“El fuego recién comienza”
Casi 900.000 hectáreas de monte y pastizales arrasados, miles de animales muertos, alambrados consumidos y un impacto ambiental irremediable.
Como es
habitual en este tipo de situaciones, funcionarios provinciales y nacionales
ocupan tiempo mediático intentando convencer a la ciudadanía que el fuego ha
sido un hecho inevitable, una tragedia, producto de una naturaleza que, casi
por designio divino, golpeó al territorio pampeano. Pero sus causas nada tienen
de “naturalidad” ni de “divinidad”. Se culpan unos a otros para quitarse la
responsabilidad.
La ATE-
La Pampa emitió un comunicado donde
explica el porqué de una situación que se repite con los años.
Allí
sostiene:” Justamente porque somos, como trabajadores, parte de un Estado que
tiene responsabilidades en la magnitud de esta situación tenemos la obligación
de decir lo que nadie dice.
En los
últimos años, hemos manifestado en innumerables oportunidades a la opinión
pública el vaciamiento de organismos que, casualmente, pudieron y podrían estar
aportando mucho para evitar o morigerar esta situación. El desfinanciamiento de
organismos nacionales como Agricultura Familiar, INTA, Parque Nacionales, Medio
Ambiente y SENASA son un ejemplo de las decisiones políticas que tienen
consecuencias irremediables. A nivel provincial llueven las denuncias de
vaciamiento y desmembramiento de los organismos y de la desatención de esta
problemática muy conocida por los pampeanos.
Las
consecuencias de los incendios están estrechamente vinculadas con decisiones
humanas, decisiones que implican el desfinanciamiento, despidos, precarización
laboral, carencia de equipamiento, abandono institucional, por nombrar algunas.
En definitiva lo que muestra es la (ir) responsabilidad de los funcionarios y
gobernantes.
Ahora
llueven las promesas de asistencia pero nadie se hace cargo de las decisiones
que potenciaron esta devastación, condición no solo para establecer responsabilidades
sino para cambiar radicalmente la situación. De no ser así, estamos condenados
a repetir la historia.
El verano
continúa, las condiciones medio ambientales y la densidad de pasturas naturales
en los campos son propicias para que esta situación se extienda en otras zonas.
El oeste pampeano, tan reivindicado en estos tiempos por nuestro gobernador,
también requiere de una atención urgente.
La
sequía, el calor, las tormentas y la carga de pasturas son condiciones para que
se generen los incendios. El accionar de los que gobiernan es cómo evitar que
la tragedia ocurra”.