#Día3 del Encuentro Nacional de Jóvenes de ATE 2020
Presentación de las campañas ‘Suspensión del pago e investigación de la deuda pública’ y ‘Plan Argentina contra el hambre’
En el arranque de la tercera jornada del Encuentro Nacional
de Jóvenes de ATE 2020 se llevó a cabo la presentación de dos campañas:
‘Suspensión del pago e investigación de la deuda pública’ y ‘Plan Argentina
contra el hambre’. Para ello se contó con la presencia de especialistas en las
temáticas, que aportaron información, datos y herramientas a los compañeros y
compañeras presentes para generar un debate e intercambio que les permita
llevar la discusión de ambas temáticas a los sectores de trabajo y los barrios.
‘Plan Argentina contra el hambre’
Coordinado por Mónica D’Elía, Alba Curaqueo y Luís María
Alman Bornes, el inicio del panel contó con las exposiciones del teólogo y
antropólogo Néstor Miguenz y la compañera del IDEP, Ana Rameri, quiénes
ofrecieron dos visiones distintas sobre una misma problemática.
En primer lugar intervino Rameri, quién hizo foco en la
debacle social que dejo el Gobierno neoliberal saliente de Mauricio Macri a
partir de la suba de las condiciones de pobreza por sus políticas sociales y la
crisis creciente del 2018. En ese sentido señaló que un estudio de IDEP
registra que en el período 2016/18 cayeron a la pobreza casi 4.000.000 millones
de personas, un millón de ellas en condiciones de hambre.
Otro punto central de su intervención fue desmitificar el
pensamiento de que las condiciones de pobreza se extreman más en aquellos
distritos más pobres. Por el contrario Rameri apoyó con datos recientes que la
suba de la indigencia bordea al 10% y crece más en distritos más ricos como
provincia Buenos Aires, Córdoba y Entre Ríos.
Para su cierre dejó tres problemas bases que atraviesa la
construcción social y económica del país: La extranjerización de la economía,
la concentración de la producción en pocas manos y la depredación del consumo.
A su turno Miguenz, expuso una visión tanto del campo
teológico (“Bien leída la propia Biblia dice más en sus páginas del hambre que
de la religión”, dijo) como sus propias experiencias en su rol de miembro de la
Iglesia Evangélica en regiones con mayores necesidades, como puso de ejemplo,
el impenetrable chaqueño.
Llamó la atención el amplio involucramiento en las
cuestiones sociales que transitan les jóvenes de ATE. En sus exposiciones, les jóvenes ofrecieron
sus miradas y relataron las acciones que desarrollan en sus localidades. Para
algunos el punto inicial no fue esta crisis heredada del macrismo sino la del
2001, con fuerte impronta en la actividad barrial y en merenderos.
Para otros, involucrarse no se trata sólo por un contexto de
crisis social sino por la necesidad de ser parte de una nueva realidad donde el
pequeño productor tenga espacios de comercialización en la economía de los
pueblos. Así les jóvenes narraron experiencias en primera persona: Una
compañera de Yerba Buena en Tucumán cuenta cómo, a través de la CTA local y ATE
se organizan y orientan a pequeños productores y dan apoyo a través del saber
de compañeros y compañeras de ATE de Agricultura Familiar, el INTA o del área
de bromatología de la provincia. Y se animan a presentar proyectos para el
beneficio de estos en los concejos Deliberantes.
Y de la misma provincia llega el aporte de un compañero
involucrado en el reciclaje de residuos urbanos, el impacto ambiental y como la
labor de reciclaje también se transforma en una creación de recursos en
personas desempleadas.
La voluntad general de les jóvenes de ATE nace de una
premisa básica: “La economía social está en nuestras manos”. Y bajo esa
impronta un compañero de Entre Ríos contó su experiencia de cómo pudo hacerse
que la Tarjeta Alimentaria (a través del plan del Ministerio de Desarrollo)
beneficie a pequeños productores de la región.
Les jóvenes piensan la Soberanía Alimentaria como un sector
estratégico del Estado. En ese punto una voz venida de Santa Cruz sentenció que
el sur vive una extranjerización de la tierra o de las áreas económicas, como
el ejemplo puesto en la minería y la pesca. Otro punto es la problemática
general económica que atraviesan los pueblos y los pueblos originarios que han
sufrido la depredación de sus tierras.
