Continúa el acampe estatal frente a la Casa de Gobierno
Desde fines de la semana pasada ATE mantiene noche y día una protesta por la derogación del paquete de leyes que reforma la seguridad social y ataca el bolsillo trabajador. El viernes último la gobernadora Rosana Bertone eludió el encuentro que se había comprometido a mantener con varios sindicatos. Hoy, los legisladores provinciales también se negaron recibir a los empleados
Desde
el lunes pasado Ushuaia es un caldo de cultivo: el gobierno de Rosana Bertone
logró unificar la lucha de más de 20 sindicatos. En cinco días hubo un escrache,
una ocupación de edificio, dos paros, tres movilizaciones y un acampe, todavía
vigente.
Los
trabajadores exigen la derogación de la ley 1068 y la reforma de la 561 que
declaran la emergencia del sistema previsional por dos años -prorrogables por
otros dos- a partir de los que se les imponen a los trabajadores un aporte
“solidario” que va desde el 1% para menores de 45 años, hasta del 4,5% para los
mayores de 50. Asimismo, eliminan el 82% móvil y elevan la edad jubilatoria de
los hombres en cinco años y de las mujeres en diez, y la cantidad de años de
aporte de 25 a 30, debiendo cumplir el futuro jubilado con los dos requisitos.
Tras
la negativa de la gobernadora Bertone a recibirlos, como la de los legisladores
provinciales a construir un dictamen que derogue las leyes reformistas, ATE
decidió acampar desde el viernes pasado frente a la Casa de Gobierno.
Hoy,
en tanto, los estatales marcharon hasta la legislatura para ser recibidos los
presidentes de bloques, pero se encontraron con una puerta cerrada a fuerza de
seguridad privada.