni mucho menos del
control del juego clandestino”, afirmó Pablo Cucchi, delegado de ATE en Casinos
de Mendoza.
El conflicto
se inició el año pasado, cuando echaron a 34 trabajadores con contrato de
locación. Luego continuó con la cesantía de 84 contratados temporarios. “Ahora
nos enteramos que el 24 de agosto próximo van a cerrar tres casinos
departamentales que dependen del Estado, lo que va a representar la pérdida de 41
puestos de trabajo del Estado y 80 privados. A esto se suma que hace poco cerraron
provisoriamente un casino con hotel licitado a un privado donde trabajan cerca
de 400 personas”, detalló el delegado de ATE.
A partir de
estos anuncios de cierre y pérdidas de puestos laborales, este lunes 18 de julio
un grupo de trabajadores realizaron una permanencia pacífica en la sede del IPJyC
para exigir una solución a las cientos de familias que quedan en la calle.
Lucha, reincorporación y unidad
A los
numerosos paros y movilizaciones, durante los últimos meses los trabajadores y
delegados de ATE en el sector sumaron un acampe a las puertas del Casino Central
de Mendoza que duró 87 días.
Y si bien todavía
no se logró la reincorporación de la gran mayoría de los despedidos, la
resistencia obrera ya tuvo sus primeras conquistas: se logró el reconocimiento de
las tutelas de los delegados en condición de contratados y la restitución de un
delegado de ATE despedido.
Según expresaron los referentes del sindicato estatal, el
objetivo a corto plazo será el de articular –por medio de la CTA A- con los
trabajadores de Casinos del sector privado.