Para el cierre quedó una lectura general y necesaria que
debe afrontarse: La necesidad de refundar una economía sobre otras bases;
revalorización del trabajo sobre el capital; intervención económica mediante
otra matriz distributiva; la creación de espacios para el movimiento
cooperativista; y por último entender que la Salud, la educación, la
alimentación y la vivienda no pueden estar en manos del mercado.
‘Suspensión del pago
e investigación de la deuda pública’
El panel de la presentación de esta campaña, que estuvo a
cargo del compañero Flavio Vergara, contó con la presencia del economista Tomás
Raffo, del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas, y de Beverly Keene,
integrante de Diálogo 2000 / Jubileo Sur.
Para poner en contexto a la actual situación que vive el
país respecto de la deuda pública, Tomás Raffo realizó un repaso de la historia
de la deuda de la Argentina desde la última dictadura cívico-militar hasta el
presente, explicando la ilegalidad de la toma de la misma durante el gobierno
de facto, así como las renovaciones e intereses contraídos durante los
subsiguientes gobiernos de la democracia.
El economista explicó que es necesario que el parlamento
realice una auditoría sobre la deuda, para poder suspender los pagos de la
parte ilegal, ya que sino el ajuste que debería realizarse para pagarla sería
incluso mucho más feroz que el llevado a cabo por el macrismo durante los
últimos cuatro años. Sin embargo, consideró que no es ese el plan que pareciera
estar llevando adelante el Gobierno del Frente de Todos, desde donde se habla
de ‘sustentabilidad de la deuda’.
Para exigir la suspensión absoluta de pagos al FMI, Raffo
advirtió que hay que tener en cuenta el gran poder de fuego que tienen los
organismos internacionales, y las represalias que puedan tomar. Contó que la
única vez que se realizó una suspensión total fue durante el alfonsinismo, y
que eso devino en la híper inflación. Además contó que Néstor Kirchner realizó
una suspensión parcial de pagos, dejando de hacer desembolsos para acreedores
privados, pero manteniendo los mismos para los organismos internacionales como
el FMI, eso trajo entre otras cosas años de crecimiento. Sin embargo, la
ilegalidad de la deuda nunca se cuestionó.
Sobre la deuda tomada por el Gobierno de Mauricio Macri,
Raffo explicó que el FMI es corresponsable de la situación que vive la
Argentina, porque emitió préstamos que violaban sus propios estatutos, ya que
le prestaban plata a un país con fuga de capitales. Ahora, analizó el
economista, es posible que por primera vez se defina realizar una suspensión de
pagos al FMI, que ya admitió que la Argentina no está en condiciones de pagar
lo que se le exige.
El economista consideró, de todos modos, que para poder
pensar una metodología de pagos no alcanzaría con aumentar las exportaciones,
sino que haría falta repensar todo el esquema productivo de la economía
argentina, ya que el modelo extractivista no dará abasto para cancelar los
pagos.
Por su parte, la compañera Beverly Keene explicó que el
problema de la deuda pública es regional y hasta mundial, y lo caracterizó como
una metodología de dominación en un mundo que, desde la Segunda Guerra Mundial,
fue orientado por los Estados Unidos hacia una economía basada en el comercio.
Keene aseguró que si el campo popular no construye un movimiento amplio, unido
y popular contra la deuda, el futuro del país será desastroso.
Además, la compañera aseguró que la presión y la fuerza que
necesita el Gobierno para enfrentar a los acreedores debe provenir de abajo, de
las clases populares.
Entre las ideas y aportes realizados por los y las jóvenes
presentes en el debate sobre la suspensión y la investigación de la deuda
pública, se habló de la creación de un Museo de la Deuda, así como una suerte
de CONADEP de la Deuda y materiales de estudio y formación sobre la temática
para escuelas, para que las futuras generaciones estén informadas sobre la
problemática y que, a futuro, Argentina pueda finalmente decirle ‘Nunca Más a
la Deuda’.