En la jornada nacional de lucha ATE Pensiones le dijo no al desguace
Lxs trabajadores, con la solidaridad de personas que hace meses y años esperan su pensión, reclamaron contra la paralización de 180 mil trámites.
“Se terminan las pensiones por discapacidad. Veni a defender
tu derecho”, se leyó en las mariposas que sobrevolaron la protesta que lxs
trabajadores de ATE Pensiones realizaron este medio día, acompañados de otras
juntas internas de Capital y personas con discapacidad que padecen directamente
el vaciamiento del organismo.
En ese marco, Walter Pignataro, delegado de esa junta
interna, denunció que son 180 mil los trámites que esperan resolución en las
oficinas de Hipólito Yrigoyen al 1400, que ya más de 80 personas murieron
esperando recibir su pensión, que cinco centros de atención fueron cerrados en
todo el país pero que el Gobierno promete cerrar los 77 que existen, y resaltó que
aún luchan por la reincorporación de seis compañerxs despedidos hace tres meses.
Los números dan cuenta de una situación alarmante que golpea la población más vulnerable. “La
gente viene e inicia el trámite, junta toda la documentación y hace todo lo que
los compañeros le piden, y el trámite no se otorga. Es gente con una situación
socioeconómica muy difícil, con alguna discapacidad o enfermedades como HIV,
diabetes, artritis reumatoide, cáncer, leucemia, que no pueden acceder a un
trabajo. Hay personas que cobran la pensión, que es de $5800, y están en
situación de calle”, describe Pignataro.
Karla Tais, delegada adjunta y trabajadora social con más de
20 años en la ex Comisión Nacional de Pensiones, va y viene entre su puesto de
atención al público y las tareas organizativas de la jornada. Una mujer carga
en sus brazos a una niña con síndrome de Down y Karla le explica que no falta
ningún papel pero que el Gobierno y los funcionarios de la Agencia traban su
resolución.
El objetivo de la protesta, cuenta después, es visibilizar
esas situaciones. “Desde que asumió el Gobierno de Macri las pensiones han
sufrido bajas y recortes”, señala. Y detalla: “En el edificio hay 180 mil
expedientes que no son otorgados, que van y vienen, pasan por distintas
oficinas, llegan a la instancia de liquidación y la gente no las cobra”. En
efecto, de unas 10 mil pensiones por mes que se entregaban, hoy no superan las
mil por mes.
Christian Caprio inició el trámite para obtener su pensión
hace dos años y sigue esperando. No puede caminar y no consigue trabajo, tiene
hijos y muchas veces duerme en la calle. “Tengo que comprar remedios que están cada vez
más caros. Hace tres meses costaba $500 y ahora sale $800. Me dura 15 días, o
sea, son $1600 por mes que se me complica conseguir. Por eso estoy acá apoyando
a los compañeros y también peleando por mis derechos”, cuenta.
De la jornada participaron Mario Muñoz, Secretario Gremial
de ATE Nacional; Noelia Guzmán y Olvia Ruiz, del Centro Nacional de Jubiladxs,
Ernesto Contreras del CDN, compañerxs de distintas juntas internas de Capital
como SENASA, Hospital Moyano, INDEC, entre otras.